Si yo fuera el Presidente

Por PABLO VALDEZ Viernes 17 de Febrero, 2017

Tengo la percepción de que hay una estrategia, dirigida a ladesnaturalización de las luchas que tradicionalmente realizan los gremios deprofesionales de nuestro país, muy específicamente, las que organizan losmédicos y los profesores de la educación media y superior.

Durante muchos años y en diferentes gobiernos, tanto elsector de los profesionales de la medicina como los de la educación, hansostenido una lucha, en la búsqueda no solamente de mejores condiciones devida, lo que es lo mismo que decir una lucha por vivir con la dignidad de unprofesional, sino además, porque se les permita ofrecer un servicio por la viday la intelectualidad con la eficiencia y la calidad necesaria, a través demejores condiciones humanas de trabajo.

Al tiempo, que estos profesionales insisten en susexigencias, también se elaboran planes que tienden a desacreditar el esfuerzopor el logro de sus justas demandas. Evidentemente que, a pesar de que lasacciones que planifican y ejecutan estos sectores, afectan a una gran franja dedominicanos, por un lado, porque abre la posibilidad de que se pierdan vidasinocentes y por otro lado, porque troncha la posibilidad de que muchos jóvenesde ambos sexos, logren su objetivo de convertirse en profesionales y agregarvalor de posibilidades en su entorno, una gran cantidad de dominicanos ydominicanas respaldan la lucha que estos gremios mantienen permanentemente.

“Si yo fuera el presidente”, complacería sin presión algunalo que el Colegio de los Médicos, los profesores de la educación media y laUniversidad Autónoma de Santo Domingo, exigen.

Probablemente usted que me dignifica con la lectura de estehumilde aporte a la convivencia de nuestro país, estará pensando que miplanteamiento es un sofisma o quizás, una simulación, lo cual, está muy alejadode serlo. No hay dudas de que la convivencia humana, se basa en la comprensióndel derecho al buen vivir de cada uno de los miembros de toda colectividad, porlo que para que en la República Dominicana, podamos recobrar la necesaria paz,debemos abocarnos a reconocer el derecho a la subsistencia individual ycolectiva.

Todo gobernante, antes que ponerse de espalda a la realidadde referencia, debe realizar un necesario ejercicio de comprensión y análisisde todas las “aristas” de que dispone en la búsqueda de la satisfacción de lasnecesidades de una mayoría de ciudadanos, que aunque no queramos verlo con ojosvisionarios, son beneficiarios de los servicios que estos tres sectores de lasociedad dominicana ofrecen.

La crisis del momento, la origina las exigencias de losprofesores de la academia de educación superior más vieja del Nuevo Continente,la Universidad Autónoma de Santo Domingo. “Si yo fuera el presidente”, dierarespuestas escalonadas a las justas demandas de los universitarios. ¿Por qué elpresidente, no toma la decisión de oír a los gremios de profesores yestudiantes de la Primada de América, conjuntamente con el Sindicato de losTrabajadores y al Consejo Universitario,como una actitud de buena voluntad del Ejecutivo? Ante que perder, elpresidente ganaría.

“Si yo fuera el Presidente” y sin ninguna presióncapitalizaría en primer lugar la ARS universitaria, realizando unatransferencia directa a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales, comocontribución a una satisfactoria reducción de la gran cantidad defallecimientos de educadores y educadoras de la autónoma, por deficientesatenciones clínicas. Posteriormente,capitalizaría el Plan de Retiro Universitario para la garantía de ladignificación humana al ocaso de la vida y complacería la exigibilidad delnecesario aumento salarial y remodelaciones de instalaciones docentes, softwarey butacas, de manera escalonada, durante varios períodos, con un compás deespera que le permitiría al Ejecutivo, la identificación de las fuentescorrespondientes a la obtención de esos recursos.

Con un plan de esta naturaleza de parte del presidente de larepública, las luchas de los gremios de los profesionales de la UASD, de losestudiantes y empleados administrativos, no tendrían razón de ser, al tiempoque le permitiría al presidente cumplir con las permanentes demandas de losuniversitarios, agregaría un elemento fundamental a la conformación de la tanansiada paz de la Nación Dominicana.

Nuestras conceptualizaciones de solución, son extensivas a larelación del Gobierno Dominicano con los demás gremios y sindicatos de laNación, exceptuando a los que integran a los choferes del transporte público, alos que se les exigiría una amplia rectificación de sus acciones permanentes deviolación de las leyes y normativas que regulan el tránsito, así como a los queagrupan a los servidores del transporte realizado por vehículos pesados(específicamente conductores de patanas y camiones) y motoconchistas,propulsores del extraordinario desorden existente en las calles, avenidas ycarreteras del país y que son los responsables de que en la actualidad, seamosuno de los países de mayor nivel de muertes por accidentes de tránsito.

Con estas humildes conceptualizaciones, no aspiro a ser unsustituto del presidente ni mucho menos un instructor de sus acciones, sino quealbergo las esperanzas de una demostración de humildad ante las peticiones deatención por una vida más digna y mejores condiciones, para un mejor servicio ala Nación de parte de los maestros del país y de los que alargan la vida através del servicio que ofrecen.