Salvados por la campana… ¡China!

Por Pedro Rene

Era una tarde, casi noche de un primero de mayo del año 2018, cuando el otrora consultor jurídico del poder ejecutivo, Flavio Darío Espinal, anunciaba al pueblo dominicano el establecimiento de las relaciones diplomáticas con la República Popular China y mientras tanto, en el gran gigante asiático quien fuera bautizado como el canciller histórico, Miguel Vargas firmaba junto a su homólogo chino Wang Yi, el documento donde se establecían de manera formal las relaciones entre ambas naciones.

Asimismo, posteriormente se realizó una visita de Estado encabezada por Danilo Medina, Miguel Vargas, José Ramón Peralta, Charlie Mariotti, algunos funcionarios más del pasado gobierno y una comitiva conformada por los principales empresarios del país. Un cambio de rumbo en las relaciones diplomáticas de nuestro país , el cual siempre prefirió mantenerse del lado de la isla rebelde de Taiwán , hasta que este pequeño equipo de visionarios tuvo la iniciativa de apostar a quienes se han convertido en la fábrica manufacturera del mundo ; donde se encuentran las empresas más innovadoras en ramas tan importantes como la inteligencia artificial y ciencias de la salud ; con una población de alrededor de 1,300 millones de habitantes y que más de 135 millones de turistas chinos visitan destinos internacionales cada año ; además con una demanda de bienes y servicios permanente . Por otra parte, China hasta ese momento se había convertido en el segundo país de donde provenían nuestras importaciones. Uno diría… ¿por qué no lo hicimos antes? No lo hicimos antes, porque faltaba decisión, voluntad, visión, atrevimiento y salir de una zona de confort que nos proporcionaba las relaciones con Taiwán. Recuerdo como hoy a Leonel Fernández y a la oposición de entonces criticar que hayamos establecido relaciones diplomáticas con China. Sin embargo, hoy todos dicen otra cosa.

Por lo tanto, hoy al vernos sumidos en una situación de extrema emergencia sanitaria, China es quien está proveyendo la solución que nos permitirá ver la luz al final del túnel (96% de las vacunas que han llegado al país). Gracias a China, a la visión de Danilo Medina y las diligencias del actual gobierno, encabezado por nuestro Presidente Luis Abinader y su equipo, seremos de los pocos países de la región que probablemente podrán vacunar a toda su población este año, además de Chile y Uruguay.

La visión sin acción es un sueño. La acción sin visión es simplemente pasar el tiempo. La visión con acción significa marcar una diferencia positiva. Joel Barker.

 

Por: Pedro René Almonte Mejía

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