Restauración de la República: Duarte confirma sus dotes independentista

Por Osvaldo A Basilio Reyes miércoles 16 de agosto, 2017

Con La  Restauración de la República, los dominicanos abanderados de los principios y obra de Duarte, sembrados en el corazón de los dominicanos por este gran e insigne Patriota Dominicano, habiendo estos saboreado la  importancia, orgullo y honorabilidad de ser libre e independiente, no soportaron ser serviles, ni mucho menos marioneta de ninguna Potencia extranjera, en este caso del poder Español que volvió a convertirnos en colonia, con la anuencia y colaboración del dictador, abusivo y hambriento de poder como lo fue Pedro Santana, que con la ayuda de otros dominicanos incrédulos en el mantenimiento de nuestra soberanía, se alzo con la Presidencia de la República, enlodando y tirando por el suelo los sueños y sacrificio de Duarte y demás Trinitarios, quienes lucharon para obtener nuestra independencia de la República de Haití, manteniendo sus convicción de que los dominicanos éramos capaces de ser libres, soberanos e independiente y en consecuencia forjar nuestro propio destino.

Estando Duarte en Venezuela en virtud de su destierro forzado conjuntamente con su madre y hermanos(as) ordenado por Pedro Santana aconsejado por Tomas Bobadilla, teniendo Duarte noticia de que en su amada Patria había un grupo de dominicanos que estaban dispuestos a restaurar nuestra independencia por la que él tanto lucho y se sacrificó, inmediatamente se puso al frente de un grupo de patriotas entre estos Manuel Rodríguez Objio, quien se dirigió a Venezuela  para ponerlo al tanto de lo que estaba ocurriendo acerca del movimiento Restaurador, ya que aún siendo muy joven sentía mucha admiración por el pensamiento y la obra independentista de Duarte.

Duarte y su grupo entraron al País por Montecristi dirigiéndose a una de sus jurisdicciones llamada Capotillo lugar donde se encendió la llama Restauradora, mediante el movimiento que se ha denominado históricamente como el grito de Capotillo encabezado por los Generales Restauradores: Gregorio Luperón, Santiago Rodríguez, Benito Monción, Benigno Filomeno de Rojas, José Antonio Salcedo(Pepillo), Gaspar Polanco y otros, quienes se agruparon armardonse con las armas que disponían en ese momento, para combatir a Santana y a las autoridades Españolas en nuestro país como consecuencia de la anexión inconsulta de los dominicanos..

Estos patriotas Restauradores de nuestra independencia, actuaron motivados con el ideal de nuestros padres de la patria: Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella y demás Trinitarios y trinitarias, bajo el lema sagrado de ser libres e independiente o morir en la demanda; también que la lucha por la soberanía e independencia no solo era en contra de los extranjeros impostores, sino en contra de cualquier dominicano que quisiera eclipsar la misma, siendo estos, dos de los pensamientos pilares de nuestro Juan Pablo Duarte.

Con esta acción Restauradora de nuestra independencia quedó demostrado más que suficiente, que esos temores  que tenían Santana y su grupo de no creer en el destino propio de los dominicanos y dominicanas eran infundados, ya que una vez Restaurada la independencia se ha mantenido aunque con algunas interrupciones tales como en el 1916 y 1965 en que fuimos intervenidos por los Estadounidenses, interrupciones que fueron superadas con el espíritu patriótico indeleble de libertad que se plasmaron en los dominicanos y dominicanas como consecuencia de la semilla de libertad sembrada en los dominicanos de manera indeleble, por Juan Pablo Duarte y demás Trinitarios.

Aunque nuestros padres de la patria Duarte, Sánchez y Mella, no estuvieron presente en el preciso momento del Grito de Capotillo, fueron abanderados y lucharon a favor de la Restauración de la independencia dominicana, a saber: Matías Ramón Mella fue vicepresidente del movimiento Restaurador, pero en el momento del Grito de Capotillo estaba postrado en cama moribundo con una fiebre terrible; Francisco del Rosario Sánchez fue fusilado en el Cercado Jurisdicción de San de la Maguana por el General Pedro  Santana en el 1861, por estar Sánchez en contra de la Anexión a España; y Duarte estando en Venezuela cuando tuvo noticias de parte del Coronel Manuel Rodríguez objio quién pertenecía al movimiento Restaurador y era gran admirador de Duarte,  diligenciando inmediatamente este  recursos económico, los cuales necesitaba para emprender el viaje de regreso y se embarcó con un grupo de Patriotas con destino a nuestro país poniéndose al servicio de dicho movimiento Restaurador.

Todo parece indicar que algunos miembros del movimiento restaurador tenían ciertos recelos con la presencia de Duarte, tal vez pensando de manera inconsciente que Duarte les iba a hacer sombra en materia de liderazgo, sin tomar en cuenta que Duarte renunció en el movimiento independentista del 1844, a  todos los beneficios incluyendo su liderazgo que podías ostentar si lo hubiera querido en su condición de líder nato demostrado en el movimiento creado y mantenido por él, que tuvo como consecuencia nuestra independencia.

Que por ese recelo los Restauradores enviaron a Duarte  para Venezuela como Ministro extraordinario y plenipotenciario en representación del gobierno Restaurador tomando como pretexto visible, que él tenía muchas relaciones en ese país, aceptando Duarte a tal encomienda, como un carro frenado en movimiento, por no ser motivo de discordia, ya que Duarte quería demostrar al país y al mundo que él estaba dispuesto arriesgar su vida en aras de la libertad e independencia, tal como lo había jurado el 16 de Julio del 1838 en el momento que se formo la organización Secreta La Trinitaria, primer movimiento independentista dominicano..

En el día de hoy 16 de Agosto, la República Dominicana celebra una de sus más  grande epopeya Histórica, como lo es la Restauración de nuestra República Dominicana

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