Revolución de abril 1965, vista desde Neiba…

Por JOSE ANTONIO MATOS PEÑA Martes 25 de Abril, 2017

La provincia Bahoruco, y con ella, su común cabecera, Neiba, llega a ese momento crucial con un senador y dos diputados, electos en la fecha anteriormente referida, como totalidad de la representación de la provincia.

Los mismos, fueron parte de la iniciativa gubernamental del profesor Juan Bosch, constituyentes de la asamblea aprobatoria de la progresista constitución de la republica del 1963, cuya lucha por su reposición dio origen al evento bélico que se conoce como “La Revolución de Abril”, Néstor Matos, senador de la republica y los señores Reyes Sarín y Tutì como diputados.

En los primeros días de la revuelta armada, específicamente antes del influjo de la ocupación extranjera, dotada de 42 mil marines y encabezada por su promotor y autor, el imperio norteamericano, la fortaleza cambronal y sus armas estuvieron literalmente en manos del senador Matos, ya que estando la compañía, con su comandante, el coronel Caonabo Fernández, primo hermano del líder militar de la misma, coronel Fernández Domínguez (Rafael Tomás) del lado del pueblo, revirtiéndose el apoyo, con el anuncio de la llegada de los americanos ò los Yankees, como se decía, más las amenazas del represivo mayor de la fuerza Aérea en Barahona, señor Marmolejos, quien a base de amenazas telefónicas junto al general del ejército con asiento en la brigada de San Juan de la Maguana, en el sentido de que bombardearían la fortaleza con avionetas sin contemplaciones; la compañía casi completa se fue virando, hasta legar a apresar a su comandante y amarrarlo, montarlo en un JEEP y enviarlo hacia estadios superiores de mandos militares antipatrióticos, todo al sobrevolar algunas de ellas sobre dicha fortaleza.

 

De todo lo dicho anteriormente, el coronel fenecido ya, doctor Néstor Matos Rocha, a la sazón, segundo teniente médico del ejercito y estaba en Neiba de traslado desde pedernales hacia Jimanì; fue testigo de excepción y enviado por Caonabo a su lugar de destino, antes de que lo amarraran (al coronel), por no haber hecho caso a Matos Rocha, quien le advertía tomar medidas o llevarse las armas hacia la zona de combate capitalinas, ya que sentía entre las tropas el cambio de marea. Antes de estos eventos finales en Neiba, el coronel Caonabo Fernández envió a buscar a su despacho al senador Matos, le entregó un revolver calibre 38 de 5 tiros, al preguntarle si tenía armas, le informó que se requeria su presencia en la capital, a fin de juramentar a Caamaño como presidente constitucional. De estos relatos de Nestorcito, como se le llamaba a Matos Rocha, tenemos grabaciones en voz suya, de hacen pocos años, y nos contaba además, que los planes de Rafael Tomás Fernández Domínguez eran regresar al profesor Juan Bosch al país en una avioneta por el campo de aviación de Neiba.

 

Neiba, y la provincia Bahoruco estuvieron presentes a favor del país vía el regreso de la constitucionalidad, combatientes, sargentos que comandó el capitán Mario Peña Tavera, al hacer presos al jefe y sub-jefe de estado mayor del ejército nacional, al general Marcos Rivera Cuesta y al coronel Maximiliano Américo Ruiz Batista.

 

Recordamos a figuras de Neiba como Chemin, mártir en vida, de los golpes propinados en la cárcel, nuestro tío Nèldo peña Flores, cuñado y chofer del senador, al cual lo dejaron en cárcel casi por muerto, bajo torturas para que diga donde supuestamente el senador tenía un arsenal guardado, lo cual era falso, Recordamos a Fedè, a Nelson William Méndez, Juan Matos, Alfonso Pérez Matos, Hugo Matos Rocha, quien se enfrascó a puños con el sargento Norteamericano, apellidado Bello, al no admitir abusos en su estadía en nuestras tierras.

 

Recordamos a Fana, quien paso allá en ciudad nueva, “Hotel Leonora”, meses cocinándole a los compañeros, Rafael Matos, Yayo y a Alonso Pérez Jiménez, pero también recordamos desde nuestra Niñez los aprestos de envió de comestibles organizados por doña Ermia Matos.

 

Luego de la revuelta y sin dejar de mencionar la presencia de Neiberos de diferentes mentalidades, desde Isidro Montilla a Pipicito, que combatieron en armas por el país, recordemos las penurias vividas en la pos guerra o guerra fría contra los combatientes, que van, desde persecuciones hasta manipulación de las siguientes elecciones, celebradas, si es que ese término aplica, el 1 de junio 1966, con la guardia en plena campaña y la misión de ocupación en pie, con ejecutorias y seguimientos tan evidentes, que el próximo relato lo podrían describir: El teniente Norteamericano llamado Quijano y dos de su nación más, visitaron la residencia del candidato a senador por el PRD, Néstor Matos, luego de intercambios de algunas conversaciones machacando los idiomas, el Tte. Quijano le pregunta ¿Qué opina usted de la presencia nuestra en el país?…Le contesta el senador, ¡odiosa, y que deben abandonar de inmediato el País!