Repetición de personajes históricos

Por Gregory Castellanos Ruano martes 6 de abril, 2021

Hay historiadores que se han dedicado a encontrar grandes similitudes entre hechos históricos; y hay otros historiadores que se han dedicado a encontrar grandes similitudes entre personajes históricos.

Algunos historiadores dominicanos no dejan de ver ciertas similitudes entre los hechos históricos de la época de Ulises Heureaux (Lilís) y los hechos históricos de la época de Trujillo; otros historiadores dominicanos, igualmente, no dejan de ver ciertas similitudes entre ambos personajes de la Historia dominicana. A Trujillo, con cinco (5) años de edad, sus padres le regalaron un disfraz militar que reproducía el uniforme militar con bicornio con pluma que usaba Lilís.

Parte de los mismos parientes de Lilís explotaron esas similitudes entre ambos regímenes para congraciarse con el último.

Desde hace unos cinco (5) años atrás, más o menos, hasta el día de hoy en la República Dominicana se viene dando una situación que encaja dentro de dicha última labor de encontrar grandes similitudes entre personajes históricos.

No hay en la Historia de la Humanidad nada más parecido a la llegada y al gobierno del Emperador Heliogábalo en Roma que la llegada y el reinado de Miguel Alberto Surún Hernández al y en el Colegio de Abogados de la República Dominicana.

Si hay vidas paralelas en la Historia esas son las de Heliogábalo y Miguel Alberto Surún Hernández; si hay almas gemelas en la Historia esas son las de Heliogábalo y Miguel Alberto Surún Hernández: el uno es la perfecta y exacta imagen del otro y viceversa.

Es como si la vida y la Historia se hubiesen empeñado en replicar en estos tiempos en la República Dominicana a un alter ego del Emperador romano Heliogábalo.

Más que una réplica de Heliogábalo, podría decirse con altísima precisión que Miguel Alberto Surún Hernández es una clonación de Heliogábalo. Es como si un genetista se hubiese obsesionado con encontrar los restos mortales de Heliogábalo para tomar muestras suficientes de su ADN para efectuar dicha clonación.

Heliogábalo gobernó en el Imperio Romano de manera omnímoda, a sus antojos, con todas las licencias; lo mismo ocurre en el Colegio de Abogados de la República Dominicana donde Miguel Alberto Surún Hernández gobierna de manera omnímoda, a sus antojos y con exactamente las mismas licencias de Heliogábalo.

La gestión de Miguel Alberto Surún Hernández al frente del colegio de abogados es una réplica de la gestión de Heliogábalo al frente del Imperio Romano.

El presidente del colegio de abogados está esculpiendo su recuerdo en la galería de presidentes del mismo a través de sus métodos heliogabalianos y de sus prácticas heliogabalianas. ¡Heliogábalo redivivo!

Por ello, para tratar de crear una falsa imagen y ocultar, así, su real imagen, su real naturaleza, acude a la impostación, a los falsos pujos; es decir, actúa, finge, con sus baladronadas-imposturas simula posturas de supuestas moralidad y virilidad pretendiendo atribuirles a otros actos reprobables; en síntesis, como cuando Jesús le dijo al que pretendía ver la paja en el ojo ajeno, que no veía “la viga en el ojo propio“.

Así como hay artistas destacados en el diseño y creación de tumbas y en el diseño y creación de imágenes para adornar tumbas por su fina labor ornamental que han dado lugar, incluso, a la creación del denominado “Turismo de Cementerios“ para que, sobre todo los amantes del arte de la Escultura, puedan apreciar la elegancia y la finura de dichas creaciones artísticas; es destacable el alto nivel de destreza que en ese sentido ha alcanzado el presidente del colegio de abogados como blanqueador de su propio sepulcro.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

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