Seguridad nacional, el consejo y la necesaria legislación

Por Juan Manuel Morel Pérez

Antes de desarrollar este esfuerzo conceptual y tratar de arrojar luz y sugerencias al debate nacional de hoy día, entiendo de rigor repasar algunos conceptos que tuve la oportunidad de aprender y conquistar como alumno de dos grande maestros Adriano Silverio y Peña Caimares, como el de seguridad, ya que de conforme a estos dos maestros de las ciencias de la Seguridad y Defensa, definen la seguridad como la  Situación o grado de normalidad, tranquilidad ajena a toda interferencia, otorgada por la institucionalidad que soberanamente se ha dado un Estado/Nación, y que merece su permanente atención para el desenvolvimiento en aras del bien común o de una manera más sencilla, la sensación  o estado de sentirse a salvo de cualquier amenaza.

Partiendo de que el órgano rector del Sistema Nacional de Seguridad y Defensa, el Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, fue estructurado mediante decreto No.86-21 del Poder Ejecutivo, en cumplimiento a lo que establece el artículo No.258 de nuestra constitución

Ese importante espacio de toma de decisión requiere de un coordinador o asesor de seguridad que actué por mandato de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo, por lo que debe ser designado por decreto de éste, quien debe coordinar la elaboración  de los Planes de Seguridad y Defensa y ordenar al Consejo Nacional de Inteligencia la preparación del Plan Nacional de Inteligencia, además de coordinar con el Ministerio de Defensa la actualización de los planes operativos (Huron, Gavión etc.), ya que la realidad objetiva de la época cuando fueron preparados, no es la de hoy día.

Para la Elaboración del Plan Nacional de Inteligencia,, es necesario organizar la llamada Comunidad Nacional de Inteligencia la que deberá ser, en esencia, el espacio de coordinación en el cual interactúan las diversas agencias de inteligencia y seguridad del Estado, con miras a evaluar y formular propuestas, que sirvan de base para la elaboración de planes y la ejecución de operaciones conjuntas, que permitan combatir con efectividad las distintas acciones perpetradas por la delincuencia común y el crimen organizado, abordando así situaciones diversas, que por su naturaleza y efectos, puedan afectar la Seguridad Nacional.

Para todo ese andamiaje, es necesario de la aprobación de una base jurídica que normalice el funcionamiento del Consejo, así como el Sistema Nacional de Inteligencia, cuyas propuestas legislativas debieron acompañar la iniciativa que busca adecuar la ley del otrora temido Departamento Nacional de Investigaciones (D.N.I.).

Una Mesa nunca podría sostenerse con una sola pata, eso sucede con el sistema normativo de la Seguridad y Defensa de nuestro, Estado junto a la ley del hasta hoy DNI, debió presentarse o mas bien darle continuidad a los anteproyectos de la ley del Consejo de Seguridad y Defensa, así como el que organiza el Sistema Nacional de Inteligencia que es el órgano que suple, en el día a día, las informaciones que el Consejo requiere para poder lograr una buena toma de decisiones ; la estructura organizacional del  Sistema,  es decir  un consejo rector multiangencial de los componentes de los subsistemas de inteligencia, compuesto por cada uno de los directores de las agencias y coordinado por el órgano de producción estratégica. para coordinar la planificación y el intercambio Interagencial

La misma propuesta de la DNI, pudo haber sido mejor, como, por ejemplo:  ¿puede ser función exclusiva de la DNI redactar el plan nacional de inteligencia?, no. Si debe tener una gran cuota de responsabilidad en la elaboración de este plan, pero el mismo debe ser una responsabilidad del órgano colegiado de dirección del sistema, llámese consejo o como quieran llamarle, además no menciona, con claridad, la vinculación de la DNI con el recientemente creado, Consejo Nacional de Seguridad y Defensa.

Mientras tanto el hacha va y viene, apostamos al debate de ideas y a la institucionalización del país y la profesionalización de nuestros órganos encargados de la Seguridad y Defensa Nacional.

Por Juan Manuel Morel Pérez

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