Sana apropiadamente

Por Karla Patricia Zacarías Reinoso jueves 3 de octubre, 2019

Si pudiéramos entender lo valioso que es perdonar, viviéramos más tranquilos con los demás y sobre todo con nosotros mismos. El perdón es la ausencia de prejuicios, es llegar a estar en paz con el ‘’NO’’.  Y cuando esta acción no la hacemos parte de nuestra vida, empieza nuestro organismo a infectarse de algo intangible pero que a largo plazo nos destruye en pedacitos. Empiezo con esto:

Cuídate de brotar raíces de amargura porque puedes contaminar a los demás.

Para que una raíz de amargura brote tiene que estar sembrada, en lo subterráneo y si brota es porque en ese ser humano en algún momento se sembró alguna semilla de decepción, amargura o enojo. Y no digo que seamos perfectos y eso no nos pase, claro que puedes enojarte, pero déjalo antes que se esconda el sol. Aprende a soltar rápido lo que contamina.

Imagínate perderte la gracia de Dios porque tu no das gracia. Imagínate que seas una persona que no perdone y así sean contigo. Es bíblico, con la misma vara que mides, serás medido. Como dice esta ley universal: Lo que siembras, cosechas. Por esto, dedícate a cuidar tu presupuesto emocional.

Llega un momento en que tú no tienes tristeza, la tristeza te tiene a ti y eso es un costo emocional muy alto el cual no puedes pagar. Maneja bien ese presupuesto que te han dado, no lo gastes en batallas innecesarias ni comunes.

A veces es necesario ir un poco más allá de lo visible y hablaba con mi madre hace unos días acerca de las consecuencias del uso indebido de nuestro presupuesto emocional y como esto puede afectar a nuestros hijos negativamente, ya que lo que no superamos ni sanamos se lo transferimos a ellos. En otras palabras, nosotros somos responsables de desarrollar seres humanos sanos pero también somos responsables de formar corazones en donde reine el rencor, la ira, el odio y la tristeza.

El resentimiento empaña tus sentimientos y arruina tus relaciones. Ponte a pensar,

¿Qué amargura o que enojo vale que pierdas lo más valioso de la vida?

El resentimiento te da un sentido de superioridad sobre aquellos que odias y vives recordando eso, que no es saludable, para ponerte en el lugar del juez y siempre tener tu opinión negativa acerca de los demás. Las personas con estima lastimada son las más propensas a tener resentimiento.

Y leyendo esto, quizás te digas ‘’ Yo no soy así’ o ‘’ Que difícil tiene que ser vivir así’’ pero muchos pasamos por momentos en que, si no somos suficientemente maduros en lo espiritual, dejamos que poco a poco vayan cayendo semillas y a lo largo del camino broten sin darnos cuenta.

Recuerda que el crecimiento exige confrontación, y si al leer estas líneas sentiste que tu espíritu te tocó varias veces la puerta, es porque necesitas crecer.

Hoy jueves de artículo, te exhorto a que hagas una limpieza de todas esas malezas que no te permiten respirar paz. Crece, avanza y sana para que no sangres en personas que no se lo merecen.

Escrito por Karla Patricia Zacarías Reinoso.

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar