El rostro de la destrucción sigue visible en Haití un año después de Matthew

Por EFE miércoles 4 de octubre, 2017

EL NUEVO DIARIO,  PUERTO PRÍNCIPE.  Un año después del paso por el sur de Haití del poderoso huracán Matthew, que causó al menos 573 muertos y millonarios daños materiales, el rostro de la destrucción sigue visible en este empobrecido país caribeño.

Matthew tocó tierra el 4 de octubre de 2016, causando la desaparición de 75 personas además de provocar el aplazamiento de las elecciones presidenciales previstas para el 9 de ese mes, las cuales se celebraron el 20 de noviembre, dando fin a una prolongada crisis política.

La región más golpeada fue el sur, en donde miles de personas lo perdieron todo y donde el ciclón, categoría 4, de un máximo de 5, arrasó con el cien por cien de los cultivos.

Esta región trata de levantarse poco a poco, pero aún hay hoteles y negocios que no han podido recuperarse de la devastación de Matthew, que dejó pérdidas por 15 millones de dólares en el sector turismo.

De acuerdo con datos oficiales, el ciclón causó pérdidas totales por 2.000 millones de dólares (el 20 % del PIB), y de ellos el 25 % fue en el sector agrícola.

Matthew causó en Haití la peor crisis humanitaria después del terremoto de 2010 y provocó el resurgimiento del cólera.

Ahora, doce meses después, la situación sigue siendo difícil para miles de personas, que tratan de reconstruir sus viviendas con ayuda de organizaciones no gubernamentales, pero no es suficiente.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) está apoyando a unas 20.000 familias en proyectos de largo plazo, entre las que destacan 3.000 en el sector agrícola, explicó a Efe Frantz Jean, coordinador de comunicaciones de este organismo de Naciones Unidas.

Unas 900.000 personas reciben donaciones a través de transferencias de dinero directo, gracias al PMA y la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura.

“Vamos a necesitar más dinero para continuar asistiendo a las personas”, dijo Jean, y advirtió de que Haití “necesita años para recuperarse de los daños causados por Matthew”.

Roselaine Duperval, residente en la sureña ciudad costera de Port Salut, es una de los miles de afectados por el ciclón que siguen buscado ayuda para sobrevivir.

Duperval explicó a Efe que tiene una niña en la escuela pero no puede pagar la mensualidad y que vive de alquiler después de que el fenómeno destruyera su vivienda

“Lo que recibo como ayuda no es suficiente para reconstruir mi casa”, señaló, y agregó que un año después del huracán, la situación es “muy grave”.

De acuerdo con Roselaine Duperval, los precios de los productos básicos se han elevado considerablemente por la falta de producción “y no hay asistencia adecuada para volver a producir”.

Este año el país volvió a sufrir los daños, con dos semanas de diferencia, de otros dos huracanes, Irma y María.

Irma, que se aproximó al norte de Haití en la primera semana de septiembre, causó al menos 3 muertos y miles de desplazados, mientras que María dejó considerables daños a la agricultura en el noreste y noroeste.

Ambos huracanes coincidieron con una serie de multitudinarias protestas que se realizaron en el país por la aprobación de la Ley de Presupuesto, que eleva los impuestos de varios servicios públicos.

Mientras tanto, la situación sigue siendo incierta para los miles de haitianos damnificados por los ciclones de este último año, al ser una zona muy vulnerable a los fenómenos naturales y donde la mayoría de las viviendas son muy precarias.

Consciente de su realidad, esta nación lanzó en el pasado agosto una iniciativa para luchar contra el cambio climático y la deforestación, como parte de una estrategia entre el Gobierno, organismos internacionales y la sociedad civil.

En este proyecto, las partes involucradas firmaron un acuerdo que prevé una inversión de 300 millones de dólares durante diez años para poner en práctica este plan.

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