Stiglitz está harto de que Le Pen se sirva en campaña de sus críticas al euro

Por admin miércoles 19 de abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, PARIS.- El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz está harto de que la candidata de la extrema derecha francesa a las presidenciales, Marine Le Pen, utilice su crítica al funcionamiento del euro para un programa que no se corresponde en nada a su línea de pensamiento.

En un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, el economista estadounidense envía un mensaje directo a la presidenta del Frente Nacional (FN): "Quiero que Marine Le Pen deje de actuar como si yo estuviera de acuerdo con ella y con sus ideas".

"Ni apoyo las políticas de Marine Le Pen, ni su partido político", se indigna Stiglitz, que no se priva de recordar que es judío y que la familia de su mujer tuvo que huir de Francia durante la Segunda Guerra Mundial.

Además, carga contra "el programa antieuropeo" de la pretendiente ultraderechista al Elíseo, como ha dejado claro en un artículo publicado en el diario "Le Monde" junto a otros 24 premios Nobel.

Los firmantes de ese artículo, refiriéndose abiertamente al programa de la presidenta del FN, advierten de que "las evoluciones propuestas por los programas antieuropeos desestabilizarían Francia y cuestionarían la cooperación entre países europeos, que garantiza ahora una estabilidad económica y política en Europa".

Toda esta salva de ataques no ha sido suficiente para que Marine Le Pen renuncie a utilizar el nombre de Stiglitz para justificar su voluntad de acabar con el euro.

En una entrevista radiotelevisada hoy por "RMC" y "BFMTV", la líder de la ultraderecha francesa ha vuelto a nombrarlo, como a Paul Krugman, para decir que "todo el mundo sabe que el euro no es viable".

Según la lectura que hace Le Pen de sus trabajos, la moneda única europea sólo tiene futuro si se crea "un súper Estado europeo" que tendría competencias ampliadas en materia económica y presupuestaria.

Pero a diferencia de ambos, la presidenta del FN precisa: "si la condición para salvar el euro es esa, yo digo no".

Stiglitz publicó un libro el pasado año sobre la amenaza que la estructura actual de la moneda única, a su parecer incompleta, hace pesar sobre el futuro de Europa.

Según su argumentación, como al integrarse en el euro los países que lo han adoptado ya no pueden recurrir a las depreciaciones de la moneda, ni a tipos de interés diferenciados, ni a las políticas presupuestarias para hacer frente a los diferenciales de competitividad, harían falta dispositivos institucionales que por ahora no existen.