Sangrando por la herida

Por Carlos McCoy lunes 6 de julio, 2020

Decir que no nos duele la derrota del Partido de la Liberación Dominicana sería un absurdo.  ¡Claro que nos duele! Y más cuando, aun hoy, reiteramos que este gobierno ha sido uno de los mejores en nuestra historia republicana.  No tenemos la menor duda sobre eso.

Pero, hay que analizar que fue exactamente lo que pasó.  El porqué de esta votación, no solo a nivel nacional, sino también internacionalmente.

¿Qué vio este criollo pueblo?  ¿Vieron lo mismo los américos criollos? ¿Los ibéricos criollos? ¿Los ítalos criollos?

¿Qué hay en común que los afecta? A un grado tal que todos, en diferentes idiomas, se pusieron de acuerdo y sacaron al PLD, no solo de la presidencia sino del poder.

Apenas le dejaron uno que otro congresista.

¿Se cegó este pueblo a los informes internacionales que, debido a la solidez de nuestra economía, somos, uno de los dos países de América, que no va a tener, en este periodo de incertidumbres, un descrecimiento?

¿No creyó el pueblo dominicano que 45 líneas aéreas internacionales, seleccionaron a la República Dominicana como uno de los primeros países donde normalizarán sus vuelos?

¿No leyeron los informes de que somos uno de los países que mejor ha manejado el Covid-19?

¿No vio este pueblo que no ha habido carestía, en esta pandemia, de productos de primera necesidad? ¿Qué los servicios hospitalarios, a pesar de esta crisis de salud, no han colapsado?

¿Qué es posible quedarse en la casa pues hay servicio de energía por 24 horas?

La verdad que no entendemos.

¿Fue la corrupción el motivo? ¡Definitivamente no! La corrupción siempre se mantuvo en un quinto o sexto lugar en las encuestas.  Además, en este evento ganaron personajes convictos y confesos narcotraficantes, que es la peor de todas las corrupciones.

¿Fue el cansancio de ver al PLD por 16 años consecutivos manejando el Estado?

¿Fue la arrogancia de los funcionarios y dirigentes del PLD que le cerraron las puertas a la base?

¿Fue la apatía de esas bases que se sintió menospreciada?

¿Fue el impacto de un eslogan ¡E pa’ fuera que van! Que ya había sido utilizado en el 2003, por el mismo PLD, ¿en contra de Hipólito Mejía y con los mismos resultados?

Son muchas las especulaciones y teorías.

Por tal motivo, ya hemos invitado a nuestro grupo favorito de cocolos teóricos y nos vamos a reunir en esta semana, en una peñita improvisada y de urgencia, para debatir este increíble giro político.

Desde luego, no podemos aguantar nuestras ansias y les vamos a adelantar un poquito de cual será nuestro “pie forzado” como dicen los decimeros.

Entendemos como premisa que todo lo que ha tocado el PRM, en el pasado con otras siglas, lo ha destruido.

No continúa nada del gobierno anterior.  Ni siquiera si ha sido un gobierno del mismo partido.

¡Todo lo comienzan de cero!

Y como agravante, en las condiciones actuales.  No solo nacionales, sino también internacionales.  Con el turismo en el suelo. Merma considerable en las remesas.  Casi nula la inversión extranjera, el panorama no pinta nada bueno.

Va a ser muy difícil, inclusive, continuar lo que está bien.

De ñapa, el Covid-19, “No se detiene.  Continúa su agitado curso” como decía Rodriguito.

Con este panorama, solo nos queda pedir:

Que Dios ilumine a nuestro nuevo presidente y lo ayude a tomar las decisiones correctas.

Lo vamos a necesitar.

Por Carlos McCoy

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