Rumbo a una nueva reforma la Constitución de la República?

Por José Peña Santana viernes 13 de octubre, 2017

A pesar de que la nuestra no es una Constitución flexible que puede modificarse como se hace con las leyes ordinarias evacuadas por el Congreso, ni por decisiones de los tribunales de control constitucional o por costumbres que contradigan la propia Constitución, como suele ocurrir en países como Gran Bretaña, la contradicción que envuelve a los principales actores políticos de nuestro país respecto a la inconstitucionalidad o no que se produjese al incluir en la futura Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, las primarias abiertas y simultáneas, nos lleva a suponer que la Constitución de la República va rumbo a una nueva reforma. Esta sería ya la número 40, debido a que, desde su primera promulgación el mes de noviembre del año 1844, hasta la del mes de mayo del año 2015, se ha reformado en 39 ocasiones.

La Constitución nuestra es rígida, ella misma es la que señala como debe ser modificada, explica el procedimiento de reforma a ser aplicado en el artículo 267 del título 14, pudiendo controlarse su constitucionalidad; sin embargo, esto no significa que sea un entorpecimiento a la mejora constitucional, sino más bien que determina la licitud de la reforma y evita reformas precipitadas, aunque se tenga la mayoría legislativa, es la manera de controlar estas constantes y caprichosas reformas a la ley suprema.

Pero al escuchar las declaraciones vertidas por el presidente del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, doctor Leonel Fernández, sentimos más que a un dirigente político a un abogado, decir: “para mí el tema está claro, para mí; pero si no está claro para otros, entonces hay que dar oportunidad para que la cosa pueda debatirse, que así es como se hace en democracia. Yo tengo una interpretación, otros tienen una interpretación distinta, entonces queremos someter eso al criterio de cinco juristas especializados que nos puedan dar su parecer. Lo que nos interesa es la calidad de la argumentación, entonces en la medida en que ese tema no quede esclarecido, para algunos compañeros del partido estará pendiente. Para mí no está, pero mi punto de vista no tiene que ser aceptado por todos.” Y de inmediato apela a: “El artículo 277 de la Constitución establece: Que todas las decisiones tomadas con anterioridad a la proclamación de esa Constitución que hayan adquirido la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada no son sujeta de revisión. Alguien dice que no son sujeta de revisión judicial; lo que quiere decir que se puede presentar como pieza legislativa.”

Si alguien dice que se puede presentar como pieza legislativa es evidente que ese alguien piensa que se debe producir una reforma a la Constitución, porque una simple ley, aunque sea orgánica no pude abolir el referido artículo 277, y violarlo sería contrariar la Constitución, por tanto, esa decisión provocaría ser atacada por inconstitucional.

Luego hemos leído del secretario general del Partido de la Liberación Dominicana, doctor Reinaldo Pared Pérez, abogado por demás, su artículo: “Elecciones primarias abiertas no son inconstitucionales”, publicado en el Listín Diario el pasado miércoles 11 de los corrientes, donde trata de volver añicos todos los argumentos que fueron empleados por los que han opinado referente a la derogada ley 286-04, así como al artículo 277 de la Constitución vigente, entre otros, que lo lleva a la “convicción” de que las “elecciones primarias abiertas no son inconstitucionales”; ya antes hemos escuchado pronunciamientos de los distintos voceros de los partido que componen el bloque de oposición, que también han vertido sus consideraciones en el entendido que sería inconstitucional implantar primarias abiertas. Puntos de vistas diferentes sobre el mismo tema entre el Presidente y el Secretario General del PLD, quienes a mi humilde entender ambos son buenos abogados. Hoy vemos que la Comisión Bicameral que estudia la pieza ha decido dejar la misma sobre la mesa.

Por qué no mejor conciertan que se abra una mesa del diálogo, o una cumbre de partidos políticos y sociedad civil, con expertos constitucionalistas donde todos los sectores razonen sobre lo constitucional o no que resultaría las primarias de un modo o de otro. Así creo que avanzaríamos sin la necesidad de tocar una vez más la Constitución de la República, a menos que no sea ese y solo ese el verdadero propósito de la escaramuza de las primarias abiertas.

Esto nos lleva a hacer el pronóstico de que se quiere fraguar una nueva reforma a la Constitución, donde se justifique constitucionalmente las primarias abiertas y de paso dejar abierta también y quizás para siempre la reelección presidencial.

Comenta