Rosel Fernández: La candidata más digna y apta para el cargo

Por Francisco Rafael Guzmán

Todos los candidatos del litoral de Asjana o de la Gran Alianza Nacional presentan el perfil de buenos y dignos académicos, incluyendo claro está al propio Jorge Asjana David, el cual honrando este segundo apellido será vencedor, en las elecciones uasdianas que celebrarán el 15 de este mes, así como el pequeño David venció al gigante Goliat. Sin embargo, este articulo quiero dedicarlo de manera especial para referirme a la candidatura de la Dra. Rosel Fernández L., candidata a la vicerrectoría docente para el periodo 2022-2026. La Doctora Fernández es una académica probada, la cual ha dado demostraciones de vocación por el trabajo académico, había cursado los grados de Licenciatura en Bioanalisis y la carrera de médico, cursando varias especialidades y maestrías, entre ellas las de bioquímica, salud pública e inmunología. Se diplomó en un curso de seguridad social. Es una académica de una larga historia en la UASD, comenzando desde la monitoría  pasando por la ayudantía de profesor, profesora, Coordinadora de Cátedra en la Cátedra de Bioquímica Directora de Escuela de Bioanalisis, Vicedecana y Decana, paralelamente pasando por el status de miembro del Claustro Menor y miembro de la Comisión de Evaluación de los Estudiantes de Nuevo Ingreso de ciencias de la salud. Laboró en la oficina de tesis de grado de su facultad.

 

Tiene una larga y prolífera historia en la carrera académica. Su formación científica en el área de la salud  y su formación cultural integral le hacen portadora de una gran cultura académica que le colocan en aptitud para escalar hasta los escalones más altos de la carrera docente-administrativa. Esa es Rosel Fernández. ¿Qué es lo que la UASD y las  universidades públicas en República Dominicana y en cualquier  país del mundo necesitan en estos momentos y de aquí en adelante? ¿Acaso no son académicos probados como Asjana y su equipo, entre ellos: Rosel, Alexi, Ciriaco, Bautista López, Céspedes, Jacqueline Ureña y otros? Si seguimos con ese salterio de académicos habría que mencionar los directores de escuelas.

 

En una ocasión el Dr. Asjana se refirió a la necesidad de que la UASD como universidad autónoma, estatal y pública, abierta para formar a los jóvenes de todas las clases sociales, se preserve en el tiempo más allá de nuestra existencia física. ¿No ha demostrado Rosel que es una mujer comprometida con la defensa de la educación superior pública? El autor de este artículo cree que lo ha demostrado hasta la saciedad, nada más hay que ver como en su gestión,  al frente del decanato de Ciencias de las Salud,  se ha producido un adecentamiento de las áreas de docencias teóricas y prácticas. Rosel no solo se siente comprometida con la educación superior pública, si no que su formación le ha permitido tener una visión holística de la misma y de la estructura curricular de La Universidad. Ella no es de las y de los que si logran “superarse” se olvidan del resto de los seres humanos y de la sociedad en general, porque su formación familiar y el ambiente social que respiró le permitió trascender eso. Recuerdo que le escuché decir que la medicina como formación socio-profesional se había desarrollado mucho, pero que el único problema era que los pobres se habían quedado sin medicina, fuera del servicio nacional de salud, y citó como los acuerdos de la Conferencia de la Medicina de Alma-Ata (antigua URSS) de 1978 se habían convertido en un fiasco, ya que los pobres -según ella- se han quedado sin medicina. Rosel tiene una visión de la academia que trasciende su  formación de médica, bioanalista y de las especialidades y maestrías que ha cursado, concibe La Academia como un todo integrado. Ella tiene esa visión integral de La Academia, más que ninguna otra u otro candidato de los candidatos al cargo de la vicerrectoría docente. Es una académica incansable, ha trabajado casi todo el periodo como decana dedicándose a tiempo completo a la Primada de América, quizás se ha tomado algunos recesos a partir de la perdida reciente de sus dos progenitores.

 

Las actuales circunstancias que vivimos tienen que llevarnos a pensar que a la medicina le toca un rol muy importante que jugar en la sociedad, porque es una profesión que es vinculante su ejercicio con el conocimiento del medio ambiente biológico, físico y social, además de ser una profesión que se ha desarrollado mucho y ha estado y está librando grandes batallas en contra de las enfermedades, provocadas por virus, bacterias, parásitos y hongos. Hoy las zoonosis, tanto virales, bacterianas como parasitarias, son enfermedades muy frecuentes, pues no se puede desvincular la medicina de carreras como veterinaria, agronomía, biología, química y muchas otras. Hoy más que nunca para salvar al planeta y para que sobrevivan las jóvenes y futuras generaciones necesitamos del rol protagónico de la medicina, no solo en el ejercicio profesional, sino también en la gerencia de La Academia. Hoy más que nunca se necesita de un rector de la Facultad de Ciencias de la Salud, pero también se necesita de una vicerrectora capaz en el manejo de la estructura curricular curricular y la más capaz de los que optan al cargo de la vice docente es también de Ciencias de la Salud y es Rosel Fernández.

 

 

Hace poco uno de los candidatos a la vicerrectoría  Extensión, en un programa por uno de los medios de difusión, dijo que él abogaba por la  democratización del Consejo Universitario, lo cual es una necesidad. No se trata de que en la UASD haya una dictadura, porque la democracia en ella se practica a nivel de otras instancias, pero al parecer de un tiempo a esta parte en el máximo organismo de gobierno hay poco discernimiento y según parece nadie se atreve a llevarle la contraria al rector, pero así no debe ser. Quien escribe lo dijo hace aproximadamente dos años, cuando la pandemia estaba en el peor momento. Para seguir siendo una verdadera escuela de democracia, el discernimiento se hace necesario en el Consejo Universitario, es necesaria la democracia plena en la UASD. Esto se hace una necesidad imperativa para la existencia misma de la UASD, porque sin eso no hay garantía de la buena administración de los recursos todo el tiempo, pero además de evitar el dolo y el clientelismo todo el tiempo es difícil que se pueda dar una buena y profunda reforma curricular pertinente con las necesidades presentes y futuras del mundo. La Primada de América requiere, para dar el mejor ejemplo de una escuela de democracia, retomar los debates con discernimiento en el Consejo Universitario al momento previo a la aprobación de las resoluciones, pero además revisar si conviene elevar la cuota de la participación estudiantil exigiendo un índice alto en las notas de las asignaturas de los delegados estudiantiles a los órganos de cogobierno.

 

La Primada de América oferta muchas carreras, como debe ser, atendiendo a que es una universidad del Estado y tiene que tener una oferta curricular amplia. Rosel y Asjana ya lo han manifestado que así debe ser la oferta curricular, incluso en el caso de la primera ella ha manifestado una visión muy integral de lo que debe ser la formación de los profesionales de las distintas carreras. Por ejemplo, Rosel Fernández es muy consciente de la necesidad de conocimientos elementales de la estadística en los profesionales de la medicina y en muchas otras carreras. Imaginémonos un médico, sin conocimientos de la bioestadística, como le daría un buen seguimiento a esta pandemia y como aplicaría el método epidemiológico investigando la pandemia sobre  todo si aborda el objeto diacrónicamente, sin dar un corte en el tiempo de este. Incluso el método clínico es difícil poderlo aplicar bien sin el auxilio de la estadística o de las matemáticas. ¿Cómo puede el medico diagnosticar bien al paciente, ya sean hombres o mujeres en edad de reproducir su especie, si no es capaz de calcular medias aritméticas o promedios, ya sea con los hemogramas o con otros métodos específicos a través de los cuales  aplica el método clínico? Sin embargo, hace mucho tiempo, en la escuela de medicina eliminaron del pensum la asignatura de bioestadística que servía la Escuela o el Departamento de Estadística.

 

Ahora bien, una profunda reforma curricular o una revolución curricular  no cualquiera está apto para ser uno para dirigirla o para ser uno de los principales propulsores. Porque ese cambio debe darse por una resolución de uno de los principales organismos de cogobierno, el claustro o el Consejo Universitario, pero dando el mandato a una comisión que debe estar encabezada por el Vicerrector o la Vicerrectora Docente o el rector, pero  aunque sea el rector quien encabece  la persona que ocupe la Vicerrectoría Docente debe ser una de las cabezas principales del proceso de cambio curricular. De manera pues, que la persona que ocupe el rol de esa vicerrectoría de ser una persona muy capaz en materia de currículo. También tiene que ser una persona muy diestra en el manejo de los conflictos, ya se sabe de todos los problemas que generan las promociones de categorías profesorales.

 

La oferta curricular no debe ser un asunto que se dé atendiendo a los intereses de grupos de funcionarios por facultades; de igual forma,  debe ocurrir con la inclusión o no de unas u otras asignaturas en los planes de las carreras, no debe ser por conveniencia de grupos profesores, si no por el perfil que debe tener el egresado para insertarse como buen profesional en la sociedad. Hay alguna que otra facultad o escuela que se ha o se han convertido(s) en una suerte de elefante(s), que ofrece(n) muchas carreras o menciones, es decir, muchos títulos diferentes y de ese modo egresan muchos profesionales pero no con el perfil adecuado a las necesidades ni del mercado ni de las necesidades humanas de la sociedad. Muchos de ellos pueden estar desempleados o están ejerciendo con muy bajos salarios, pero tampoco satisfacen una necesidad humana, porque si hay muchos médicos en los hospitales públicos recibiendo bajísimos salarios pero si resuelven problemas a los ciudadanos. De evitarse que carreras que están sobrepobladas y no satisfacen necesidades ni al mercado ni a la sociedad sigan sobrepobladas y debe revisarse los perfiles de los egresados de esas carreras. Rosel es la persona más apta, entre candidatos a la Vicerrectoría Docente, para ocupar esta; ella es   la más apta para encabezar una reforma curricular o revolución del currículo profunda. Es una uasdiana comprometida con la buena administración.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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