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Se ¨encuevaron¨ los funcionarios solo habla José Ramón

Por Humberto Salazar Martes 7 de Febrero, 2017

En los últimos días son muy pocos los funcionarios del gobierno del Presidente Danilo Medina que han estado dispuestos a dar la cara y defender las ejecutorias del primer mandatario, ante la ola de denuncias infundadas y mentirosas, que no son mas que la expresión de la frustración de una oposición dispersa y sin propuestas, que mira de lejos el 2020, año que marca la próxima cita electoral en la República Dominicana.

Es mas a veces nos parece que solo brilla por su presencia el Ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, quien ha tenido que salir a servir de vocero en múltiples temas, fijar posiciones, enfrentar en unos casos los cuestionamientos y en otros dar las informaciones pertinentes a los periodistas, que son las palabras que sirven para edificar y construir la voz alternativa a quienes intentan copar con sus lamentos todos los espacios en la opinión pública.

Los primeros cuatro años del Presidente Medina hablaron por sus hechos, este mostró un lado humano y cercano desde el sillón presidencial, al cual no estábamos acostumbrados los dominicanos, y los que conocemos a la persona llamada Danilo, sabemos que no está fingiendo la sensibilidad que ha demostrado para con los mas humildes y olvidados del país, que a nuestro juicio es una de las razones principales de su alta valoración pública.

En ese escenario, donde los opositores buscaron un blanco diferente al actual presidente, pasaron los meses y los años en forma plácida, y en el momento de la decisión por la cual el Partido de la Liberación Dominicana se planteó, por decisión de su Comité Político, presentar nueva vez al Presidente Medina como su candidato, el escenario quedó montado para sumar el carisma personal y el trato sencillo a una obra de gobierno esparcida por todo el país, dando como resultado una suma de votos nunca vista en la historia política de la nación.

Las circunstancias, ese intangible que hizo famoso Ortega y Gasset, ¨Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo¨; han cambiado en la República Dominicana, y la oposición política, junto con poderes nacionales y extra nacionales, tienen como meta hacer la guerra y derrotar al actual gobierno en la opinión pública, observar los paragüitas verdes en los mismos programas que tenían los amarillos, y hacer salir del poder por la puerta de atrás al PLD por la vía que fuera.

En las actuales circunstancias, donde existe un movimiento evidente, que intenta subvertir, aunque con remotas posibilidades de éxito, el orden constitucional, y llevar al país al caos y al desorden, que caracteriza otros países del área, donde se han producido los famosos ¨golpes blandos¨ descritos por Gene Sharp en su libro ¨De la Dictadura a la Democracia¨, que es el primer paso para provocar la caída sin violencia de un gobierno.

Es evidente que estos cuatro años serán de duro enfrentamiento político, donde los funcionarios del actual gobierno y los voceros principales del PLD y la coalición de gobierno que encabeza el Presidente Danilo Medina, tendrán que dejar las poltronas donde se han acomodado a las mieles del poder y salir a defender las ejecutorias, que son palpables y están a la vista de todos, porque la política es guerra de opinión pública y no conocemos ninguna confrontación que se gane con ausencia de soldados.

La gran diferencia entre los países donde se han provocado los ¨golpes blandos¨, usando los mismos métodos de que ya se habla en el país: fiscales ¨independientes¨, crear percepción de corrupción generalizada, acusar a la clase política de todo tipo de culpas, marchas y contramarchas con cualquier motivo, huelgas de todo tipo y hasta desobediencia civil; es que en la República Dominicana nos acostumbramos por mas de 50 años a sustituir o confirmar las autoridades por el voto popular.

Ademas, los dominicanos en los años de gobierno del PLD, hemos logrado construir un país que es ejemplo en estabilidad, crecimiento económico, paz social, disminución de los niveles de pobreza, inclusión social, mejoría en la calidad de vida de millones de nuestros conciudadanos que serán el valladar en que sabemos se detendrán los elementos vociferantes que sueñan con sustituir al actual gobierno por vías no institucionales.

Son miles los campesinos que hoy en día se han convertido en micro y medianos empresarios, los niños que están integrados a la tanda extendida, los pobres que portan su carnet de identificación que les da acceso a la salud a través de Senasa.

Ya es una costumbre desplazarse en el Metro de Santo Domingo, miles los que se desplazan hacia y desde los complejos hoteleros por la autovía del este, cientos los que se están integrando al plan de desarrollo sostenible de nuestros bosques y millones los que se han integrado a la clase media en los gobiernos peledeístas.

Son tantos los hechos positivos para el país, los proyectos en carpeta y todo lo que está en ejecución, que no entendemos como quedarse callado ante lo evidente y salir a defender como hombres y mujeres lo que mañana, si el país lo pierde, lloraran nuestros hijos que son el objeto de nuestros desvelos y anhelos por construir una patria mejor.

No podemos bajo ningún concepto permitir que la inestabilidad política, una característica que va unida al subdesarrollo crónico de los pueblos de Latinoamérica, invada también la República Dominicana, a los mentirosos y calumniadores hay que enfrentarlos con la verdad, pero para eso es necesario establecer las líneas de defensa y los actores que enfrentaran el intento de establecer sofismas como verdades absolutas.