“Señor Presidente: sugerencias”

Por Emilio Armando Olivo Jueves 6 de Abril, 2017

Señor Presidente, deseo en esta entrega ratificarle de manera pública algunas sugerencias relacionadas a un interés común que es el desarrollo de la agroforestería y la forestación de nuestro país y muy especialmente en este año, que usted ha declarado como “Año de la Agroforesteria”.

Mis sugerencias hechas públicas de diferentes formas y medios, han sido implementadas con muchos éxitos en pequeña escala, lo que puede servirnos de modelos para acciones de Estado en mayores escalas.

Permítame Usted Señor Presidente y apreciado lector, que inicie las sugerencias expresando un sentir o decir popular de que “el dao margina”.

Cuando utilizamos el “dao”, como medio de llevarle progreso a los ciudadanos le estamos haciendo un mal mayor a quien lo recibe, pero si podemos y debemos utilizar medios que permitan estimularlos a implementar algunas acciones en pro del bienestar general y en el caso de esta entrega sembrando plantas frutales o maderables, forestando nuestro país en las montañas altas, medias o en el llano.

Algunas sugerencias son las siguientes, que ya han sido implementadas con éxitos y en las que hemos participado, lo que implica conocemos como hacerlo en el país.

Los animales reforestando:

Como decimos en el refranero popular podemos matar dos pájaros de un tiro al utilizar las diferentes especies animales en un intercambio de animales por foresta, de la manera siguiente.

Un ciudadano que resida en la zona rural, puede recibir del Estado como intercambio, un cerdo, chivo, ovejo, conejo, aves, colmena e incluso una novilla, a cambio de que se comprometa y se asegure de que siembre una determinada cantidad de plantas, sean estas café o cacao, frutas tradicionales o nuevas especies, maderables o la gramínea gigante, el bambú.

Un programa exitoso que desarrolló el IICA, en Pedernales y que puede establecerse en todo el país y en especial en la vacaciones de los estudiantes, lo es “la leche que reforesta” y que consiste en la entrega de leche a cambio de sembrar el receptor plantas en su propiedad, en las aguadas o en áreas públicas y privadas. Esto complementaría la leche de desayuno escolar en verano.

Un programa de mucha proyección puede ser algo que la Fundación ADEMI y la USAID auspiciaron, “vivienda por foresta” en la zona de Haina-Duey. Este programa puede tener un gran impacto social y ambiental.

Si tenemos un gran déficit de viviendas y obviamente forestal, una manera de beneficiar con el mejoramiento de las viviendas y de la construcción de nuevas casas, sería una gran contribución a reducir ambos déficits, ya que esto implica la siembra certificada de cientos o miles de plantas como serían los casos de plantar cafetos, cacao, maderables u otros árboles en cantidades significativas.

De esta manera no estamos dando si no intercambiando y como ciudadano les pido al lector: siembre un árbol el día de tu cumpleaños:.