Rusia respalda el diálogo entre los dos Gobiernos de Libia

Por EFE martes 12 de diciembre, 2017

EL NUEVO DIARIO, MOSCÚ.- El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, respaldó hoy las negociaciones iniciadas bajo el auspicio de la ONU entre el Gobierno de Trípoli y el Parlamento de Tobruk, las dos estructuras de mando enfrentadas que tienen a Libia dividida en dos partes.

“Nos complace que por iniciativa del señor (Ghassan) Salamé (el enviado especial de la ONU para Libia), los dos principales actores libios -los representantes de Trípoli y Tobruk- hayan iniciado un intenso diálogo”, dijo Lavrov tras reunirse en Moscú con Mohamad Taher Siala, ministro de Exteriores del Gobierno de Trípoli, respaldado por Naciones Unidas.

El jefe de la diplomacia rusa subrayó que Rusia está en contacto con los dos Gobiernos libios y contribuirá “a solucionar todos los problemas en las negociaciones entre Trípoli y Tobruk”.

Siala recordó que las dos partes ya han celebrado dos rondas de negociaciones en Túnez y han alcanzado “determinados acuerdos en lo relativo a la composición del Legislativo”.

“Espero que las negociaciones concluyan en un período de transición en el que se constituyan todas las instituciones y se creen las bases para celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias, y los fundamentos para preparar un referéndum sobre la futura Constitución”, afirmó Siala.

Por otro lado, el ministro libio insistió en pedir el levantamiento parcial del embargo de armas impuesto por la ONU a Libia, escenario de caos y de la guerra civil desde 2011.

“En particular quisiéramos que se hagan excepciones en relación a algunas armas para la guardia costera y para las fuerzas de la guardia presidencial”, apuntó Siala.

El Gobierno de Trípoli sostiene que su guardia costera necesita armamento para enfrentarse a las mafias que controlan las rutas de la inmigración ilegal.

En los últimos meses, varias organizaciones han denunciado que esas mafias explotan, torturan y en algunos casos trafican con inmigrantes en Libia, e incluso los venden como esclavos.

Tras la guerra civil, el derrocamiento y el asesinato en 2011 del entonces líder libio, Muamar al Gadafi, Libia cayó presa de varios conflictos armados entre distintas facciones que aspiraban al poder, incluidos grupos radicales yihadistas patrocinados por el autoproclamado Estado Islámico (EI).

El Parlamento de Libia -elegido democráticamente en 2014 y también conocido como el Gobierno de Tobruk, ciudad a la que tuvo que huir tras ser expulsado de Trípoli por los islamistas- controla la parte oriental del país y cuenta con el respaldo del Ejército libio comandado por el general Jalifa Hafter.

La firma en diciembre de 2015 del Acuerdo Nacional libio, auspiciado por la ONU, puso los cimientos para la formación del llamado Gobierno de unidad nacional, presidido por Mohamad Fayez al Serraj y establecido en Trípoli tras la expulsión de las fuerzas islamistas de la capital libia.

Sin embargo, el Gobierno de Fayez no ha logrado extender su legitimidad a todo el país, después de que los diputados afines a Hafter en el Parlamento de Libia rechazaran el Acuerdo Nacional, que incluye una cláusula que permite apartar del poder al general.

 

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