¿Solo Héctor Valdez Albizu puede ser gobernador del Banco Central?

Por Víctor Manuel Peña miércoles 24 de agosto, 2022

El señor Héctor Valdez Albizu se licenció en Economía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, entiendo yo que eso fue a fines de los 60 o principios de los 70.

Al parecer ha hecho toda su vida de empleado público en el Banco Central.

Desde los 90 el país ha estado inundado por programas de maestría en prácticamente todas las universidades y en prácticamente todas las carreras.

El hecho es que Héctor Valdez Albizu es licenciado puro y simple o rayé.

En su vida de profesional brillan por su ausencia la maestría y el doctorado.

Es obvio que con ese muy limitado nivel académico ha alcanzado el cielo en la Tierra.

La magia de Héctor Valdez Albizu ha sido la magia y empatía que ha establecido con los sectores de poder en la economía, sobre todo, y luego marginalmente en la política partidaria.

Y la relación política se la han hecho o se la hacen los mismos sectores de poder económico.

Cuando Leonel Fernández llegó al poder en el 1996 ya Valdez Albizu había agotado tres años como gobernador del Banco Central en los últimos gobiernos de Balaguer.

Estuvo nuevamente ocho años del 2004 al 2012 y extrañamente Danilo lo dejó por 8 años más hasta el 2020.

O sea que del 2004 al 2020 son 16 años más los 4 de Leonel del 96 al 2000 más los 2 o 3 que estuvo cuando Balaguer.

O sea que ya Valdez tiene 22 o 23 años. En el 2024 tendrá 24 o 25 años.

Y la pregunta del millón es la siguiente: ¿Cuándo Héctor Valdez Albizu ya no esté en el espacio físico o terrenal quién lo sustituirá en la gobernación del Banco Central?

Parecería ser de acuerdo al juicio común que habrá que dejarlo desocupado o vacío el puesto o cargo de gobernador del Banco Central por falta de un profesional competente.

Es obvio que la anterior es una ficción incapaz de asumirla como verdad ni siquiera en una novela.

Pero lo que sí parece una ficción es que Héctor Valdez haya estado ya 20 años de manera continua como gobernador del Banco Central.
El hecho anterior denota fehacientemente la pobreza que hay en la institucionalidad del Estado dominicano.

Pero esa pobreza se advierte en el hecho también de que el Banco Central no solo define y aplica la política monetaria y cambiaria, sino que también tiene la misión de medir la inflación y el PBI. Y al asumir ambas funciones hace las veces de juez y parte al mismo tiempo.
Y eso se presta a la manipulación de las cifras tanto de inflación como de crecimiento del PBI.

Pero denota también la gran pobreza y miseria que hay en la sociedad dominicana y en la democracia dominicana.
Ese hecho debe llenar de vergüenza a toda la sociedad dominicana.

Es como repetir la tiranía o dictadura de Trujillo en una sola institución en medio de la democracia.

Pero también le estamos diciendo al país y al mundo que las universidades nacionales y extranjeras y las escuelas de Economía que hay en ellas no tienen sentido ni razón de ser, dado de que ningún otro economista puede ser gobernador del Banco Central.

Y es una mentira del tamaño del pico Duarte de que ningún otro economista está en capacidad de hacer un buen trabajo como gobernador del Banco Central.

Los políticos tradicionales y los grupos de poder económico siguen creyendo todavía que esta sociedad tiene que ser dirigida en dirección contraria a la democracia y a la institucionalidad.

No fue Héctor Valdez que tuvo la idea de cambiar la política monetaria expansiva que estaba aplicando por una política restrictiva que al eliminar el exceso de liquidez provocaba un alza en las tasas de interés en el sistema bancario, lo que al encarecer el crédito iba a reducir la demanda agregada y reducir las presiones sobre la inflación.

De paso el peso se iba a apreciar como ha estado ocurriendo. Aunque eso tiene la desventaja que al encarecer el crédito bancario tiende a afectar la producción de bienes y servicios.

En cuanto a la oposición política, la Fuerza del Pueblo de manera muy especial ha señalado los rumbos a asumir en medio de la pandemia y la necesidad de la recuperación de la economía, en cuanto al papel de la política monetaria y cambiaria y la política fiscal y las políticas de oferta agregada.

Es obvio que ha habido una inusitada falta de imaginación y creatividad en la vida pública dominicana.

Nota: El autor es economista, abogado y miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo

 

Autor: Dr. Víctor Manuel Peña

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