Reseña sobre el texto: Los cambios necesarios en educación del escritor Lorenzo Tébar Belmonte

Por Darwin Leonardo Vásquez Pérez lunes 28 de septiembre, 2020

Introducción

El texto “Los cambios necesarios en la educación”, es un documento escrito por el pedagogo e investigador Lorenzo Tébar Belmonte. Se presenta una reseña de todo el contenido del texto, sobre los ámbitos de la educación en los que se sugiere según el autor, que deben producirse cambios necesarios. La presente reseña tiene como propósito céntrico precisar con la mayor claridad y la comprensión posible, cuáles son esos ámbitos de la educación donde según Tébar Belmonte hay que producir cambios, pero también en cuales aspectos de esos ámbitos se harán las reformas. Estos cambios deberán ser entendidos como expresó su autor, en cada contexto sociocultural.

Desarrollo

Este análisis sobre el texto “los cambios necesarios en educación”, es una ilustración panorámica educativa que trata y tiene como intencionalidad reflejar todos aquellos posibles y trascendentales cambios que serían bueno implementar y que necesita la educación. Nos muestra una serie de cambios que, desde la concepción pedagógica, científica, crítica y analítica de su autor, serian importantes realizar.

Entre estos cambios que presenta el escrito figuran: 

Los cambios en el sistema educativo. 1.2 El cambio curricular. 1.3 Redefinir los objetivos educativos. 1.4 Actualización del profesorado. Formación permanente de los educadores. 1.5 Cambio metodológico. 1.6 El nuevo perfil de profesor. 1.7 Rasgos indispensables del profesor en su acción pedagógica. 1.7.1El profesor ideal. 1.7.2 Perfil del profesor mediador. Estos son los cambios que según el autor requieren soluciones o cambios en profundidad.

Según el autor, citando a (Botkin, J. W. Elmandjira, M. y Malitza, M., 1979, expresa que los cambios a los que se refiere se tratan de «redes de viejos y nuevos problemas que se refuerzan mutuamente en la dinámica innovadora de la misma sociedad, y que es prácticamente imposible trazar un mapa de esta complicada red de problemas. En términos generales, mientras a primera vista el progreso continúa, la humanidad ha empezado a perder terreno, en estos momentos atraviesa por una fase de declive cultural, espiritual y ético, si es que no existencial.

Citando al profesor Delval,  Belmonte expresa que “A lo largo del tiempo vienen coexistiendo una serie de factores que, a juicio del  profesor mencionado, hacen precisas reformas profundas en la educación: como son: a) factores sociales, en referencia a lograr sociedades democráticas, que todos tengan acceso a la educación y a los recursos comunes, etc., b) ampliación de los contenidos y los conocimientos que se transmiten en la escuela, y c) llegar a un mejor conocimiento del mecanismo de aprendizaje y de desarrollo del niño»  (Delval, J., 1992:8).

Estos cambios sociales a los que se refiere Delval como el mismo expresa podrían resumirse en:

  • «Inserción de la escuela en el ambiente que le rodea, facilitando la participación en la actividad escolar de maestros, padres y otros adultos del entorno. • Cambio de la actividad escolar hacia el análisis de la realidad en vez de hacia la transmisión de conocimientos. • Cambio de la estructura de las escuelas para convertirlas en centros de recursos para el aprendizaje. Las aulas deben transformarse en laboratorios desde los que analizar la realidad»

Tébar Belmonte expresa que” Pretender una enumeración de los problemas sería interminable, por ello nos referiremos a los que tienen directa incidencia en el ámbito educativo. Unos tienen alcances cuantitativos y otros cualitativos, Tébar citando a Lesourne relata que” A éstos se refiere Lesourne, cuando enumera los problemas más frecuentes: «el fracaso escolar, la democratización, la calidad de la enseñanza, el reclutamiento y la formación de los docentes, la relación entre la enseñanza general y la enseñanza técnica, el acceso a la enseñanza general y la enseñanza técnica, el acceso a la enseñanza superior» (Lesourne, J., 1993: 88).

En cuanto al primer ámbito, titulado los cambios en el sistema educativo, Tébar citando al profesor Mencía 1993, afirma que el nuevo modelo de la escuela pasa por romper con el viejo, apuntando estas tres rupturas:

  1. a) Lo primero es esa idea que hoy tienen la mayoría de los profesores de que lo más importante en clase es su enseñanza, lo que ellos dicen, lo que hacen, lo que piensan, lo que deciden, lo que organizan. Pues bien, el profesor tiene que romper con esa idea, tiene que salir de ese error y admitir que lo más importante es el aprender de los alumnos, lo que éstos descubren, lo que hacen, lo que piensan, lo que dicen, lo que proyectan y organizan, con la ayuda, orientación y mediación del profesor, que actúa desde un segundo plano; b) Los profesores, los alumnos y toda la sociedad necesitan romper con la idea de que el principal cometido de la escuela es transmitir conocimientos; c) Es necesario romper, desde el punto de vista de la práctica docente, con los actuales módulos organizativos de espacios, de tiempos y de modos de hacer, para dar lugar a la diversidad educativa y a la implantación de una pedagogía diferenciada (Mencía, E., 1993: 52).

De igual forma Tébar cita a César Coll, en quien se apoya su idea, porque “analiza aquellos elementos que han impedido a la Reforma producir los objetivos para los que fue elaborada y propone una serie de «medidas para estimular y promover un interés social constante por la mejora de la calidad en la educación:

  • Definir con claridad   lo que la   sociedad   espera de la   educación   escolar; • Establecer un currículo básico para todos los alumnos y fijar las condiciones de opcionalidad curricular; • Asegurar una buena formación inicial de los profesores y ofrecerles oportunidades adecuadas para continuar y profundizar su desarrollo   profesional: • Prescribir unas formas de organización y funcionamiento de los centros escolares que sean sólidas, ágiles y flexibles; • Asegurar a todos los centros los recursos materiales, técnicos y humanos necesarios; • Supervisar el rendimiento de las escuelas con el fin de garantizar unos resultados satisfactorios, identificando las que no funcionan o forzándolas a mejorar; • Y por encima de todo lo anterior, proteger el ejercicio responsable de la autonomía y la libertad de acción de todos y cada uno de los centros escolares» (Coll, C., 1990: 73).

Belmonte plantea que, ante la diversidad de problemas siempre encontraremos situaciones nuevas y complejas, por ende, cito a Husén, quien, con referencia a tales cambios en el sistema educativo, propone los dos requisitos previos a cualquier cambio educativo: que según él son: «contar con profesores competentes y comprometidos y disponer de recursos, tanto materiales como culturales, contando siempre con el apoyo de los padres» (Husén, T., 1987: 29).

En cuanto a segundo ámbito que el autor plantea se encuentra“el cambio curricular”, este citando a Gimeneo Sacristán, quien a la vez cita a Kemmis:  expresa que «La misma ordenación del currículo por parte del Estado es una forma de intervenir en la diferenciación laboral-  profesional, separando por especialidades y jerarquizando por ocupaciones» (Gimeneo Sacristán, J. y Pérez Gómez, A., 1989: 190).

De la misma forma que Tébar cita a (Gimeneo Sacristán, J. y Pérez Gómez, para seguir sustentando su planteamiento sobre el cambio curricular cita a (Delors, J., 1996: 96). Quien expresa que “La nueva era del conocimiento sitúa a la educación en el centro mismo de la sociedad, pero con una proyección abierta, pues la educación debe prolongarse a lo largo de toda la vida, como compañera del desarrollo incesante de la persona. Valores y saberes deben conjugarse en total armonía, presidiendo la maduración integral de cada ser. J. Delors resume los pilares de la educación en cuatro tipos de aprendizaje: a) Aprender a conocer, b) Aprender a hacer, c) Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, d) Aprender a ser.

En ámbito que es cambio curricular, su autor Tébar Belmonte se hace la siguiente pregunta, ¿Cuáles son los contenidos de la educación ante la sociedad futura? De esa forma cita a (Coombs, P. H., 1987: 18). Quien, respondiendo a la misma, propone que «los contenidos curriculares prioritarios han de ser aquellos que, además de resultar relevantes para el futuro, promuevan el desarrollo de destrezas básicas fundamentales y conduzcan a la preparación del individuo para la asimilación de aprendizajes polivalentes» Coombs, explicita estos contenidos en tres bloques: a) contenidos en el ámbito del conocimiento; b) contenidos en el ámbito de las destrezas y c) contenidos en el ámbito de las actitudes.

Otro de los ámbitos que Tébar plantea para lograr los cambios en el sistema educativo, es Redefinir los objetivos educativos, el cual entra en orden de ser el número tres de los siete que se tratan, sobre este plantea que,” las utopías en educación descienden a las realidades concretas para definir hacia dónde quieren encaminarse y qué logros deben obtener y evaluar. Por eso se ha llamado a la Pedagogía la ciencia de los objetivos. Sin embargo, las múltiples realidades educativas requieren una adecuación de los objetivos y de las finalidades últimas elegidas. Ante una juventud en riesgo, ante unos grupos humanos excluidos, privados de cultura, en situaciones límite de pobreza o cargados de deficiencias madurativas, los objetivos deben acomodarse a cada situación real”. De igual forma cita a (Delors, J., 1996: 96). Quien en apoyo de sus planteamientos afirma que «Para hacer frente a los retos del siglo XXI, sería indispensable asignar nuevos objetivos a la educación y, por consiguiente, modificar la idea que nos hacemos de su utilidad. Una nueva concepción más amplia de la educación debería llevar a cada persona a descubrir, despertar e incrementar sus posibilidades creativas, actualizando así el tesoro escondido en cada uno de    nosotros… la realización de la persona; que toda ella aprenda a ser (…), aprenda a conocer, aprenda a hacer y aprenda a vivir con los demás».

En cuanto al ámbito de la actualización del profesorado. Formación permanente de los educadores, Belmonte expresa que “nos hallamos ante el tema crucial para asegurar toda transformación educativa. Existe una clara convicción en los investigadores de potenciar la formación de los educadores para poder garantizar la calidad del proceso educador. Para respaldar esta idea señala lo planteado por Pérez Gómez quien afirma que «la función del docente y los procesos de su formación y desarrollo profesional deben considerarse en relación con los diferentes modos de concebir la práctica educativa» (Pérez Gómez, A. I. en: Gimeno.

Belmonte, siguiendo los planteamientos de Pérez Gómez, resalto en este punto los cuatro enfoques formativos que el mismo propone, muy acertadamente según Tébar que son: 

  1. a) Formación académica, en su doble vertiente enciclopédica y comprensiva de transmisión y asimilación de conocimientos. b) Formación técnica; vista como modelo de entrenamiento, como preparación para la toma de decisiones, para el conocimiento profesional. Encontramos aquí una dimensión fundamental para hacer del maestro un investigador con bases firmes en una formación universitaria especializada. c) Formación práctica que capacite al educador para una actividad compleja, en la que interactúan múltiples agentes en los más diversos escenarios y con un proceso que evoluciona a través del tiempo de forma imprevisible. d) Formación para la construcción social de la persona. Un enfoque enraizado en las bases mismas de la educación y en las finalidades últimas de todo proceso educativo: que el educando sepa darse un proyecto de vida, con actitudes, valores y destrezas que le permitan adaptarse a las situaciones laborales y sociales imprevistas.

Cambio metodológico con relación a este ámbito Lorenzo Tébar Belmonte, señala a Coll, C., 1989: 34). Y su teoría genérica como fuente de inspiración de métodos de enseñanza, que plantea; «partiendo de la concepción constructivista del conocimiento, postula la teoría genética con el fin de elaborar propuestas relativas a la metodología de la intervención didáctica».

  1. a) Individualización o personalización que asegure el acompañamiento y autorización, que se acomodan al ritmo de aprendizaje y a las necesidades individuales. b) La participación que motiva, responsabiliza a todos los implicados en el acto educativo y crea vínculos enriquecedores en todo el proceso. c) La apertura al cambio de herramientas y reajuste de los ritmos y planes establecidos. De igual forma cito a (Vásquez Gómez, G., 1987: 70). quien expresa que «la metodología didáctica debe enfocarse desde la perspectiva de la promoción de actitudes positivas hacia:
  • El aprendizaje continuado, más allá de la conclusión de los estudios formales; • La innovación en el propio trabajo; • La conexión entre la investigación, el desarrollo y las aplicaciones; • El trabajo en equipo; • La necesidad de contribuir a poner la tecnología al servicio de la problemática social y de la dignidad humana».

Sobre el ámbito del nuevo perfil de profesor, Belmonte considera que, el profesor es la pieza clave de todo el sistema educativo. El nuevo papel de la educación y el conocimiento en la sociedad supone redefinir también el papel de los educadores. En ese mismo tenor citando a (Girou, H. A., 1997: 34), afirma: «Toda tentativa de formular de nuevo el papel de los educadores ha de empezar con la cuestión general de cómo se ha de contemplar el cometido de la instrucción escolar. Personalmente, creo que la necesidad de contemplar las escuelas como esferas públicas democráticas es central para una

pedagogía crítica viable. Esto significa que las escuelas se han de ver como lugares democráticos dedicados a potenciar, de diversas formas, a la persona y a la sociedad».

Otro de esos ámbitos trabajado por Tébar es; rasgos indispensables del profesor en su acción pedagógica: En cuanto a este ámbito Belmonte citando a Freeman, plantea una clasificación de distintos repertorios de cualidades indispensables del enseñante, entre estas están: • Competencias pedagógicas. • Madurez y estabilidad emocional. • Conocimiento de la materia que debe enseñar. • Comprensión de los procesos de desarrollo del niño. • Preocupación y respeto hacia las personas de los alumnos. • Capacidad de adaptación al equipo docente. • Toma de conciencia de escuela, situada en su marco social. • Espíritu abierto y dinámico (Freeman, J., 1993: 204).

De igual forma en este ámbito Belmonte denota las principales características del trabajo docente en el marco de los nuevos desafíos educativos, en este punto Tudesco citado por Lorenzo Tébar propone una serie de rasgos:

  1. a) El educador debe sentirse plenamente implicado en el equipo docente, desde la elaboración del proyecto educativo hasta la gestión, negociación, enseñanza, evaluación, investigación, etc. b) Debe promover la innovación, rompiendo el inmovilismo con compromisos concretos y participación en los dominios de su especialidad. c) Fortalecer los ámbitos donde tiene lugar la formación básica. Esta formación básica demanda mayores niveles de profesionalidad, especialmente pedagógica. d) La evolución acelerada del conocimiento precisará estar muy cerca de donde se produce y se utiliza el conocimiento. Se prefiguran dos sectores de docentes: los «docentes básicos», La evolución acelerada del conocimiento precisará estar muy cerca de donde se produce y se utiliza el conocimiento. Se prefi-guran dos sectores de docentes: los «docentes básicos», e) Militancia y compromiso de los docentes con los objetivos de la tarea educativa. Participar en la elaboración del proyecto del centro, adhesión a sus principios y entrega en la tarea de formar la persona de los alumnos en el marco de una propuesta democrática implica asumir los valores de la democracia en forma activa (Tudesco, J., 1995: 165).

Sobre el ámbito del Perfil del profesor mediador, Lorenzo Tébar Belmonte, citando a Prieto, hace énfasis en las características del profesor mediador, de la profesora Prieto (1991: 47):

  1. Es un experto y como tal domina los contenidos curriculares, planificada, anticipa los problemas y soluciones, revisa las fases del proceso de aprendizaje. 2. Establece metas: favorece la perseverancia, desarrolla hábitos de estudio y fomenta la autoestima y la metacognición. 3. Tiene la intención de facilitar el aprendizaje, significativo: favorece la trascendencia, guía el desarrollo de estrategias, enrique las habilidades básicas superando las dificultades. 4. Anima a la búsqueda de la novedad: fomenta la curiosidad intelectual, la originalidad y el pensamiento divergente. 5. Potencia el sentimiento de capacidad: favorece una autoimagen, crea una dinámica de interés por alcanzar nuevas metas. 6. Enseña qué hacer, cómo, cuándo y por qué: ayuda a cambiar el estilo cognitivo de los estudiantes controlando su impulsividad. 7. Comparte las experiencias de aprendizaje con los alumnos: potencia la discusión reflexiva y fomenta la empatía con el grupo. 8. Atiende a las diferencias individuales de los alumnos: diseña criterios y procedimientos para hacer explicitas las diferencias psicológicas de los estudiantes, potencia el trabajo individual, independiente y original. 9. Desarrolla en los alumnos actitudes positivas: haciéndoles vivir unos valores para que los hagan operativos en su conducta dentro de su realidad sociocultural.

Conclusión

Mediante la descripción del presente artículo “Los Cambios Necesarios en Educación” del pedagogo Lorenzo Tébar Belmonte, se propone una clasificación de ámbitos de la educación donde según sus análisis es necesario producir reformas, los mismo están comprendido en 6 ámbitos entre los cuales figuran: 1. Cambios en el sistema educativo; 2. Cambio curricular; 3. Redefinir los objetivos; 4. Actualización del profesorado: Formación permanente de los educadores; 5. Cambio metodológico; 6. Nuevo perfil del profesor.

Como dice Belmonte La necesidad de formular un nuevo paradigma viene planteada por la falta de validez del marco técnico teórico-práctico utilizado hasta hoy en nuestra práctica docente. Seguimos resolviendo problemas cada día más complejos con el mismo modelo pedagógico del pasado, la intencionalidad de la propuesta de Belmonte es denotar y destacar esos ámbitos de la educación donde es necesario producir cambios.

De frente a los tiempos en que nos encontramos la educación necesita una transformación que se adapte a la realidad en que vivimos, esto no sólo es responsabilidad de sus dirigentes sino también de sus ejecutores, una educación que pretenda llevar a lo práctico todo aquello que es parte del cuerpo teórico, de manera que los resultados de esta práctica sean capaces de convencernos de nuestras convicciones y pensamientos y de esa manera propiciar el verdadero cambio significativo que necesita la educación, la revolución educativa de la que tanto se habla, en todo el sentido de la palabra y de su ejecución, de manera que construyamos una escuela nueva con estudiantes que sean capaces de visualizar la realidad y transformarla por medio de las enseñanzas.

 

Por: Darwin Leonardo Vásquez Pérez

Para más información sobre nuestro contenido educativo síguenos en YouTube como Darwin Mente Sana, en Instagram como frases_mentesana_ y en Facebook como Mente Sana oficial.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar