Sin integración es imposible la paz y el desarrollo de Latinoamérica

Por Ismael Batista sábado 28 de septiembre, 2019

Venezuela es un país rico por la diversidad de sus recursos naturales. El petróleo y el gas son los más abundantes. Su geografía bañada por el mar caribe tiene en sus entrañas reservas de bauxita, hierro, coltán, carbón y oro. De hecho, en el país se encuentra ubicada una de las minas de oro más grande del mundo.

El país sudamericano posee tierras fértiles, costas, montañas, selvas y una considerable variedad de especies animales, avícolas y piscolas. También reservas de agua. En fin, Venezuela es un versátil paraíso terrenal creado por Dios para los venezolanos.

Sin embargo, estos atributos naturales, incluyendo sus bellas mujeres, han convertido a la patria de Simón Bolívar, un objetivo imperial; y los imperios están por adueñarse de sus riquezas.

Es un propósito imperial que ha desencadenado una escalada de agresión y de violencia contra Venezuela, que comenzó antes de que Hugo Chávez llegara al poder el 2 de febrero de 1999. Este, cambió la antigua Constitución venezolana de 1961 para dar inicio a un proceso revolucionario pacifico: Revolución bolivariana de Venezuela.

TRABAJANDO POR LA PAZ.

Mientras tanto, en la Habana, Cuba, en 2014, los jefes de Estados y de gobiernos integrados en la Comunidad El autor es cardiólogo. Reside en Barahona

de Estados Latinoamericanos y caribeños (CELAC) proclamaron América Latina y el Caribe zona de paz

En adición a los preceptos de paz en la región, la revolución bolivariana con el comandante Hugo Chávez a la cabeza y su par colombiano, el ex presidente Juan Manuel Santos (periodo presidencial 2010-2018) hicieron grandes esfuerzos por la pacificación de Colombia. Ambos preconizan la imposibilidad de superar el subdesarrollo   de Colombia, Venezuela y toda la región, en medio de la guerra

Finalmente, después de una larga negociación entre las partes en conflicto, estos concertaron y firmaron los acuerdos de paz, es decir, la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia) y el gobierno colombiano, acontecimiento que ocurrió el 24 de noviembre de 2016.

Sin embargo, todo ese entramado para alcanzar la paz en Colombia se agrieta aceleradamente con el acceso a la presidencia la nación sudamericana de Iván Duque Márquez. Quien parece ser puesto ahí con el deliberado propósito de destruir la paz en Colombia y en la región.

Pues, sus primeros pasos van en dirección a desconocer los acuerdos de paz firmado por la FARC y el gobierno que le antecedió. En efecto, Iván Duque ejecuta acciones de exterminio de ex guerrilleros de las FARC y dirigentes sociales colombianos. En poco más de un año al frente del gobierno colombiano han caído abatidos 134 guerrillero y más de 100 dirigentes sociales.  La violencia política y social es imparable en ese país.

APRESTOS PARA LA GUERRA.

Y, lo peor de esta situación de tensión en Colombia, es que afecta la frontera con Venezuela. Los informes hablan de la intención de agresión militar de Colombia a Venezuela. Así como también, el uso de paramilitares y grupos armados constituidos por mercenarios, desertores y traidores, para establecer en el territorio de la Revolución Bolivariana grupos terroristas armados similares al Estado Islámico (ISI) en Siria y en Irak.

Y, ¿Qué es lo que está sucediendo? Sucede que como todas las modalidades de agresión contra Venezuela y su Revolución Bolivariana han fracasado, vale decir, el método de la desestabilización sociopolítica interna, acciones terroristas, el bloqueo comercial y financiero y los intentos de golpes de Estado; ahora se recurre a la tercerización de la guerra contra Venezuela y su revolución.

En efecto, hace mas de 8 años que los Estados Unidos tienen 7 bases militares en territorio colombiano, en tanto, el país sudamericano, firma acuerdos militares con la Organización del Atlántico Norte (OTAN). Son evidentes hechos para colegir que van en aprestos a la conformación de una plataforma militar para la guerra en la región.

Concreciones, que van de las manos con los países integrantes de la OTAN. Obviamente los Estados Unidos, en conjunción con el Reino Unido, España, Francia, y otros más, que son los mismos que impulsan políticas desestabilizadoras y de agresión contra Venezuela, sobre todo en el orden comercial y financiero.

Por consiguiente, es de rigor resaltar que la tercerización de la guerra en la región es prácticamente un hecho. Se quiere crear un conflicto armado entre los hermanos pueblos de Colombia y Venezuela que, puede desencadenar consecuencias nefastas para Latinoamérica y el Caribe similares a lo que actualmente acontece en el Medio Oriente, principalmente en Siria e Irak.

Millones de refugiados se han desplazados a Turquía, el Líbano y Jordania, donde viven hacinados perturbando la cotidianidad de los pueblos. No hay paz, se trastorna el desarrollo y se impone la expoliación de las riquezas de los pueblos.

¿Y cómo evitarlo? Con la unidad e integración de Latinoamérica y el Caribe en defensa de la paz y de Venezuela.

POR ISMAEL BATISTA

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