Seguridad Ciudadana, tecnología y acciones coordinadas

Por Carlos de Pérez

La percepción de inseguridad entre los dominicanos  es de 55.9%, según los resultados del Barómetro de las Américas del Proyecto de Opinión Pública de América Latina, la confianza en la Policía Nacional es de apenas 35.6% y el Poder Judicial de 40.1%; estas cifras dejan claro el gran problema de seguridad ciudadana que enfrentamos los dominicanos y que urge planes concretos de solución, la incidencia de cada uno de los elementos presentados dejan en evidencia que el órgano encargado del orden goza de muy baja estima, solo un tercio de la población, el Poder Judicial de una ligera diferencia y la inseguridad con porcentaje muy holgados, de primera vuelta.

¿Qué ha pasado con la seguridad en República Dominicana? ¿Qué hace el gobierno para resolver ese tema? Un conjunto de factores se conjugan en la actualidad para llegar al deterioro que en la actualidad estamos experimentando; malos ejemplos desde arriba, un Ministerio Público concentrado en casos sonoros y de relevancia en los medios, pero en las provincias es parco, luce incapacitado, poco preparado y nada tecnificado, policías con salario de miseria, con redadas medievales, y visión de mediados del siglo XX,  para combatir la delincuencia moderna del siglo XXI.

El gobierno dominicano, encabezado por Luis Abinader Corona, ha instruido el desarme de la población civil, ofreciendo incluso recompensas y dispensas legales a quienes entreguen sus armas de manera voluntaria y ha tomado otras medidas bien intencionadas para mejorar la seguridad ciudadana, lo cierto es que en el actual estado de emergencia hemos sido testigos de un crecimiento de los actos delincuenciales y la respuesta ha sido el aumento de la represión.

Es obvio que el gobierno dominicano ha elegido la represión como el método para contener el crimen y el delito, sin embargo está sobradamente comprobado que la prevención es más económica y da mejores resultados, En ese orden de ideas el profesor canadiense Irvin Waller especializado en prevención del delito, recomienda: “Aplicar el diez por ciento del presupuesto que se gasta en policía, cárceles y sistema de justicia a la prevención del delito permitiría disminuir en algunos años la violencia en un 50%”, el profesor cita los ejemplos de Inglaterra y Gales donde se han intervenido jóvenes en situación de riesgo y se ha reducido el crimen con indicadores de 60% de reducción de arresto, 27 % de expulsiones de las escuelas y 16% la delincuencia.

¿Cómo se intervienen comunidades? Encontramos una posible respuesta en un artículo publicado el 18 de enero 2018, por BBC News[i], en cual señala que «Nueva York pasó de ser “una pesadilla violenta a modelo de seguridad”» las cifras son realmente envidiables en 2017 la ciudad reportó 290 homicidios, mismo número que en 1951 una dramática reducción si se compara con los miles por años previos, las cuatro medidas tomadas por esta ciudad fueron: 1) aumento del número de policías en la ciudad; 2) Nueva tecnología, esta permitía saber dónde estaba cada policía durante su jornada, además se monitoreaban determinados lugares públicos; 3) Un cambio de estrategia consistente en cero tolerancia a delitos menores, para así evitar y disuadir de la comisión de delitos mayores o crímenes, por último; 4) La gente y el dinero, mejorar las condiciones de vida de la gente, manejo de tasas de interés, inflación y las mujeres jóvenes postergar la maternidad.

Esto lo podemos extrapolar a nuestro caso, abriendo o manteniendo programas como  Juventud y Empleo, Inglés de Inmersión para la Competitividad, y otros de igual naturaleza, que incentiven los jóvenes y los saque de las calles, necesitamos y buscamos modelos dignos de imitar, de seguir, que impacten nuestras vidas con su integridad.

Cualificar los miembros del Ministerio Público, fortalecer el Poder Judicial, permitiéndole mayor independencia a sus miembros, tecnificar la Policía Nacional, mejorar la calidad de vida de sus integrantes, y aplicar las técnicas de la seguridad perimetral que ya han probado en otros países que sí funcionan, reducir los impuestos para la compra e instalación de cámaras de seguridad sobretodo frontales (como hizo New York), ser absolutamente radicales en la identificación de los vehículos de motor mediante la exhibición de sus placas, sancionando las inconductas de los que están llamados a perseguir el delito.

En cuanto a las motocicletas, sugiero que el gobierno, cree un modo que permita que quiénes tienen motores sin documentos puedan transferirlo a su nombre, con pasos sencillos y con tasas de impuestos bajas, un ejemplo sería que la Dirección de General Impuestos (DGII), previa habilitación legal, pueda transferir a nombre de quien requiera una motocicleta, con una certificación de no reporte de robo por parte de Plan Piloto, una publicación por tres días en un diario de circulación nacional, que incluya nombre de quién requiere, dirección y teléfono y en adición, un enlace en la web de la DGII en donde quién quiera pueda consultar cuáles motores se pide transferir teniendo un procedimiento sencillo para impugnar en caso que alguien diga y pruebe ser el propietario, solo tener identificada cada moto, además de un registro de quienes están habilitados a conducirlo sería un paso de avance en la lucha por reducir la inseguridad.

La delincuencia no se contiene con represión, ni ruedas de prensa, ni redadas arbitrarias, se contiene con inteligencia, tecnología y acciones coordinadas.

[i] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-42727801 Consultado 26 junio 2021, 10:05 de la noche.

 

Por Carlos De Pérez, MA.

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