Seamos justos y no vanidosos

Por Francisco Rafael Guzmán jueves 10 de junio, 2021

Es Bueno promover la excelencia académica, pero no la xenofilia sin caer en la xenofobia. Es bueno no creer en la promoción de la excelencia académica para promover la exportación de cerebros y la vanidosa creencia de que con la movilidad social de algunos individuos se resuelven los grandes problemas humanos. Unos cuantos beisbolistas profesionales, no son muchos, se han convertido en grandes millonarios, por sus éxitos como peloteros, pero los problemas nacionales no se resuelven con la movilidad social de ellos; como dominicanos debemos alegrarnos de que algunos peloteros dominicanos sean buenos, pero el negocio lucrativo de ese deporte  que es el béisbol profesional, los éxitos en ese deporte, no resuelven los problemas de pobreza absoluta y relativa que tiene el país, como tampoco el turismo masivo que se promueve tanto y que no tiene futuro por más que quieran decir lo contrario. Las universidades dominicanas, pero especialmente la UASD que es la universidad del Estado, tienen que orientar su oferta curricular en función de las necesidades nacionales.

Hay carreras que su población está mermando por un problema de oferta y demanda, porque la tecnología electrónica e informática, con los procesos de automatización, está sacando del mercado laboral la tanta demanda de profesionales con esas titulaciones y formaciones socio-profesionales. Es decir, en el mercado laboral no hay tanta demanda como la había en un pasado no tan lejano de profesionales formados en algunas áreas, como por ejemplo hay menos demanda de contadores y administradores, por unidades productivas, comerciales y de servicios; al parecer, un rediseño de las carreras relacionadas con las empresas privadas se hace necesario. Hoy los inventarios de mercancías se hacen en menos tiempo, con la tecnología informática, lo que debe estar influyendo en la merma en la matriculación de estudiantes en contabilidad, pero también en la administración, aunque todavía la población de estudiantes sigue siendo numerosa en esas áreas y se gradúan muchos de ellos, pero han mermado en población respecto a años anteriores.

Sin embargo, la carrera de medicina, por la cantidad de graduados o egresados de las universidades del país es grande, sobre todo la de la UASD, ya que de aproximadamente 33,000 médicos (un poco menos si se excluyen algunos jubilados que no estarán afiliados) que tiene afiliados el Colegio Médico Dominicano, siendo conservador en el cálculo no menos del 60 % se ha graduado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. ¿Por qué digo esto? Veamos ahora mismo. Desde 1975 la UASD  ha graduado más de 25,000, aunque no puedo dar la cifra exacta, ya que no tengo cifras de graduados del 2000, 2019, 2020 y de lo que va del 2021, pero sin esos años el conteo da más de 25,400 médicos graduados en la UASD. Pero veamos cuantos se graduaron en los años 2012, 2013, 2016, 2017 y 2018: 1,128, 1,093, 1,294, 1,250 y 1,154, respectivamente, es decir, en el orden indicado. Esto quiere decir que, al parecer, la escuela de medicina es la que más egresados está mandando al mercado laboral, porque hay necesidad de médicos, como también de enfermeras y odontólogos. Ahora bien, lo que no es justo es que el gobierno siga estimulando la privatización de la medicina, para que las gentes de los sectores populares, los trabajadores asalariados (proletarios), los chiriperos, la pequeña burguesía (artesanos y pequeños propietarios) y las capas medias no tengan el derecho a los servicios de salud cuando se enferman y la salud preventiva (no necesariamente con recetas de la farmacopea química) si están sanos, para no enfermarse. No es justo que los médicos de hospitales públicos sigan cobrando salarios de miseria, así no puede ser. Estos héroes, porque la mayoría de los médicos son eso, y lo han venido demostrando durante toda la pandemia, son dignos de llevar una mejor vida.

Pese a la globalización neoliberal que más daño que bien nos trajo, aunque la globalización sea insoslayable, pero no así el capitalismo salvaje que la estigmatiza, la realidad es que no todo es globalización y no todo se resuelve globalmente, como apunta un ex jefe de Estado dominicano, ya que cada Estado local tendrá que seguir haciendo muchas cosas y más ahora con estas crisis sanitaria y ecológica mundiales, mundiales pero cada quien, cada país,  tendrá que actuar mucho localmente. Todas las carreras que tenemos en la UASD son necesarias, aunque algunas necesitan ser rediseñadas y hasta fundirse con otras si es necesario. Ahora bien, el Estado debe apoyar lo suficiente a la UASD para formar profesionales en medicina y en enfermería, carreras en la que más se necesitan formar profesionales, y en todas las demás formar los profesionales necesarios, especialmente en las ciencias básicas (Física, biología, química y matemáticas), en estadísticas, sociología, trabajo social, derecho, arquitectura, odontología, en carreras de artes, economía  y la agronomía.

No es exportar muchos cerebros, es decir, si bien no podemos impedirle a un profesional que salga del país a ejercer su profesión, pero no estimular o dar pábulo a que eso se realice manera masiva.

Francisco Rafael Guzman F.

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