Relatora ONU aclara que no está de visita oficial en Filipinas tras polémica

Por El Nuevo Diario viernes 5 de mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- La relatora de la ONU sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, aclaró hoy que no se encuentra en Filipinas de visita oficial y que su viaje no tenía el fin de hacer una evaluación de la situación en este país, como lo han denunciado las autoridades de Manila.

El Gobierno filipino anunció horas antes que presentará una queja ante la ONU por la visita sin previo aviso de Callamard, que interpreta como "una señal clara de que no está interesada en conocer nuestra opinión sobre los asuntos que le competen".

La experta en derechos humanos rechazó en un comunicado esta "desinformación", y explicó que se encuentra en el país para participar en una conferencia académica, lo que forma parte "de la rutina normal de un relator" de la ONU.

"Mi actual visita a Filipinas no es oficial, así que no evaluaré la situación ni presentaré un informe al Consejo de Derechos Humanos", precisó.

Más aún, desmintió que el Gobierno no estuviese informado de esta visita concreta, lo que hizo el pasado 28 de abril, indicándole su carácter académico e informal.

"El Gobierno filipino respondió con cartas fechadas el 29 de abril y el 1 de mayo acusando recibo", explicó.

Callamard indicó que los intercambios continuaron en los días siguientes por teléfono, correo postal y correo electrónico con la misión diplomática de Filipinas ante la ONU en Ginebra.

La relatora pronunció una disertación en la Universidad de Filipinas Diliman, en Quezon City, en la que sostuvo que el problema del consumo y comercio de drogas en la sociedad no se soluciona con la fuerza.

Precisó que la posición de la ONU a ese respecto no sugiere bajo ningún concepto "que la pena de muerte sea la respuesta apropiada o eficaz contra el narcotráfico y menos aún contra los drogadictos".

Callamard también dijo que el Gobierno filipino no dice la verdad cuando afirma que ella rechazó la invitación que le formuló para visitar el país, y que si no hubo acuerdo a este respecto fue porque rechazó las condiciones que se le intentaron imponer.

Esas condiciones -sostuvo- "no corresponden con las reglas y métodos de trabajo" de los relatores independientes de la ONU, que piden libertad para entrevistarse y visitar los lugares que juzguen convenientes durante sus misiones.