Sube a 29 el número de cadáveres recuperados de una mina de oro sudafricana

Por EFE jueves 18 de mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, Johannesburgo, EFE.- Los cuerpos sin vida de otros cuatro mineros clandestinos fueron recuperados hoy por los servicios de rescate de la mina sudafricana de Eland Shaft, de donde se han recuperado hasta el momento 29 cadáveres tras la explosión de gas que se produjo en la explotación el pasado jueves.

Según la Policía, las víctimas son mineros clandestinos que faenaban de manera ilegal en uno de los pozos que no son explotados por la empresa Harmony Gold, propietaria de esta explotación de oro situada en la localidad de Welkom, en la provincia del Free State del centro de Sudáfrica.

“Podría haber más cadáveres y creemos que el balance aumentará”, dijo la portavoz policial Lerato Molale en declaraciones recogidas por el diario The Star.

“Ayer detuvimos a 11 mineros clandestinos que consiguieron sobrevivir a la explosión y salir por sus propios medios, y nos dijeron que había más cadáveres atrapados bajo tierra”, añadió Molale.

Once de los cadáveres recuperados hasta el momento fueron sacados del subsuelo el lunes. El jueves se recobraron 13 cuerpos, y el resto han sido rescatados entre ayer y hoy.

Los mineros fallecidos en el siniestro son originarios de países vecinos como Zimbabue, Mozambique y Lesoto.

El mal estado en que se encontraban los cuerpos de algunas de las víctimas hará difícil su reconocimiento, según la portavoz policial.

Los mineros clandestinos detenidos han sido acusados de entrar en propiedad ajena. Además, deberán responder por un delito de robo y otro de minería ilegal. La Policía espera efectuar más detenciones a medida que los supervivientes salgan a la superficie.

Decenas de mineros clandestinos mueren cada año en accidentes y enfrentamientos armados entre bandas rivales en minas abandonadas de toda Sudáfrica que ya no son rentables para las empresas propietarias.

Estos mineros proceden generalmente de Zimbabue, Lesoto y Mozambique, y venden el oro que obtienen bajo tierra en el mercado ilegal. EFE