Sinceros deseos para RD en el 2022

Por Juan López

Para la R. Dominicana (RD) el año 2021 ha sido de grandes trastornos y privaciones que, sin lugar a dudas,  afectaron las cotidianidades económicas, sociales, culturales y políticas de los diversos sectores del país, además de los miles de personas contagiadas y muertas como consecuencias directas  de los efectos de la pandemia del coronavirus (COVID-19) que también desnudó las falencias de nuestro sistema sanitario.

Lo anterior se verifica en la cuantiosa inversión multimillonaria, los esfuerzos  y la enorme cantidad de hora-hombres de trabajo que ha  sido imprescindible realizar para implementar el proceso de vacunación  contra el COVID-19, a los fines de retomar la normalidad pre pandemia.

Simultáneamente con la lucha contra los múltiples efectos del COVID, en este 2021, en la RD también se ha  tenido que lidiar contra la inflación, la corrupción e impunidad y los problemas migratorios que genera la profunda e interminable crisis económica, social y política que afecta a la vecina república de Haití.

No obstante esas vicisitudes,  en el pueblo dominicano se vislumbra con optimismo, la esperanza  y disposición a batallar para revertir esa pesarosa  situación para continuar avanzando hacia el progreso y muchos mejores condiciones de vida.  En esas legítimas aspiraciones, nos insertamos para manifestar nuestros  más sinceros deseos para la RD en el 2022:

Deseamos controlar y finiquitar los temores  psicosociales y efectos que produce el COVID-19;  para lo cual urge multiplicar esfuerzos en el proceso de vacunación y que, sin prejuicios anti-científicos, nuestra gente acate  las medidas  sanitarias que recomiendan la OMS y autoridades del gabinete de  salud RD.

Deseamos que el gobierno no escatime recursos  y disponga de todas las medidas que fueren pertinentes para frenar la inflación que agobia a la población y que, actualmente, está por encima del 8.5 %, lo cual no ocurría desde hace más de 14 años.

Deseamos que, respetando las leyes nacionales e internacionales y la dignidad humana, el gobierno siga aplicando medidas para controlar la migración de extranjeros, en especial personas  indocumentadas.

Deseamos que, apegados al debido proceso y la presunción de inocencia, se prosiga con la lucha contra la corrupción e impunidad, se recupere el dinero hurtado; y sin importar supuestas “vacas sagradas” sean llevados ante los tribunales todos los que hicieron o hagan uso indebido de los recursos del Estado.

Deseamos que, sin más triquiñuelas políticas ni dilaciones injustificadas, nuestro congreso apruebe la Ley de extinción de dominio y las modificaciones del Código Penal y de la Ley de Partido (No. 33-18).

Deseamos que las autoridades correspondientes (de INTRANT y DIGESETT) apliquen, sin contemplaciones,  el régimen de consecuencias que establece la Ley No. 63-17 (Ley de Tránsito y Seguridad Vial) para reducir los insufribles tapones,  el caótico transporte urbano y disminuir la alta cantidad de muertos y heridos por accidentes que, diariamente, se producen en las calles y carreteras del país.

Deseamos que las autoridades del Ministerio de Educación, dirigentes de la Asociación Dominicana de Profesores y los maestros de la educación pre-universitaria asuman con mayor conciencia y efectividad la responsabilidad de  mejorar la calidad de la educación de niños, niñas y adolescentes.

Deseamos que el gobierno implemente acciones eficaces contra la inseguridad ciudadana, la ratería callejera, la violencia intrafamiliar y el alto porcentaje de feminicidio, que anualmente enlútese la RD.

Deseamos que gobierno y liderazgos políticos y de la sociedad civil evalúen con seriedad y mayor objetividad “la actual lucha” contra el narcotráfico porque en lugar de reducirlo,  en nuestro país el consumo de drogas cada día aumenta de más en más hasta  derramarse entre los sectores populares.

También deseamos que las autoridades del municipio  Santo Domingo Este superen las malas prácticas municipales, cumplan  con sus funciones y responsabilidades para terminar con los basureros desparramados en las calles,  que  asfalten las calles, construyan aceras y contenes, resuelvan los problemas del drenaje pluvial e iluminen las calles de  los barrios para que puedan salir del penoso  lugar  62 que están ocupando en el ranking del SISMAP por las pésimas gestiones en el Ayuntamiento.

Sinceramente deseamos que la RD, en este 2022,  siga avanzando en la construcción de una sociedad más justa, equitativa, con respeto a las institucionalidad democrática, con pleno disfrute de las libertades, estabilidad macroeconómica y política. Deseamos una RD en la que reine la paz social  y el progreso; sin perder los valores de la solidaridad humana. ¡Vamos a convertir esos deseos en realidad!  ¡El pueblo dominicano lo merece!

Por Juan López

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