Seúl espió al fallecido hermano del líder norcoreano durante años en Malasia

Por El Nuevo Diario martes 21 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, SEUL.- Los servicios de inteligencia surcoreanos espiaron a Kim Jong-nam, hermano del líder de Corea del Norte, durante varios años en Malasia antes de su asesinato en el aeropuerto de Kuala Lumpur y llegaron a obtener sus huellas dactilares y muestras de ADN, informaron hoy varios medios.

El periódico surcoreano Chosun y la web especializada NK News recogen hoy la noticia basada en los testimonios de personas que ayudaron a Seúl a obtener información sobre Kim Jong-nam, trabajadores de un restaurante de Kuala Lumpur al que el primogénito del fallecido dictador Kim Jong-il acudía con asiduidad.

"La inteligencia surcoreana me pidió en 2014 que guardara los platos, cucharas y vasos que él había usado, y que los pusiera en una bolsa y los enviara a la embajada de Corea del Sur", afirmó Alex Hwang, un ciudadano surcoreano dueño del restaurante Koryowon, al citado diario.

El fin era hacerse con las huellas dactilares y muestras de ADN de Kim Jong-nam, según Hwang, quien añadió que el hermano del líder norcoreano Kim Jong-un visitó su restaurante en ocho ocasiones entre 2012 y 2014.

El restaurador estaba en contacto permanente con la Embajada surcoreana, y afirmó que agentes de este país espiaron a Kim Jong-nam en su local en varias ocasiones e incluso accedieron a su sistema de cámaras de seguridad para captar imágenes de su objetivo.

Otro trabajador del restaurante relató la misma versión de los hechos a la web especializada en información norcoreana NK news, bajo la condición de anonimato.

La ley surcoreana obliga a los ciudadanos de este país a informar a las autoridades sobre cualquier tipo de contacto que mantengan con norcoreanos.

El Gobierno de Seúl ha evitado hacer comentarios sobre la información publicada, al ser consultado por ambos medios.

Las autoridades surcoreanas confirmaron el pasado jueves que el norcoreano asesinado en un aeropuerto malasio era Kim Jong-nam, mediante el cotejo de huellas dactilares de la víctima de las que disponía Seúl, y a petición de Malasia.

Kim Jong-nam falleció el 13 de febrero cuando era trasladado al hospital tras ser supuestamente envenenado por dos mujeres en la terminal de salidas internacionales del aeropuerto de Kuala Lumpur, donde iba a tomar un vuelo de regreso a Macao, lugar de su exilio voluntario.

Seúl ha apuntado a Pyongyang como responsable del aparente asesinato, mientras que el jefe de la legación de Corea del Norte en Malasia, Kang Chol, puso en duda la investigación de las autoridades de aquel país y las acusó de "conspirar y trabajar de cara a la galería de fuerzas externas".