Solución del tránsito, un monstruo de múltiples cabezas

Por Jose Espinosa Feliz

Si una comunidad tiene problemas al cruzar un río, con tan solo construir un puente es suficiente, si necesita una escuela o un hospital, su construcción y equipamiento resuelven el problema. La solución del tránsito es como una figura compuesta de varias cabezas, unas más grandes, otras más pequeñas; pero es necesario tratarlas como variables a las que es necesario buscarle una solución integral, las cuales, de manera precisa, deben quedar programadas.

Las que más pueden aportar a la solución del insoportable problema del tránsito son: Parque vehicular, inversión en infraestructuras, Metro, autobuses y cualquier sistema masivo de transporte, educación vial y cumplimiento de la ley de tránsito. Le siguen otras variables que no dejan de ser importantes como: soluciones puntuales, control y automatización de los semáforos, cambio de dirección de calles, etc., pero, por sí solo son paliativos. Si no se trabajan conjuntamente con las grandes soluciones, con el tiempo se diluyen. Todas las soluciones deben tomar en cuenta al peatón.

Sobre el Metro, el ingeniero Ramón Alburquerque expresó en Twitter que “el transporte de mayor demanda popular en RD es el METRO, Cada administración debe añadir las líneas de ampliación que le sean posible hasta alcanzar la máxima cobertura de la zona metropolitana ¡continuidad del Estado!  Esta es una realidad, por tanto, es necesario la extensión a San Luis, por un lado, y por el otro, a Los Alcarrizos, incluyendo una parada e interconexión con la prolongación 27 de febrero, cuya línea no está incluida en la programación inicial.

Estas soluciones deben incluir parqueos en algunas paradas estratégicas del Metro, como la del kilómetro 9 de la Autopista Duarte, que lo están aprovechando los sindicatos.

Lo he dicho y lo seguiré repitiendo y que se lea en sílabas “no hay solución del tránsito, si no hay reducción del parque vehicular”, ¿y cómo se logra esto? Realizando las inversiones, y con ello las debidas mejorías para obtener un transporte que sea: masivo, cómodo, eficiente, seguro, ágil y con tiempo regularizado.  Todo esto va a empujar a que las personas se decidan por usar transporte público, entonces tendríamos una reducción de vehículos en las calles.  Esta solución es respaldada por las diferentes intervenciones de las variables mencionadas anteriormente.

El flujo de vehículos desde las tres regiones importantes al gran Santo Domingo se realiza a través de un Y: Av. 27 de febrero-Las Américas y la Av. Kennedy, presionando las calles en dirección Norte-Sur, Sur-Norte, que se convierten en ramificaciones que aumentan el flujo interno. Si no se resuelven las entradas y salidas a esas regiones, tampoco tendríamos buen resultado con las calles internas.

En la Autopista Duarte el punto más neurálgico es el Km. 9, donde 7 carriles son recibidos por 4, adicional a la situación traumática impuesta por la parada de autobuses que opera en ese lugar. El otro punto está en los Alcarrizos.

En la 27 de febrero, de Este a Oeste, está la situación de la Plaza de la Bandera y pintura. Este punto cada día es más insoportable y la solución debe ser bien sopesada, debido a que, una simple solución de paso a desnivel habría que pensarlo muy bien. La historia y la experiencia nos dice que es mejor una gran solución, a soluciones mediáticas, que al final, su costo es mucho mayor.  En ese sentido recomiendo analizar la opción del túnel, a sabiendas, que hay ciertas dificultades, pero la ingeniería rompe barreras y las situaciones más adversas.

La construcción de Puentes con holgadas avenidas ayuda a desahogar y distribuir mejor el flujo vehicular, por ejemplo, si se va a construir un puente en sustitución del Flotante, deben realizarlo de tal manera que el acceso sea menos traumático, y si es posible, la línea que va desde la Av. Francisco Alberto Camaño a las América pudiera tener carriles expresos. Podemos observar que este punto es el culpable de los grandes entaponamientos del Malecón.

Veo como positivo la construcción de parqueos, pero propiamente no constituye una solución de tránsito, es un paliativo y mucho mayor impacto está en la seguridad de los vehículos y conseguir una ciudad más amigable y libre del impacto negativo que proporcionan un montón de vehículos esparcidos en las calles. Esos recursos, en principio estarían mejor invertido en las soluciones expresadas anteriormente.

No digo que no sean importantes y necesarios porque en algunos puntos ese despeje de las vías impactaría de manera positiva en el flujo vehicular. Pero en las calles principales como en la Kennedy, 27 de febrero, Lincoln, Churchill y otras no hay parqueo y hay entaponamientos. Siempre suelo recordar una frase del libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, Stephen Covey, «Lo primero es lo primero». Si se pueden realizar todas las soluciones juntas, Muy bien.

Por José Espinosa Féliz

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