Si la competencia fuera: 2024 PRM-Leonel, ganaría Abinader…

Por Francisco S. Cruz

Supongamos o imaginémonos que resulta cierto que el relato-libreto de que la actual correlación de fuerza política-electoral -de cara al 2024- está polarizada entre el presidente Luis Abinader y el expresidente Leonel Fernández -hipotético escenario, por supuesto-, no hay duda, desde nuestra óptica, que el actual presidente ganaría holgadamente la repostulación. Me explico.

Las razones que avalarían esa victoria política-electoral son, más que otra cosa, de peso o subjetivas: a) el presidente Luis Abinader, ante un Leonel Fernández devaluado y con altísima tasa de rechazo, seguiría significando el Cambio -hacia cualquier dirección-, b) el expresidente iría en desventaja, pues mientras Abinader tiene el poder y un partido (aunque aún en construcción), el expresidente solo contaría con su figura -y las luces y sombras de sus pasos por el poder-, c) es segurísimo que una mayoría de peledeístas no votaría -cuasi un 90%- por un adversario político que, en 2020, contribuyó a su salida del poder (lo que fue un tremendo error político-histórico-estratégico del expresidente), d) la campaña reeleccionista del actual presidente tendría tela de sobra para atacar y derribar, fácilmente, a su otrora aliado-2020; y e) sería muy remoto que el país se decantara por ocho años más de otrora rostros-figuras harto conocidas cuyo recuerdo más fútil fueron unas motocicletas carísimas e increíblemente -y desde hace tiempo- hoy chatarras (las Harley-Davidson del otrora ministro Franklin Almeida).

 

Contrario escenario, sería si partiéramos de otro más real y competitivo: PLD-PRM, pues, en este, se medirían, más que nada, dos partidos políticos y el peso gravitacional no sería de figuras, sino de organizaciones políticas -bloques, frentes, coalisiones- y de realizaciones comparativas. Pero, además, y sería la novedad, el actual presidente se estaría enfrentando a uno de dos noveles: Francisco Domínguez Brito -el más apto e idóneo, coyunturalmente- o Abel Martínez, ambos PLD.

 

Pero, además, ante este último escenario -real-, el país sí estaría ante una ruptura política-generacional, pues tanto con el hipotético triunfo del presidente o del que resultase candidato del PLD, se terminaría de cerrar un ciclo político-electoral: Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina -que está inhabilitado; pero que, inteligentemente, ha venido aupando el relevo presidencial en su partido-.

 

De modo que, el escenario real -PLD-PRM-2024, sería el más beneficioso para el país ya que podría significar, por un lado, ratificación -en el caso del actual presidente-; y del otro lado, relevo y reafirmación nacional de ruptura en la figura de Francisco Domínguez Brito o de Abel Martínez. Sin embargo, desde el escenario traído por los moños o de narrativa mediática-manipuladora (creación artificiosa de percepción pública), no habría cierre del ciclo político-electoral post Balaguer-Bosch-Peña-Gómez. Y es, precisamente, a esa noria sociopolítica que el ex -tres veces presidente- se aferra.

Por: Francisco S. Cruz

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