Sátiras Políticas del Momento que Vive el País

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 21 de febrero, 2020

El autor de este artículo no es muy dado a querer destruir a nadie y no es amigo de la competencia, la cual entiende que siempre o casi siempre implica la destrucción de alguien. Algo que en un momento le comentaba al actual decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD, Alexis Martínez Olivo, el cual le daba la razón al autor al comentarle que un dirigente empresarial les comunicaba a él  y otros en un auditórium que no creyeran que había competencia leal. Ese empresario -según Alexis- les decía nosotros lo que queremos es destruir al otro. Naturalmente, ese modo de competir está hoy en día más al rojo vivo con la vigencia del modelo neoliberal, con el capitalismo “flexible” o capitalismo salvaje, en la llamada sociedad de la modernidad líquida del sociólogo Symunt Bauman.

No quiero destruir la imagen de nadie, al escribir lo que llamo Sátiras Políticas. El que actúa sin humildad y sin la defensa de una verdadera justicia y por el contrario en favor de las iniquidades con su práctica se autodestruye. Ese portador de una energía negativa de que habla Sigmund Freud en su obra: El Malestar en la Cultura, no es de energía que se denomina sinergia. En ese caso, en ese tipo de humanos esa energía aumenta según se acercan a la muerte y se convierte en energía de autodestrucción, pero no puede ser intrínseca a los seres humanos como plantea Freud. Algunos seres humanos, aunque sean pocos, no tienen o casi no tienen durante toda la vida o casi toda la vida o durante una parte de su vida  energía negativa. El lobo estepario en estos seres humanos casi siempre está dormido o en su estado onírico y en cambio el humano permanece en la vigilia o despierto casi todo el tiempo.

Sin embargo, la actual situación política y el estado malestar social que vive esta sociedad des hace muchos años, con las acciones de los actores que detentan el poder político,  mueve hasta que el humor le salga de las vísceras a cualquiera para morir de risas, todo el montaje electoral parece una pantomima y cualquiera se vuelve irónico con la pléyade funcionarios de los aparatos del Estado. Aunque el autor no está en ese grupo reducido de los que tienen dormido o en onirismo el lobo estepario casi todo el tiempo, lamenta no pertenecer a ese grupo.

Lo siguiente no es poesía, sólo intenta el poner algo de humor rompiendo con el estilo de escribir. No es una parodia, tampoco una rapsodia. Ahora veamos:

Antes,  adelante, ahora, anarquía ácrata, atropellos, asaz  avanzamos atrás

Basta, bates, bastantes bombas

Caramba,  contra,  coraje cura

Danilo de dentro, dijo donde   durará dolor, deuda

Empresas envueltas, emolumentos exagerados, exultantes

Fallo, falencia, feroz fiera, fomenta fracaso, frustración

Gangsterismo, ganó  general, gerifalte, guerra

Hampones histéricos horripilantes

Increíbles ignotos, ignaros, imbéciles impostores ignominia

Jactanciosos, jefes jubilosos

Latrocinios, lentamente, licenciosamente logran lustrar

Maculando, manchas minan, mugre, mellan moral

 

Nadando, necio nigromante, noquea nuca

Oprime opositores, omite oponentes, opone opiniones, oportunidades opositores

Peca pecaminoso parlando pelucho, pelirrojo parecería  pullido

Quemado, quemazón, quejidos

 

Raterismo, ratería, reglas rotas

Sagaz sabandija, serpiente, sobornos, suspiros

Tambaleante temor, timidez, torpeza

Una, única, únicamente,  usanza

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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