Siete sentidos para alcanzar la paz experiencia positiva del buen trato

Por Alcedo Margarin jueves 16 de enero, 2020

Para romper el hielo al iniciar el seminario taller: “Resolución Alternativa de Conflictos y Mediación Escolar”, en los centros educativos preuniversitarios,  pido a dos estudiantes voluntarios que se pongan de pie para realizar la dinámica: ¿Dónde están ubicados mis siete sentidos?

Inmediatamente de manera reverente se levanta una voz en el salón de clases advirtiéndome que tenga cuidado con el sometimiento al bullying a sus dos compañeros de clases, a menos, que no estén confabulados conmigo, porque no hay más allá que los conocidos cinco sentidos.

Procedemos a definir la acepción sentido: “que incluye o explica un sentimiento. Facultad que poseen los animales y seres humanos de recibir impresiones mentales, mediante la acción de ciertos órganos: los sentidos que son siete: vista, oído, olfato, gusto, tacto (piel), propioceptivo y equilibrio” según los profesores que impartieron el “Diplomado Internacional en Investigación para la Construcción de Proceso de Paz y Democracia en y desde la Escuela”  de la Universidad de Manizales auspiciado por el Ministerio de Educación de la República Dominicana (año 2014-2015).

La indicada dinámica continúa entre duda y credibilidad, por aquello de “aprender a desaprender para reaprender”, hasta ahora solo conocen cinco sentidos; que entre risa de la muchedumbre una adolescente anuncia el nombre del sentido y otro joven señala en que parte de su cuerpo está ubicado el mencionado sentido.

La mayor confusión surge cuando una de los cuasi-bachilleres, menciona el tacto y el otro con plena naturalidad exhibe las dos palmas de sus manos;  ante  esta confusión pido al auditorio que levanten las manos los que están de acuerdo con el actor  de la dinámica y más de un noventa (90%) por ciento del auditorio  aprueba que él está en lo correcto.

El primer día me causó una conmoción cerebral, sin exagerar, y ante la plena convicción de la mayoría de mi público, inmediatamente consulté  a los profesores y psicólogos que me acompañan y trabajan en el mismo centro educativo. Ellos me explicaron  que este mal aprendizaje el niño lo adquiere en Primer Grado del Nivel Inicial de la Primaria, porque con su tierna edad de cinco o seis años, el infante no sería capaz de diferenciar los demás sentidos si el pedagogo dijera que el tacto está en la piel de todo su cuerpo.

No conforme, esa misma tarde llegué a una de las secciones donde imparto clases en la facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad, formulé  la indicada pregunta donde está ubicado el tacto en nuestro cuerpo y casi todos abrieron sus puños exhibiendo sus manos.

Por eso es que se hace imprescindible en nuestra vida desaprender, aunque este concepto en el entorno educativo,  la acepción desaprender podría sonar contradictoria, pero la idea fundamental de desaprender es independizarse de conceptos o ideas que se inculcan negativamente  en la vida y en el entorno de la enseñanza y el aprendizaje. Por lo que debemos cuestionar nuestros saberes, porque de generación a generación se transmiten conocimientos erróneos y solos podremos corregirlos cuando lo cuestionamos todos.

En el caso del tacto, este sentido que nos permite comunicarnos  permitiéndonos una conexión emocional “piel a piel”.  Nos da información sobre la forma, tamaño, temperatura y textura de los objetos y nos ayuda a entender nuestro entorno. El tacto es importante para aprender a manejar y usar objetos de la vida cotidiana, etcétera.

Como es obvio, la dinámica concluye cuando los dos estudiantes de término del Nivel Secundario (bachillerato) terminan las menciones y señalizaciones donde están ubicados los conocidos cinco sentidos en el cuerpo humano, como son: la  visión, audición, tacto, olfato y gusto.

En mi calidad de facilitador procedo a explicar los dos nuevos sentidos, que aprendí  en el señalado diplomado; el denominado sentido propioceptivo, es el sentido mediante el cual podemos conocer la ubicación de cada una de las partes de nuestro cuerpo en el espacio, aunque no seamos capaces de verlas.

Los fisioterapeutas trabajan la propiocepción realizando ejercicios que estimulan la presión, la coordinación, el peso y el equilibrio.

Igualmente, La equilibriocepción o sentido del equilibrio es uno de los sentidos fisiológicos. Les permite al ser humano y animales caminar sin caerse. Algunos animales son mejores en esto que los humanos; por ejemplo, los gatos, que pueden caminar sobre una valla finísima usando su oído interno y cola para equilibrarse. (Ver Wikipedia)

El objetivo que perseguimos con esta dinámica, es que el participante o estudiante tenga la capacidad de autoreconocimiento para reconocerse en sí mismo con su propio potencial que él posee. Porque la persona que conoce su cuerpo es capaz de identificar sus sentimientos pudiendo expresar su satisfacción o insatisfacción cuando sus necesidades no están satisfechas.

La insatisfacción sentimental en alguna persona altera su interrelación  humana con los demás. Hay gente que suele cambiar su estado de ánimo o comportamiento cuando se encuentra cansado, disgustado, triste, preocupado o cuando está padeciendo un dolor, por no saber o no tener conocimiento de cómo expresar  lo que está sintiendo. Es imprescindible conocer su cuerpo para lograr autodominio y pueda reaccionar adecuadamente y evitar exabrupto manifestando expresiones o gesto brusco inesperado con enfado y viveza que pueda herir el sentimiento de la otra persona.

Esta reacciones adversa para la buena convivencia, podría ser controlada  cuando estamos consciente de nuestro cuerpo, es el territorio de poder integral conformado por cuatro dimensiones básicas: física (materia), espiritual (fe y creencias), afectiva (sensaciones, emociones y sentimiento) y mental (conocimientos, ideas, pensamientos), en el cual se incorpora el fenómeno complejo de la vida.

Conocer nuestro cuerpo nos conduce al autodominio y nos permite disciplinar nuestras emociones y regir nuestros pensamientos. Consciente que la emoción,  es la agitación del ánimo producida por ideas, recuerdos, sentimientos y pasiones; especialmente  se manifiesta por una conmoción orgánica más o menos visible.

Estamos buscando que la persona al adquirir  autocrontrol en cada acción en su vida; podría dejar de ser  “analfabetismo emocional” al conocer y aceptar su cuerpo, son muchos los crímenes y delitos que personas inconsciente cometen por ignorar  el conocimiento de su cuerpo.

El ser humano para transmitir sus emociones necesita  dialogar o intercambiar ideas entre dos o más personas en el que de manera alternada y con respeto manifiestan ideas o afectos.

Base y eje sobre el que se sostiene la mayor parte de los procesos comunicativos de la especie humana. Por lo que se hace necesario tener dominio de la comunicación oral y escrita, porque  esta habilidad comunicacional proporciona armonía o discordia al momento de emitir nuestro juicio, dando origen a que la otra parte nos trate mal o bien. Hoy dentro del fomento de  la cultura de la paz, se enseña técnicas y estrategias de cómo lograr “el buen trato”.

Algunas experiencias positivas del buen trato

 Una de las experiencias descriptas la llevo a cabo, desde hace cuatro años y en las 32 provincias del país, el Ministerio de Educación y el Sistema Nacional de Resolucion de Conflictos de la Procuraduría General de la República  y otras instituciones, consiste en un proyecto de prevención integral del maltrato al menor desde el sector educativo, a partir de un concepto de prevención integral, promoviendo el desarrollo humano como herramienta para evitar el maltrato.

Estamos consciente de la violencia que experimentan algunos sectores de la sociedad y como es obvio la escuela no escapa de esa violencia, donde la niñez,  adolescencia y jóvenes sufren agresiones de sus pares, de los padres de compañeritos, en algunas ocasiones de sus profesores y directores, cuyos efectos poco se conocen porque nadie habla de ella. Esa violencia y maltratos, muchos estudiantes lo consideran “normal” porque son la continuidad de los conflictos destructivos que experimentan en su casa y en el entorno comunitario o barrio donde viven.

Desde hace algún tiempo, la prensa y las redes sociales nos han venido acostumbrando a registrar noticias cada vez más dramáticas, que tienen como escenario la escuela y como actores la comunidad educativa. Vandalismo incluso homicidios que hacen necesaria la intervención inmediata y eficaz de campaña  de concienciación y posibilidades de acciones concretas para contrarrestar este auge de violencia.

En este país se está implementando talleres denominado: “Construyendo la Paz en la Escuela: Cuidado y Buen Trato”, donde se trabaja procesamiento positivo del conflicto en la Educación Primaria, que inicia en el 2016, bajo la Dirección General de Educación Primaria del Ministerio de Educación de la República  Dominicana.

Aparentemente está inspirado en experiencia positiva del buen trato que experimenta la República  de Colombia, después de realizar investigaciones y estudios en centros educativos diseño  una política de cómo reducir el maltrato y violencia escolar.

En el I libro Vida de Maestro con el subtítulo Violencia en la Escuela,  María Isabel González (1999), define “El Buen Trato como todos aquellos comportamientos que promueven el bienestar y garantizan la calidad de vida, basados en el reconocimiento de las necesidades del otro y el respeto por sus derechos. Por el contrario, definimos el maltrato como todos aquellos comportamientos que interfieren o alteran el desarrollo de los seres humanos porque sus necesidades y desconocen sus derechos”.

En el documento  “Construyendo la Paz en la Escuela: Cuidado y Buen Trato”, se desarrolla alrededor de cuatro ejes  conceptuales.

1.- Establece la diferencia entre conflicto, violencia y problema, solemos creer que son sinónimos y no los son…

2.- “Comprender que el conflicto es un proceso, que no es algo que surge de la nada, es decir, que tiene un origen (necesidades) que se van desencadenando en situaciones que se pueden tornar en oportunidad, si son detectadas a tiempo, o por lo contrario pueden terminar en violencia. Entonces, el resto estará en poder tener la capacidad de detectar el conflicto cuando está naciendo y no cuando estalla la crisis”.

3.- “Conocer el término PROvención, que no es más que proveernos de herramientas y habilidades para poder abordar los conflictos a tiempo y así mejorar nuestras relaciones con los y las demás”. Este concepto es de la autoría de P. Cascón. Educar en y para el conflicto. Escola de Cultura de Pau. 2001.

4.- “Mejorar o cambiar nuestra manera de comunicarnos. Podemos pretender cambiar la perspectiva de conflicto si nos comunicamos con un lenguaje castigador, violento, que no atiende los sentimientos del otro ser humano o que sencillamente nos acerca a los demás. Por esto, la mirada a la comunicación debe ser fundamental para generar un verdadero cambio en nuestras escuelas”.

Con estos cuatro puntos esenciales se imparten seminarios dirigidos a los docentes (profesores), psicólogos, personal administrativo y demás miembros de la comunidad educativa, estos a su vez lo ponen en prácticas dentro del centro educativo con interés de fortalecer la cultura de la paz.

El indicado documento tiene las pautas para los estudiantes de Primero al Sexto Grado del Nivel de Educación Primaria, puedan aprender cómo expresar sus necesidades fundamentales, inspirada en la teoría del psicólogo humanista Abraham Maslow, como la subsistencia (salud, alimentación, etc.), protección (sistemas de seguridad y prevención, vivienda, etc.), afecto (familia, amistades, privacidad, etc.).

Como lo exterioricé  más arriba, esto es de suma importancia para alcanzar la paz interior de la persona y por ende con los demás congéneres del universo. Cuando somos capaces de expresar nuestros sentimientos de manera clara, precisa y concisa, la gente nos puede entender. De ahí el dicho popular: “La gente hablando se entiende”.

Como es de conocimiento general, “algunos sentimientos generados cuando las necesidades no están satisfechas”, pueden alterar el estado anímico de algunas personas por no saber expresar lo que está sintiendo.

Hay gente que cuando se siente cansada o agotada no saben explicar porque se siente sin energía, desanimado, desinteresado, desmotivado, deprimido, aburrido, decaído o exhausto.

Porque su vocabulario es reducido debido a que no lo aprendió en la familia ni en la escuela, siendo lacónico y lo único que puede expresar “estoy aburrido” y fácilmente puede estallar su ira lastimando a alguien que ignora la causa de su detonación emocional. Como es obvio pudiendo provocar un conflicto destructivo para su buena convivencia con los demás.

El señalado  documento oficial autorizado para la enseñanza integral del cuerpo humano, describe con amplias terminologías sobre los distintos sentimientos, como son la tristeza, sorpresa, dolor disgusto, miedo, confusión, preocupación, vergüenza, rabia, calma, placer, interés, actividad y apertura.

Este último término de apertura, explica que es estar abierto, expansivo, dialogante, comunicativo, sociable, despierto, ligero, receptivo, sensitivo, inspirado, vulnerable, vital, liberado, independiente, generoso, disponible, servicial y agradecido cuando las necesidades de nuestros sentimientos están satisfechas.

Igualmente, destaca algunas necesidades humanas fundamentales que son comunes a toda la gente: la subsistencia y bienestar físico, todos necesitamos respiración, luz, agua, alimentación, evacuación, alojamiento, reproducción para la subsistencia de la especie humana, expresión sexual, serenidad, entre otras.

También, describe la seguridad, la celebración, recreación, necesidades relacionales, identidad, participación y realización.

A mi modo de observar el proceso de la construcción para la paz, se construye con la combinación del conocimiento  filosófico, teológico (no religioso) y psicológico adecuándolo a la compresión de la vida cotidiana. Bastarían  estos cuatro aforismos: “conócete a ti mismo”, “amar al prójimo como a ti mismo” “pienso y luego existo” y “la paz comienza contigo”

A través de la psicología conductual se pudo comprobar  que toda persona puede ser entrenada para realizar cualquier tarea, independientemente de los antecedentes genéticos, rasgos de personalidad y pensamiento interno (dentro de los límites de sus capacidades físicas y mentales); solo se requiere el condicionamiento correcto.

Consciente de esta realidad,  nos incentiva a seguir con la tarea de contribuir con el fortalecimiento de la cultura de paz personal y social, implementando conocimientos útiles que nos permita saber utilizar los siete sentidos como  garantía para alcanzar la soñada prosperidad y armonía que demanda la  humanidad.

Por Alcedo Magarín

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