República Dominicana, la potencia de Centroamérica y El Caribe

Por Alfredo García

Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito”. -Aristóteles

 

Para saber si una economía está saludable, basta echar un vistazo a las inversiones que está captando y en función de ello, determinar la tendencia de crecimiento que lleva.

La República Dominicana está recibiendo un flujo de inversión en varias áreas, por parte de empresarios locales e internacionales.

Vimos cómo el grupo Punta Cana anunció la inversión de 280 millones de dólares para la creación de un centro logístico aéreo, marítimo y terrestre, así como un parque de zona franca, al tiempo que anunciaba la ampliación de la terminal B de su aeropuerto en dicha localidad.

De igual forma Aerodom informó la inversión de 200 millones de dólares para acondicionar el aeropuerto María Montez de Barahona, a los fines de convertirlo en un centro de mantenimiento y taller de aviones Boeing.

Este tema es muy interesante porque pone a República Dominicana en el mapa de inversiones diferentes a las habituales e inyecta capital a una zona como Barahona que necesita desarrollo.

Asimismo, hay que destacar la feria Fitur, donde el país fue la sensación del evento, captando una cartera de negocios que sobrepasó los dos mil millones de dólares en inversiones para el sector turismo.

De su lado, Colchonería y Mueblería La Nacional, líder en la región en la producción de colchones, informó durante la visita del presidente Luis Abinader a sus instalaciones en Santo Domingo Este, que como grupo empresarial invertirá 600 millones de pesos en la ampliación de sus áreas productivas.

Otro caso que evidencia entusiasmo por invertir en el país es Arajet, pues como línea aérea de capital dominicano iniciará sus operaciones, con la aspiración de transportar 7 millones de pasajeros anualmente en un plan que cubrirá 43 rutas aéreas, con 40 aeronaves.

Estas inversiones describen el despegue de nuestra economía, cumpliéndose aquello de que lo mejor aún está por venir, y yo lo complemento con el refrán de que “cuando la noche va a ser buena, se sabe desde por la mañana”.

Ver que los empresarios locales, así como como inversionistas extranjeros, de manera efusiva, hacen inversiones en diversas áreas del país, evidencia que la economía está creciendo integralmente en muchos renglones, en una muestra fehaciente de que RD despegó para consolidarse como la potencia de El Caribe y Centroamérica.

No cabe dudas que el Dios Altísimo mantiene su mirada sobre nosotros, con manifestaciones de provisión permanente, verificable en el número histórico de remesas enviadas por la diáspora durante la pandemia y ahora con un flujo constante de inversiones que presagian la recuperación total de la bella Quisqueya.

Por Alfredo García
Analista Político

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