Seguro Familiar de Salud, ¿Hasta Cuándo seguirán engañándonos?

Por Enmanuel Melo Cuello martes 23 de mayo, 2017

El 26 de agosto del año 2015, publicamos un artículo relacionado con la responsabilidad en medicamentos del seguro familiar de salud, donde reclamábamos la ampliación de la cobertura farmacéutica, ya que a pesar de tener una asignación monetaria de RD$3,000.00 al año, a los usuarios del servicio se nos hacía prácticamente imposible recibir dicha cobertura, puesto que los medicamentos indicados o sus componentes, no se encontraban entre los incluidos a cubrir por las ARS`s o el medico no era de su red.  No solo comentamos lo difícil de recibir esta gracia, sino también en la estrechez del monto asignado.

Para nuestra sorpresa y agrado, un mes después vimos la publicación por parte del organismo rector del plan básico de salud, la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) donde anunciaban el sometimiento de la ampliación en todos los sentidos (monetario y medicamentos) de la cobertura farmacéutica, la cual fue aprobada en el mes de noviembre 2015.

Todo parecía maravilloso para nosotros los usuarios, que por fin veíamos que se estaba trabajando en pro del bienestar del afiliado, un aumento en términos monetarios, pasando de los RD$3,000.00 a RD$8,000.00 y la ampliación de la lista de medicamentos y/o sus componentes.  Pero en realidad todo fue una pantalla de humo o una vil burla hacia la población ingenua y carente de defensores.

Cada vez que acudimos a una farmacia con una receta médica, nos encontramos con más obstáculos que los que sorteaba Felix Sanchez en sus carreras.  Cuando no es que el medicamento no está en la cobertura de la ARS, es que el médico que hace la indicación tampoco es de su red de prestadores; y lo que es peor para nosotros, que no hay sistema para consultar (deliberadamente o accidental). Hacemos esta acotación porque habíamos escuchado el rumor de que ciertos dueños y/o administradores de ARS`s tumbaban su sistema por unas horas, para no cumplir con sus compromisos y así ganarse una suma importante de dinero al no atender a sus usuarios y no aprobar procedimientos, siendo esto un acto puramente criminal.

Los dominicanos nos jactamos de ser, históricamente, un pueblo aguerrido, valiente y generoso, pero la realidad de estos tiempos es otra muy diferente.  Nos vemos como mansos corderitos, sumisos y hasta pendejos en ocasiones.  Todo esto por no asumir una posición responsable al momento de reclamar lo que por derecho nos hemos ganado y por lo que tanta gente honesta y responsable ha luchado, no solo en este tema de salud, sino en todo lo que tiene que ver con lo cotidiano de nuestro país (educación, seguridad, políticas públicas, finanzas, entre otras).

La población no puede seguir sumida en este letargo  de responsabilidad ante los derechos humanos esenciales, que nos corresponden a cada uno de nosotros.

Estamos cansados de atropellos, de mentiras, de robos, de descaros por parte de un grupo empresarial (ARS`s) que se cree estar por encima de las leyes que rigen el sistema Nacional de Salud.

Estos facinerosos dueños y administradores de las ARS no hacen más que engrosar sus fortunas y diezmar la población que no tiene con que cubrir su necesidad de salud y espera pacientemente tener un mínimo de atención.

Reciben su parte del pastel por parte de la tesorería de la seguridad social, sin hacer la justa distribución para, por lo menos, mitigar un poco la impotencia ciudadana, bajándole la presión a esta bomba que está muy cerca de detonar y no se están dando cuenta de la situación.

La disposición de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) de no cubrir las indicaciones de medicamentos y análisis clínicos que no provengan de médicos asociados a su red de prestadores, ha traído otras restricciones a los afiliados y creado un nuevo conflicto en el sistema de Seguridad Social, siendo los principales responsables de este conflicto, la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud, donde se agrupan las siete ARS más grandes del país, quienes aseguran que con esto garantizan calidad en los servicios prestados (cuentos y más cuentos), a pesar de una advertencia del superintendente de la SISALRIL, que les ordena aprobar la cobertura en los laboratorios contratados por ellas aunque el médico que lo indica no sea de su red y les demandó deponer esa práctica excluyente, en el sentido amplio de la palabra.

Ya no podemos seguir así.  Basta de burlas y mentiras a la ciudadanía. Es urgente que las autoridades competentes se empoderen y hagan cumplir la ley.  Necesitamos ver luz al final de este túnel que nos ahoga y nos quita la vida apresuradamente.

Hasta la próxima, amigos.

Por: Enmanuel Melo Cuello

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