Solo el pueblo libera al pueblo (I de II)

Por Juan Tomás Taveras viernes 15 de marzo, 2019

“Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos puede cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado”. (Margaret Mead).

El pueblo es el único que podrá salvaguardar al pueblo de esta crisis social, política y económica. Cada dominicano debe creer y tener fe en sí mismo, así todo empezará a cambiar. Urge una gran coalición contra la corrupción, la impunidad y el olvido, para restablecer la institucionalidad, la soberanía, el patriotismo y el principio de autoridad necesaria para aplicar y hacer respetar la Constitución y las leyes.

Independientemente de que todos tenemos derecho a elegir el modo de vida y autosatisfacción de nuestros deseos y ambiciones, de lo cual soy respetuoso y defiendo cada elección, pero debemos tener límites cuando en pos de esa búsqueda de lucro y riqueza violentamos los derechos y libertades de terceros. Por lo general los grupos de poder caen en estas debilidades enfermizas y siniestras, y a ellos Juan Pablo Duarte les llamó orcopolitas, ciudadanos del infierno, que se benefician de injusticias y daños a los demás.

Los pasos que he dado en mi vida han sido firmes en busca de un sueño, “despertar la sociedad”, para con la fuerza de la unidad rescatar la soberanía del pueblo y resucitar el amor por la patria, cambiando y mejorándome constantemente a mí mismo, y así sucesivamente ha de mejorar el mundo. Nací con la vocación de servir a la patria como funcionario público. Escasas veces mis propósitos han ido encaminados a producir riquezas o ganar dinero, nací rechazando en lucro y siempre he estado consciente del daño que han causado a la humanidad las ambiciones desmedidas por el dinero, el lucro y el poder.

Es frecuente el soñar con servir de instrumento e inspiración para despertar a nuestro pueblo, de poder encontrar las palabras que lo haga cambiar de visión y actitud frente a nuestros problemas sociales, principalmente con la corrupción, la anomia y la impunidad, igualmente con la falta de civismo y patriotismo. Estoy convencido de que nuestro sistema o modelo de gobierno y administración político-social es obsoleto, corrupto, inoperante, ineficiente, dañino, siniestro, entre otros. De ahí que urge cambiarlo y esto solamente se podría lograr con la decisión mayoritaria del pueblo dominicano en coalición y a favor de una opción alternativa, progresista, liberal y muy diferente a los grupos tradicionales y oportunistas, sumado a los pequeños negociantes asociados.

Soy ingenuo en la política y como activista social, pero me favorecen 27 años de servicios intachables y destacados como funcionario de policía y 13 años en el periodismo ético y revolucionario que ponen por encima dé la mayoría de nuestros políticos corruptos y aspirantes estancados. Además, cuento con la humildad, naturalidad, autenticidad, sentimientos sinceros que me dan la garantía de hablar y actuar con el corazón a favor de los mejores intereses de nuestra nación.

Sí, hay alternativa, y todos merecen darse la oportunidad. Los invito a formar parte de la coalición contra la corrupción, la impunidad y el olvido. Pero sobre todo, a unirnos para enfrentar la traición a la soberanía de la patria y el desorden migratorio con todas sus amenazas. ¡Despertemos!

Dios bendiga siempre al pueblo dominicano.

*El autor es mayor general retirado PN, periodista, activista social, miembro fundador y vocero de la Asociación de Policías y Militares Activos y Jubilados Dominicanos, APODOM, Pro Dignidad y Derechos. Incluye a todos los veteranos.

 

Por: Juan Tomás Taveras

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