¡Se acerca FATCA!

Por Paola Clisante martes 23 de julio, 2019

Ayer lunes, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) anunció formalmente el inicio oficial del intercambio de información de cuentas bancarias responsables. ¿Con qué se come eso?

En septiembre de 2016, los gobiernos de República Dominicana y Estados Unidos suscribieron un “Acuerdo para mejorar el Cumplimiento Fiscal Internacional y para implementar el FATCA”, cuya implementación se encontraba supeditada a su aprobación por parte del Tribunal Constitucionalidad en el ejercicio del control preventivo de la constitucionalidad de los tratados y a su posterior ratificación por parte del Congreso Nacional de la República.

El primer escenario tuvo lugar en noviembre de 2018 y el segundo, casi tres años después de suscrito el acuerdo, el miércoles 17 de julio de 2019 mediante una nota diplomática que emitió y notificó el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana al Gobierno de Estados Unidos.

Previo a la suscripción de este acuerdo, el Congreso de los Estados Unidos -en 2010- aprobó la Ley sobre el Cumplimiento Fiscal relativa a Cuentas en el Extranjero (Ley FATCA), la cual entró en vigor años después, en 2014.

La intención de la Ley FATCA es prevenir la evasión de impuestos en los Estados Unidos de parte de las “personas estadounidenses” (o U.S. Person), es decir, aquellos ciudadanos estadounidenses, las personas físicas que residen en territorio americano y las sociedades constituidas en las tierras del Tío Sam o las que sean establecidas de conformidad con cualquiera de los Estados que la componen.

Entonces, esta ley exige la cooperación de todas las instituciones financieras -a escala global- que hayan suscrito un acuerdo de la naturaleza del que como país hemos suscrito para lograr el cumplimiento de sus lineamientos. Es preciso mencionar que el no cumplimiento de los requerimientos de la Ley FATCA podría derivar en consecuencias negativas y legales para quien los incumpla, tales como retenciones impositivas, cierre de cuentas bancarias en el extranjero, laceraciones en la cartera de clientes, entre otras.

Ahora bien, ¿qué es lo que hay que reportar? El Acuerdo FATCA es claro en cuanto a lo que debe reportarse; el problema aquí es cómo se reportará.

El Art. 1 del acuerdo en cuestión consigna tanto las obligaciones para el Gobierno de la República Dominicana como para el de los Estados Unidos acerca de lo que deben reportar a través de sus instituciones financieras.

En nuestro caso, debemos reportar aquellas cuentas financieras mantenidas “en una institución financiera cuyos titulares sean una o varias personas específicas de Estados Unidos o una entidad que no es de Estados Unidos con una o varias personas que ejercen el control que sea una Persona Específica de Estados Unidos”.

En otras palabras, todas las cuentas de carácter financiero cuyos titulares sean personas estadounidenses (nacionales y residentes estadounidenses o empresas con capital mayoritariamente estadounidense o que uno o parte de sus propietarios posea el 10% o mas del capital de la empresa).

Para tales fines, se excluyen a las sociedades cuyas acciones se encuentran regularmente cotizadas en una o varias bolsas de valores, a cualquier sociedad que sea miembro de un mismo grupo afiliado expandido, a los Estados Unidos o cualquier agencia u organismo que sea de su propiedad total, a cualquier organización exenta de pagar impuestos en los casos descritos por el mismo acuerdo, entre otros.

De cara a la República Dominicana, deben ser reportadas las cuentas mantenidas en instituciones financieras estadounidenses “en el caso de una Cuenta de Depósito” si dicha cuenta es mantenida por una persona física residente en nuestro país y mas de US$10,000.00 son pagados en intereses a dicha cuenta en cualquier año del calendario, o “en el caso de una Cuenta Financiera distinta a una Cuenta de Depósito” si el cuentahabiente resida en República Dominicana, incluyendo aquellas entidades que certifiquen residir en el país para efectos fiscales respectos de los ingresos pagados o acreditados, cuya fuente de riqueza se encuentre en los Estados Unidos, sobre lo cual -en detalle- trataremos en una próxima entrega.

¿Tarea? La primera asignación corresponde al fisco, quien debe definir el proceder de las instituciones financieras para cumplir con las disposiciones contenidas en este -tan esperado acuerdo.

 

Por Paola Clisante

www.paolaclisante.com

@PaolaClisante

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