Reglas migratorias dominicanas son anti Inmigrante y anti Inversionista

Por John Garrido sábado 25 de febrero, 2017

Casi todos los Estados promueven la inversión extranjera como fuente de generar riquezas y buenos empleos. Del mismo modo, casi todos Estado tienen reglas migratorias que permiten que cualquier extranjero que llegue de manera regular o de forma irregular pueda organizar sus papeles o arreglar sus documentos migratorios en dicho país sin tener que salir del mismo. En la República Dominicana no es posible que un extranjero que quiera cambiar de condición migratoria o un extranjero que entro ilegal pueda hacer dichos papeles.

Tanto la ley número 285-04 sobre migración como el reglamento número 631-11 para la aplicación de la ley de migración tienen normas que impiden a los extranjeros cambiar de categoría migratoria o arreglar sus documentos en el país. Esta mala práctica está afectando no solo al migrante trabajador temporero sino al migrante que quiera convertirse en un migrante inversionista.

Para el migrante que desea arreglar sus papeles o moverse de una categoría a otra, tendrá que salir a su país y esto le genera un alto costo económico y una complejidad logistica. Si el extranjero tiene la categoría de no residente (personas en tránsito: turista, personas de negocios, trabajadores temporeros, habitante fronterizo, académico, deportista y estudiantes) pero tiene la intención de sacar su residencia temporal o permanente tendrá que ir de regreso a su país y solicitar o hacer su petición por ante la dotación consular dominicana del país del extranjero según lo ordena el artículo 62 de la ley No. 285-04 y articulo 70 del reglamento. Esto es muy incómodo, en cierto modo abusivo económicamente por parte de la ley y aleja una posible inversion.

Otro aspecto que puede afectar la inversión extranjera lo constituye el hecho de que el inversionista para obtener una residencia por inversión deberá invertir un mínimo de 200 mil dólares o su equivalente en pesos dominicanos. Es decir, que quien quiere invertir 175 mil dólares o su equivalente en pesos en un negocio, no podrá tener el visado correspondiente. Esta regla migratoria va en contradicción con los objetivos de las pymes (pequeñas y medianas empresas).

Conforme a las más y mejores prácticas de migración las reglas deben ser flexibles y respetuosa de la dignidad de las personas. La migración no debe verse como una actividad dañosa para los pueblos, es más bien una oportunidad de desarrollo económico para el país receptor de la migración. Está demostrado que los pueblos más progresistas en todas las épocas de la historia fueron y son aquellos que abrieron sus fronteras, aceptaron la migración y eliminaron todas las trabas migratorias.

La migración es una oportunidad para crecer y desarrollarse un país. El ejemplo más cercano y contundente es los EEUU. Esta es una nación de inmigrantes y es la nación más poderosa del planeta.

La inmigración venezolana en estos momentos está siendo víctima de todas estas trabas migratorias. República Dominicana debiera darles un trato preferencial a los venezolanos. Venezuela ha sido un país que a los dominicanos nos ha dado un tratamiento especial, fue refugio y casa de nuestro padre de la patria, Juan Pablo Duarte, en la década de los 70 recibió miles de dominicanos (incluyendo a mi madre) que emigraban en busca de mejores oportunidades económica y de vida, también está el programa de ayuda denominada “petrocaribe”.

 

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