Sergio García: el prodigio de Borriol ya luce entre los grandes

Por admin Lunes 10 de Abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, MADRID.- Con los hombros cubiertos con la chaqueta verde que le distingue como ganador del Masters de Augusta, el golfista español Sergio García respiró aliviado en rueda de prensa: "Ya no tendré que volver a responder nunca más si soy el mejor jugador que no ha ganado nunca un grande".

"A lo mejor ahora tendré que responder si soy el mejor jugador que sólo ha ganado uno. Podré vivir con eso", replicó con la satisfacción de quien se sabe triunfador.

En un trepidante desempate con el inglés Justin Rose, a quien le une una estrecha amistad, Sergio García rubricó la conquista más relevante de su carrera. El Niño necesitó 74 intentos para coronarse en un major. Lo hizo con un último birdie, el mismo día en que el difunto Seve Ballesteros habría cumplido 60 años.

Con su gesta, se hizo merecedor de las portadas en los principales medios deportivos de Estados Unidos.

Todos coinciden en que el jugador castellonense, llamado a firmar jornadas memorables desde su irrupción en el circuito profesional, se hizo "por fin grande". "La clave ha sido la demostración de mi carácter y mi mentalidad. Pensé de manera positiva cuando las cosas no me salían en el hoyo 10 y 11", abundó García.

A su cabeza aludían a menudo los expertos para justificar sus derrotas. A su cabeza aludió él, en cambio, para resumir su éxito en el Augusta National.

En 1999, en su primera aparición, todavía como amateur, el castellonense presintió que ese campo le iba a ofrecer la posibilidad de ganar al menos un grande.

"No voy a mentir, ese pensamiento cambió bastante a lo largo de los años. Me empecé a sentir incómodo en Augusta, pero hace tres o cuatro años hice las paces. Empecé a aceptar que te da lo mismo que te quita. Por eso estoy aquí, con esta chaqueta", remarcó.

El abrazo con su futura esposa, la tejana Angela Akins, liberó a Sergio García. Lloró su victoria y agradeció el apoyo que siempre le han brindado sus padres, Consuelo y Víctor.

Su progenitor fue, además, su mentor y maestro, la persona que le invitó a agarrar su primer palo con apenas tres años de edad.

Treinta y cuatro después, con 37, el nombre de Sergio García brilla junto a los de Severiano Ballesteros y José María Olazábal, bicampeones ambos en Augusta.

La imagen del castellonense portando por vez primera la chaqueta verde le sitúa en el olimpo y obliga a reseñar sus anteriores éxitos. En la última ronda del PGA Championship, pocos meses después de su vertiginosa explosión, ejecutó uno de los mejores golpes de su vida en un duelo con el legendario Tiger Woods.

En el hoyo 16 de Medinah, desde detrás de un árbol, sin apenas visibilidad, logró llevar la pelota al green.

Desde entonces, buscó la excelencia. Disputó desde 1999 todas las ediciones de la Copa Ryder, a excepción de 2010. Se asentó en la elite mundial. Acumuló diez victorias en el circuito de la PGA y doce en el circuito de la EPGA mientras disfrutaba de su otra pasión, el fútbol.

Sergio García es reconocido aficionado del Real Madrid, además de presidente del Borriol, que milita en la Tercera División española. Con ese equipo debutó en 2010, en un encuentro frente al Ribarroja.