SANA AL MUNDO: Se debe derogar reglamento 824 para el funcionamiento CNEPR

Por Amerfi Cáceres viernes 22 de julio, 2022

La sociedad dominicana está concebida para trabajar con valores.

El desarrollo de los valores es considerado elemental en la Nación dominicana, con la finalidad de transformar en mejores ciudadanos a los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos, para obtener una mejor población.

La educación es el medio más idóneo para formar y educar a los niños, niñas y adolescentes encaminándolos a un mejor futuro, calidad de vida y bien social.

El Estado dominicano representado ha llevado políticas sociales para la protección, seguridad y garantía dirigida a los niños, niñas y adolescentes, toda vez que esta masa es la más vulnerable, pero a la vez la más importante de la sociedad.

En la actualidad existen un sin número de entidades públicas y privadas que tienen como objetivo principal la educación, seguridad, protección, valorización, orientación y seguimiento al buen desarrollo cognitivo y conductual de los niños niñas y adolescentes.

En ese mismo orden la Constitución dominicana del año 2010 en su artículo 63, dispone que toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades, sin más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones. En consecuencia, la educación tiene por objeto la formación integral del ser humano a lo largo de toda su vida y debe orientarse hacia el desarrollo de su potencial creativo y de sus valores éticos. Busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica y a los demás bienes y valores de la cultura.

El Estado debe velar por la calidad de la educación general, el cumplimiento de sus fines y la formación moral, intelectual y física. Los medios de comunicación social, públicos y privados, deben contribuir a la formación ciudadana.

El numeral 13 de este artículo dispone, que, con la finalidad de formar ciudadanas y ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, en todas las instituciones de educación públicas y privadas, serán obligatorias la instrucción en la formación social y cívica, la enseñanza de la Constitución, de los derechos y garantías fundamentales, de los valores patrios y de los principios de convivencia pacífica.

La Ley 136-03, que establece el Código para la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, define que debe existir una cultura de paz que permita el buen desarrollo y perfeccionamiento de la educación cultural de los niños, niñas y adolescentes.

El Reglamento 824 sobre Espectáculos Públicos y Radiofonía del año 1971, tiene como objetivo regir todo lo concerniente a las actividades multitudinarias y medios de comunicación masivas en territorio dominicano.

En los artículos 61 y 62, el Reglamento 824 sobre Espectáculos Públicos y Radiofonía del año 1971, dispone lo siguiente:

  • Art. 61.- La radio y la televisión constituyen una actividad de interés público, por lo tanto, estarán sometidas a las normas y leyes establecidas por la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía, que vigilará el debido cumplimiento de las mismas.
  • Art. 62.- La radio y la televisión tienen la función social de contribuir al fortalecimiento de la integración nacional y al mejoramiento de la forma de convivencia humana; al través de sus transmisiones.

En la actualidad se cuenta con diferentes plataformas de comunicación, como lo son: Internet, YouTube, Facebook, Whatsapp, Instagram, Tik Tok, Netflix, entre otras, las cuales no existían al momento de la creación del Reglamento 824 sobre Espectáculos Públicos y Radiofonía.

Los diferentes medios de comunicación (radio y televisión) mencionados por el Reglamento 824 sobre Espectáculos Públicos y Radiofonía del año 1971, se están presentado actividades con antivalores que no influyen al objetivo de dicho Reglamento.

Las plataformas y redes sociales existentes en la actualidad, no están teniendo la debida supervisión por aquellas entidades públicas comprometidas al buen apego del desarrollo social, en especial la de los niños, niñas y adolescentes. Estos medios de comunicación han sido la principal plataforma para promover los antivalores, inyectando así, un desgaste inherente a la educación y buen desarrollo de la sociedad, como bien se refleja en la actualidad.

La permisividad de excesos abusivos de letras, palabras, sumando a estos el culto al exhibicionismo y al comportamiento en la música y espacios radial y televisivo, han permitido un conglomerado de conductas antisociales aprendidas por la masa más vulnerable que son los niños, niñas y adolescentes.

POR AMERFI CÁCERES

*La autora es periodista, locutora, licenciada en leyes y líder comunitaria.

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