Rusia, Ucrania y Crimea

Por Carlos McCoy

Los rusos y los turcos, antiguo Imperio Otomano, se han enfrentado por siglos en varias guerras. El principal motivo de esos enfrentamientos bélicos sigue siendo el mismo, el acceso soviético al mediterráneo a través del Bósforo. Este paso marítimo, que divide la ciudad de Estambul, la mayor de Turquía, curiosamente ubicada en dos continentes, Asia y Europa, es la ruta más fácil y cercana que tiene la Armada Rusa para llegar a ese importante mar que domina todo el sur europeo y el norte de África.

En el 1922, Ucrania fue uno de los 15 países fundadores de la URSS. En el 1954, como regalo de Nikita Khrushchev y aprobado por el Presidium del Soviet Supremo, Crimea pasó a ser parte de ese país.

Una de las bases navales más importante que tienen los soviéticos, está ubicada en Sebastopol, en la península de Crimea en el mar negro. cuyos habitantes la mayoría son de ascendencia rusa. En el antiguo Imperio Ruso, este istmo, era parte de su territorio.

El gobierno ucraniano compartía el uso de esta base con los rusos ya que formaban parte de esa confederación de repúblicas. Todo iba muy bien hasta el descalabro de la Unión soviética en el 1991 y la declaración de Ucrania como república independiente.

En ese instante, la mencionada base de Sebastopol tomó una mayor dimensión pues los rusos, hasta ese momento, tenían acceso por tierra al este de Europa y de ahí al centro, a través de Ucrania, Bielorrusia, Lituania, Latvia y Estonia, pero, al independizarse estos cinco países y comenzar a acercarse a los europeos, al punto, que estas tres últimas repúblicas terminaron siendo parte de la OTAN, el ambiente dio un giro de 180 grados.

Los rusos, que nunca se han ufanado de ser muy democráticos y viendo el derrotero que estaba tomando la situación geopolítica, unilateralmente invadieron a Crimea en el 2014 y la reclamaron nueva vez como parte de su territorio. Eventualmente hicieron un referéndum donde la anexión a Rusia ganó con un 90%.

Esa península es de vida o muerte para la existencia militar de los rusos, principalmente naval, en esa parte del planeta. La base rusa más cercana al mediterráneo está ubicada en Kaliningrado en el mar Báltico.

Se pudiera alegar que los rusos poseen una base naval en Tartús, Siria, pero la sostenibilidad de esta en un conflicto bélico es sumamente precaria. Primero por el país donde está situada que vive en un eterno enfrentamiento interno. Otra es el aprovisionamiento. Este tendría que hacerse utilizando precisamente el Bósforo si lo hace marítimamente, que es lo más adecuado, o utilizar el limitado abastecimiento por aire usando sus instalaciones aéreas militares de Hmeimim, localizada en el aeropuerto internacional Bassel Al-Assad a 1 hora hacia el norte por tierra desde Tartús.

La situación rusa en este conflicto es de vida o muerte. Perdieron los cinco países en el oeste ruso que se han convertido en un muro que le impide moverse libremente, por vía terrestre, hacia Europa. Si pierden el control de Crimea, con ello se va la base de Sebastopol y por ósmosis la de Tartús.

Hace 20 años, al parecer previendo la situación actual, los rusos comenzaron a rehabilitar otra base en el en el mar Negro en su territorio, la de Novorossiysk. ¿Será esta instalación la indicada para reemplazar a Sebastopol en caso extremo? Parece que no.  La lucha va a ser con uñas y dientes, pues los soviéticos tienen siglos agarrándose de ese clavo caliente y no lo han soltado. No vemos porqué vayan a hacerlo en estos momentos.

POR CARLOS McCOY

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