Resucitar el TIAR  Para Agredir a Venezuela: ¡Jesús Santísimo!

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 13 de septiembre, 2019

Ave María, Ora pro novis

En el año infausto año de 1947, cuando comenzó la llamada Guerra Fría entre el Este y el Oeste, entre el Levante y el Poniente, año en que se fundó la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (conocida por el nombre de la CIA, por su sigla en inglés), aunque desde varios años antes existía la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS, es su sigla en Inglés), se firmó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en Río de Janeiro el día 2 de septiembre de ese año, en el marco de la Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad del Continente. Esto significa que cumplió 72 años de haber sido fundado el pasado día 2 de este mismo mes. Al año siguiente, o sea, en el 1948, se produce El Bogotazo en Colombia y prácticamente desde entonces en ese país sudamericano no ha vuelto a haber un clima de paz desde entonces. Ese país ha estado gobernado la mayor de ese tiempo por gobiernos conservadores o por dictadores, al mismo tiempo en los últimos años el gobierno colombiano ha practicado una política injerencista con relación a Venezuela y al mismo tiempo hostil con relación a la patria de Bolívar, país donde desde los inicios de la era chavista se pone en práctica un modelo anti neoliberal.

¿Para qué o porque  se creó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca? Se creó pensando en  la finalidad de defender en bloque a cualquier país de los integrantes que fuera objeto de un eventual ataque armado de una potencia exterior al continente americano, pero también con la finalidad de solucionar conflictos entre dos estados miembros del mismo.  Ese tratado entró en vigor un año después, siendo más viejo que el tratado de la NATO u OTAN, es decir, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la cual fue fundada en el año de 1949.

Los países que firmaron el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca fueron: Argentina, Brasil, Bahamas, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay, México, Cuba, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Venezuela. Los países que se han retirado son: Venezuela, México, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Cuba no ha salido formalmente, pero no tiene ninguna participación, porque no es miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA) y es difícil concebir que un estado no miembro de la OEA pueda participar en el TIAR. Los países del ALBA: Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, anunciaron su retirada el mismo en el año 2012, pero la retirada de Venezuela se hizo efectiva a partir del 2013. México se retiró en el 2002.

El fiasco del TIAR, como tratado firmado entre los estados del continente americano, cuando la Guerra de las islas Falklan o Malvinas en la década de 1980 (año 1982), territorio austral no muy lejos de La Antártida que los ingleses se reclamaban como dueños, mientras que los legítimos parecía que eran los argentinos. Los Estados Unidos apoyaron a los ingleses en sus reclamos, lo que provocaría una crisis en las relaciones interamericanas, en el llamado panamericanismo.

Sin embargo, chusco o guasón de Juan Guaidó que se presume de presidente de Venezuela, acusando de usurpador a Nicolás Maduro, cuando en realidad el usurpador es él, pretende revivir el TIAR para que le apoyen en su proyecto de suplantar el gobierno anti neoliberal de Maduro. Pretende revivir un muerto para el consumar su proyecto y convertirse en un gobernante entreguista de las riquezas de Venezuela a las corporaciones privadas extranjeras. Para colmo la sede del TIAR está en Washington, la capital de Estados Unidos, país que no tiene moral para revivir el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. Guaidó y su cohorte de legisladores  aprobaron el 23 de julio de este año  el reingreso de Venezuela al TIAR lo que fue rechazado por el Tribunal Supremo de Justicia el día 26 del mismo mes, como si él fuera presidente legítimo de ese país y como si Maduro no lo fuera. Desde luego, no se puede negar que violando la soberanía del Estado venezolano 50 países injerencistas le han dado apoyo a Juan Guaidó. De lo que se trata es de estar en contra de todo gobierno que esté en contra del libre comercio y del modelo neoliberal, pero resulta que ambas cosas no les están resolviendo los problemas a la humanidad si no creándole problemas al mundo.

Para tretas con las que pretende poner regímenes inicuos, propiciadores de la depredación de los recursos naturales y la concentración de riquezas en pocas manos, ya basta.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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