Se Extingue el Grupo de Santiago

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 22 de julio, 2019

Hoy bien se puede hablar de la vida, la pasión y la muerte del grupo de Santiago, como grupo empresarial y político, el cual tenía un carácter muy corporativo. Ese grupo se organizó a través de la Asociación para el   Desarrollo Incorporado, la cual se fundó hacia el año de 1961, cuando todavía los cimientos de la dictadura trujillista no se habían venido abajo.

Según Agripino Núñez Collado, quien durante muchas años fue casi un rector vitalicio de la hoy Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra -la que se fundó en el año de 1962 y tuvo como recinto en principios el local de Instituto Femenino Politécnico Nuestra Señora de las Mercedes-, la UCAMAIMA (como antes de llamársele pontificia se le tenía por sigla)  viene siendo una respuesta de las luchas de ese grupo corporativo que se gestaba en Santiago.

Según  Agripino es grupo se fue forjando con las lides anti-trujillistas, en la postrimería de la dictadura, y menciona en su libro escrito sobre esa universidad la guerrilla del 14 de junio de 1959, la formación del Movimiento Clandestino 14 de Junio, las bombas lanzadas al seminario San Pío X y la caída de Trujillo como el ambiente que propició la fundación de la misma.  La fundación de la UCAMAIMA y del ISA (Instituto Superior de Agricultura) era parte del proyecto ambicioso del grupo empresarial de Santiago que quería hegemonía y poder político, habiéndose sentido marginado como grupo económico con el modo como se  aplicaba la ley 299 de protección e incentivo industrial.

La realidad es que, como se dice usualmente, el grupo corporativo político-empresarial dio Santiago mucha agua que beber en el escenario político dominicano. Tal vez por eso es que hace poco se oía decir: Santiago es Santiago, pero hoy ya esa frase no se corresponde con la realidad. Fue el proceso de globalización de la economía -diadema que le sirve para coronarse al modelo neoliberal de dominación vigente del capitalismo en casi todo el  mundo- ha sido el responsable de todo el descalabro del grupo corporativo de Santiago.

Dicho grupo frenó los intentos reeleccionistas de Balaguer en el 1978, no sin el apoyo de quienes gobernaban Estados Unidos en ese momento, pero el cansancio la ciudadanía de soportar  un gobierno acostumbrado a enfrentar a sus adversarios con represión y  en medio de un agotamiento del modelo económico de Balaguer favorecieron las aspiraciones de la burguesía y de algunos terratenientes de Santiago -los liberales de entre esta última clase social- de imponer un gobierno que respetara el orden de dominación establecido pero un ambiente de una mayor tolerancia política.

Ese Grupo de Santiago sonó mucho desde la caída de Trujillo, recién ajusticiado el tirano de San Cristóbal hasta hubo un   golpe de Estado  propiciado por un militar Trujillista, en medio de la vorágine o del vórtice de la tormenta que se vivía con los remanentes del régimen y con Balaguer, pero que el mismo se inscribía dentro de lo que era una respuesta del grupo de Santiago a la situación política que se vivía.

Ese golpe lo encabezó el general Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría, para este tratar de alzarse con el poder anunció la aplicación de algunas medidas que favorecían a los sectores populares, pero no pudo sostenerse, apenas duró como dos o tres días en el gobierno. Balaguer, siendo el  presidente de la República a la muerte de Trujillo, trató de hacer algo parecido para sostenerse, pero tuvo que salir antes las protestas e irse al exilio.

Ahora bien, volviendo a lo del Grupo de Santiago, sobre este se  dijo que un grupo santiaguero  trató  de conspirar contra el Triunvirato, de lo cual hablaremos en otras entregas. Ese grupo estaba compuesto por personalidades de extracción y  comportamientos políticos sociales tan diferentes. Eso era parte de una identidad regional, cuando todavía la UCAMIAMA no había graduado su primera promoción de profesionales universitarios. Esta universidad era la segunda creada en el país, sólo existiendo la UASD y  ella. Decimos esto dejando de lado la Universidad Santiago de la Paz que fue de duración muy efímera, al igual que dejando de lado el Instituto Profesional del siglo XIX.

Entidad fuerte del Grupo de Santiago que sigue en vigencia y en crecimiento, la cual desde que surgió este era como una especie de subgrupo  y le servía como de soporte en lo conceptual y para el aporte tecnocrático a la región, es la hoy llamada PUCAMAIMA anteriormente UCAMAIMA. Sin embargo, no puede decirse lo mismo del empresariado de Santiago que hoy en día luce debilitado. No hay ni que decir de J. Armando Bermúdez como  empresa licorera, cuyas ventas en el mercado local, hacia el cual han estado orientadas, han estado mermadas; E. León Jimenes ha emigrado sus capitales de Santiago a La Capital y luego vender la mayoría de sus acciones, además de cambiar de inversión de la industria cigarrillera a banca y la industria cervecera. Esta última empresa tuvo su origen en la fabricación de cigarros en Guazumal Santiago a principios del siglo XX,  con una modesta inversión, utilizando -como otras empresas-

la energía de vapor.

El Grupo de Santiago perdió la fuerza política con el advenimiento del proceso de globalización que -como grupo corporativo- tuvo en el pasado. Esa globalización que es la coronación del modelo neoliberal inaugurado en el gobierno de Jorge Blanco, al negociar dicho gobierno la deuda pública a los bancos de países desarrollados con el Fondo Monetario Internacional. La degradación ambiental de Santiago con la construcción de la Presa de Tavera y el crecimiento población y expansión territorial de la ciudad ha provocado la pérdida del atractivo de esta, pero más que eso el Grupo de Santiago ha perdido su capacidad de respuesta política con el debilitamiento del grupo empresarial y la pérdida de identidad territorial con la globalización. Otro factor que ha influido en esto es el surgimiento de carteles de drogas.

En el pasado el Grupo de Santiago tuvo la capacidad de enfrentarse a Balaguer, catapultando el lanzamiento del grupo de partidos denominado Acuerdo de Santiago (1974), encabezado por el PRD, y luego apoyando la candidatura triunfante Antonio Guzmán del PRD (1978), quien llegó a ser miembro de la Asociación para el Desarrollo Incorporado, pero perdió esa capacidad posteriormente. Es por eso que Peña Gómez, el  PRD y los partidos aliados le ponen Acuerdo de Santo Domingo al bloque opositor que quería derrotar a Balaguer en las elecciones de 1994, ya el Grupo de Santiago era un asunto del pasado.

La situación era muy distinta cuando se fundó el Acuerdo de Santiago, porque el Grupo de Santiago y quienes lo dirigían en su afán de enfrentar a Balaguer lograron colocarse en las apariencias como si estuvieran por encima de los intereses de las diferentes clases sociales que estaban integrada en ese bloque opositor. Los abogados de Santiago de diferentes corrientes ideológicas, opositores a Balaguer muchos de ellos, se defendían mutuamente. Es el caso de Negro Veras con militancia de izquierda y Jorge Blanco del PRD, el primero no podía salir de Santiago de noche en los 12 Años de Balaguer; Jorge Blanco era además íntimo amigo del dirigente del MPD David Onelio Espaillat Campos, quien después de salir de la cárcel estaba confinado a Santiago y tenía que pedir permiso para salir. Sin embargo, era Santiago una plaza respetada un poco por la represión balaguerista, por lo de la fuerza del Grupo de Santiago, como grupo corporativo que enfrentaba a Balaguer.

Por  Francisco Rafael Guzmán F.

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