Secesionistas catalanes negocian las instituciones pendientes de Puigdemont

Por EFE jueves 28 de diciembre, 2017

EL NUEVO DIARIO, BARCELONA, ESPAÑA.- Los partidos independentistas catalanes han empezado a negociar la futura composición de las instituciones de la región, pero lo hacen con un ojo en los tribunales españoles y el otro en Bruselas, donde está el expresidente autonómico Carles Puigdemont, fugado de la Justicia.

El pasado día 21 los comicios autonómicos depararon la victoria de Ciudadanos, partido defensor de la Constitución y la unidad de España, con 36 escaños en una Cámara de 135 en la que la mayoría absoluta está fijada en 68 diputados.

Esa mayoría la alcanzan las fuerzas independentistas: Junts per Catalunya (34), ERC (32) y la CUP (4), lo que hace prever que uno de sus representantes será el presidente de la región, con Puigdemont como primera opción, ya que fue el cabeza de la lista más votada de las tres.

Sin embargo, la Justicia interfiere en todo este proceso, porque en los comicios de la semana pasada fueron elegidos ocho políticos que están en una situación especial.

Tres de ellos están en prisión provisional en Madrid por haber promovido un proceso secesionista ilegal cuyo punto culminante fue la declaración unilateral de independencia aprobada el 27 de octubre por el Parlamento autonómico.

Los otros cinco -Puigdemont y cuatro de sus exconsejeros en el Gabinete catalán – se instalaron en Bruselas a finales de octubre y allí eluden la orden de detención dictada por el Tribunal Supremo español por los delitos de rebelión y sedición.

La suerte de estos ocho electos es fundamental para el inmediato futuro de las instituciones catalanas – Parlamento y Gobierno – porque de sus votos, si asumen el escaño, depende quién las dirigirá.

Los tres encarcelados – entre ellos el exvicepresidente Oriol Junqueras – están pendientes de que a principios de enero el Supremo decida si les deja en libertad bajo fianza o si, eventualmente, les concede permiso para estar presente en algunas sesiones de la Cámara autonómica.

Los cinco de Bruselas se exponen a ser detenidos si vuelven a España para formalizar su condición de diputados, algo especialmente significativo en el caso de Puigdemont, que quiere repetir como presidente catalán.

Los ocho votos son decisivos porque sin ellos la mayoría independentista ya no sería absoluta y por eso están empezando a manejar varias hipótesis, entre las que figura que todos, o varios de ellos, renuncien al escaño y permitir que lo asuman sustitutos sin carga judicial.

Otra opción, más imaginativa e inédita, sería cambiar el reglamento del Parlamento autonómico para permitir a los diputados ausentes la delegación del voto e incluso para que el debate de investidura de Puigdemont fuera por videoconferencia desde Bruselas.

No obstante, entre JxCat y ERC hay discrepancias, de modo que mientras los primeros apuestan por Puigdemont, los segundos no ven viable que el aspirante debata desde Bruselas y quieren promover la candidatura de Junqueras si la semana próxima sale de la cárcel.

Mientras tanto, crece la presión sobre la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, para que, como ganadora de los comicios del día 21, se postule como candidata al Gobierno regional, aunque no tenga mayoría en torno suyo.

Los socialistas, el Partido Popular (PP) e incluso la patronal de los empresarios catalanes se lo han planteado, mientras que la dirigente liberal prefiere esperar a que se muevan los independentistas, como confirmó hoy su portavoz en Cataluña, Carlos Carrizosa.

Como partido más votado en las autonómicas Ciudadanos sí quiere presidir el Parlamento, aunque los independentistas desean mantener el control de la Mesa, que es su órgano rector.

Además, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reunió hoy con el de Ciudadanos, Albert Rivera, y ambos repasaron la situación en Cataluña, aunque también el proyecto de Presupuestos del Estado para 2018, que por el momento no tienen perspectiva de salir adelante.

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