Señor Rector: Más Leña en el Horno no Debe Echarse

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 6 de noviembre, 2017

El delicado momento que vive La Universidad no permite que su máxima autoridad busque la confrontación con los gremios, especialmente con el  de los profesores. Desde hace muchos años el Estado en colusión con el sector privado que invierte en la educación superior  ha buscado cerrarle el paso a la UASD, como principal entidad de educación superior que ha sido.  Se puede entender que el interés del capital privado que invierte en esas empresas privadas que son las universidades privadas, y no como han querido llamarla: instituciones sin fines de lucro, sea que la matrícula estudiantil de la educación superior se valla de la UASD a las universidades privadas. Lo que no se puede entender es la estulticia de la burocracia gubernamental que pretende complacer con ello al Banco Mundial y a la élite de los grandes Estados que aspiran a que se mantenga una injusta división internacional del trabajo dentro de la globalización neoliberal, que no nos favorece.

Señor rector es la yugular en la nuca que le han puesto a la UASD y nosotros los uasdianos tenemos que quitárnosla quitándosela. ¿Cómo lo haremos? Defendiéndola con uña y diente. Usted termina pronto su mandato. Es deber del rector servir de conciliador en estos momentos, facilitar un proceso electoral que de paso al cambio de administración. Nuevas autoridades deben ser electas en el mes de febrero  en La Universidad, lo que está establecido institucionalmente. Los profesores tienen más que sobradas razones para reclamar sus reivindicaciones, pero aunque la huelga es el último recurso al que deben recurrir los servidores para reclamar que sean satisfechas sus demandas, pero la máxima autoridad en sus relaciones públicas no puede hacerle el juego a quienes llevan la campaña mediática contra la UASD.

El presidente de FAPROUASD y esta deben entender que la decisión de ir a un paro laboral, aunque sea de 24 horas nada más, debe tomarse por mayoría absoluta en una asamblea masiva. Es difícil que el profesorado en su gran mayoría apoye el paro en estos momentos. Ahora bien, el rector no debe estar hablando de eso antes de que se produzca y quizás ni durante el tiempo que se produzca tampoco. Las confrontaciones internas no favorecen a La Universidad. La UASD tiene enemigos internos, pero los enemigos externos que tiene son los más peligrosos.

Dr. Iván Grullón su gestión como rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo no debe terminar así, buscando confrontaciones con el gremio de los profesores, aunque pienso que un paro de profesores en estos momentos sería extemporáneo, porque la historia de la UASD ha sido fundamentalmente la de una corporación democrática. Lo último que debe perecer en la UASD es la democracia, aunque el ex-rector Miguel Rosado parece que no lo entendía así, ya en sus gestión se celebró un claustro que redujo casi a cero la participación de los estudiantes en la elección de autoridades.  Los profesores deben tener derecho a sus reclamos, también los empleados y los estudiantes, siempre que las protestas sean racionales y no como si fueran ácratas partidarios de la anarquía individual o vándalos.

Institucionalmente a su gestión le queda poco tiempo, debe  preocuparse porque se facilite un cambio de mando como está establecido, pero hay males que por lo visto no se podrán corregir en su gestión, actos vandálicos pudieron haberse evitado o cuando comenzaron el Departamento Seguridad de La Academia pudo evitar que se siguieran propagando, más no fue así y la imagen de La Universidad se deterioró con eso actos vandálicos. Los encapuchados deben ser frenados y se debe impedir su entrada al recinto, si hubiese algún estudiante dentro de ellos expulsarlo definitivamente.

El gobierno lejos de satisfacer demandas de recursos suficientes a la UASD, para que podamos tener planta física adecuada y otros recursos para mejorar la calidad de la docencia, se muestra reacio a aumentar significativamente el presupuesto de La UASD. Con un saneamiento, contrario a como han querido decir algunos profesores, no se van a resolver los grandes problemas debe resolver como universidad del Estado para su buen desempeño al servicio de toda la sociedad, pero debemos poner el ejemplo saneándola. Los sueldos del funcionariado no son equitativos, mientras hay varios ex-rectores jubilados que ganan 210 mil y pico de pesos, hay uno que gana más y hay dos que ganan mucho menos, los doctores José Joaquín Bidó (con menos de 50 mil) y Franklin Almeyda (con unos 60 mil). ¿Es  justo eso? No, porque no es verdad que se trata de que la diferencia se da  por el tiempo en que cada uno se jubiló. Si fuera así a Hugo Tolentino no le tocarían los 210 y pico como dice la nómina de septiembre 2017.

Tampoco se explica  porque algún ex-rector y algunos ex-vicerrectores, sin tener alguna actividad tan importante o con muy poca carga docente, se le mantenga con un sueldo cercano a los 200,000; es decir, sin haberse jubilado se le mantiene el sueldo del alto cargo que ocupaba en una fecha de hace casi un período. También no tienen justificación los sueldos altos de algunos profesores jubilados, con entradas por encima de 200,000 en la UASD con jubilación y la recontratación, como es el caso de tres profesores de una misma escuela: uno de ellos con 280  mil y pico, otro con cerca de 250 mil y otro con alrededor de 230 mil. Eso no puede ser equidad, si se compara con los sueldos de los altos funcionarios (que ganan bien, pero son las altas autoridades y ganan menos dos casos citados primeros)  y con los sueldos de muchos docentes que están muy por debajo de ellos. Ese no era el ejemplo de la UASD de otro tiempo.  Eso así no puede seguir.

La nómina administrativa es de casi 5 mil empleados, es por eso que se dice que se administra como un ayuntamiento, mientras la nómina de los docentes no alcanza los 4,000.

Así no damos un buen ejemplo, y debemos darlo para ser un referente para todo el resto de la sociedad dominicana como antes fuimos, les toca a las nuevas autoridades electas hacerlo, rescatar ese legado de la UASD.  Los candidatos a la rectoría y a las vice-rectorías deben comprometerse a resolver todo eso, para volver a lo que fuimos y que el Estado no pueda decir que no nos estamos manejando bien y no haya excusa para atender los justos reclamos de La UASD.

Otro asunto es el manejo del economato, el comedor y de  los combustibles que compra la UASD que no debe manejarse con criterio clientelar el suministro a los mismos. Los candidatos deben dar cuenta de donde proviene el financiamiento de su campaña.  Sed justo es lo primero si queréis ser feliz (Juan Pablo Duarte Díez).

 

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