Reflexiones en el cambio #95

Por JOSÉ FRANCISCO PEÑA GUABA

El Reinado del Cubo

En las escuelas nos enseñan qué es un cubo, en matemáticas es un hexaedro regular, un poliedro limitado por seis caras cuadradas congruentes, también se reconoce como un cubo a un recipiente de forma cilíndrica, un poco más ancho en la boca que en el fondo, que casi siempre tiene un asa en el borde superior para poder agarrarlo (ejemplo un cubo de basura) pero, además de estas definiciones en nuestro país se utiliza a modo de un dominicanismo lingüístico “el echar un cubo”, como irse de cualquier de tipo negocio básicamente sin pagar la cuenta, por lo cual cuando no se paga por algo consumido, o por un trabajo realizado, a esa persona se le reconoce como cubero y a la victimas como un cubiado’.

En nuestro país, el cubo en la política se ha entronizado como algo natural, como una especie de engaño, porque no se le paga al que realiza una labor política o electoral, entregándole los beneficios del trabajo realizado por los dirigentes a un amigo, familiar, inversionista, popi, o a una bocina de la sociedad civil.

La lista de cubiados es larguísima en nuestra sociedad, y están en todos los proyectos políticos que han llegado al poder, por eso es que la gente está “mosca”, porque lo natural aquí, es que trabajen unos y que cobren otros, no hay cosa que inspire más a un funcionario amnésico que el cubiar a su equipo de trabajo, para sustituir por los de vínculos personales, prefieren estos funcionarios designar a sus amigotes, mucha veces compañeros de estudios o a la familia para tener gente de confianza, sobre todo en áreas delicadas, a los compadres que las más de las veces son los encargado de gestionar los recursos para el funcionario, y no se pueden quedar las novias o amantes para resolver con fondos públicos la atención emocional antiestrés, casi siempre , estos son los beneficiados del cubo.

Voy a recordar en una lista parte de los cubiados’  políticos en los últimos años, es posible que por ser tantos se me olviden algunos de esta larga lista, enumeremos:

  1. Los más cubiados’ de los últimos años son los movimientos externos, que se forman alrededor de los candidatos presidenciales, y que lo ponen a gastar, porque casi siempre son autofinanciados e inteligentemente los ponen los equipos de campaña a competir entre ellos por el que más electores inscriba, casi siempre no le pagan el trabajo realizado, conozco equipos externos que han gastado millones, y que a lo sumo designan de pena el coordinador pero, la más de las veces “si te vi no me acuerdo”, los candidatos antes de convertirse en Presidente los mencionan orgullosos, después sus directivos ni un saludo reciben.
  2. Los delegados ante las Juntas Electorales Municipales y ante los Colegios Electorales, que se fajan a defender el voto del partido y del candidato presidencial, se les agradece mucho en el fragor de la campaña, éstos cuando se instalan los gobiernos son de los más olvidados.
  3. Los equipos de la juventud y la mujer son solo justipreciados en campaña, después de ahí si le dan algo son las sobras.
  4. Los partidos aliados aunque algunos son tomados en cuenta, a la mayoría les dan cargo sin importancia, con poca nómina y bajísimo presupuesto, en otros casos los sacan después de las elecciones de los espacios, como en el anterior gobierno, con el PUN, PQDC, o los que empujaron a irse como a los de la FNP, o como en la actual gestión a varios partidos de los que integraron “Juntos Podemos”, a los cuales no les dieron después de hacerlos ganar la mayoría de senadores y alcaldes ni un solo empleo.
  5. No hay cosa más ignoradas que los viejos dirigentes, a esos no les pone atención nadie, están descartados “para banca y pool”, se les llama dinosaurios, y por sus años a lo mucho le dan un sueldo para que sobreviva, conozco cientos que todavía deambulan esperando que le reconozcan sus sacrificios, y casi nadie les toma el teléfono, esos aunque mayores hacen su esfuerzo y en muchos casos han trabajado más que los jóvenes pero, son tratados como vejestorio y lo ningunean.
  6. los coordinadores municipales, de distritos y zonales, a esos apenas les quieren dar botellas, porque como no tiene grandes “currículum” no califican, como no hay empleos de calidad en las comunidades se les da como premios de consolación una inspección o supervisión de nada, para ponerlos a cobrar pero, avergonzados la mayoría por el cúmulo de incumplimientos terminan deprimidos y frustrados, porque no se imaginaron que después de tanto esfuerzo terminarían en una posición anodina.
  7. Los aportantes locales, esos casi siempre llevan la peor parte, porque casi siempre pierden su inversión, ya que los dineros que no se dan arriba no se valoran, y los mismos después de colaborar en mantener las actividades de campaña locales con sus modestos aportes, a lo sumo le buscan una posición cuasi honorífica, claro está, lo que logran es que estos después se le vayan en contra por el timo realizado.
  8. Los pequeños y medianos empresarios y comerciantes que comprometidos en membresía con su partido se convierten en los sostenedores de la institución en los tiempos de las vacas flacas, esos invierten de manera permanente dentro de sus posibilidades, ya que la mayoría son gente honesta y trabajadora, que terminan con los años invirtiendo millones, a esos lo más que les ofrecen después de tanta lealtad y sostenido apoyo es una botella o un consejo, a esos los sustituyen capciosamente los inversionistas electorales.
  9. Los cuadros y aportantes de la diáspora, esos difícilmente se topen con un consulado, casi siempre les dan posiciones de bajo nivel, porque desde aquí se les mandan los compromisos, casi siempre económicos, los dejan extenuados financieramente y cuestionados por sus compañeros, porque a la mayoría de los que buscan votos y hacen pequeños aportes “nunca ven a linda”.
  10. Los dirigentes mulatos y negros les toca las migajas si acaso, porque los de tez clara van adelante’ y como no hay “cama para tanta gente “se quedan con el “moño hecho”, a esos el “curriculum”les puede llegar a Roma, y con honrosas excepción les ofrecen espacios de cuarto y quinto nivel, porque los blancos popis o hijos de oligarcas les roban su trabajo.

 

Aquí nadie en política cree en nadie, porque los candidatos llegados al Palacio Nacional se olvidan de quiénes fielmente le acompañaron, y para esos salvo sus excepciones les toca los cargos con menos importancia y presupuesto, porque solo hay que ser bocina de la sociedad civil, oportunistas de los que pasillean’ entre empresarios, o figuras que se visualizan en las redes y son tomados en cuenta, si estos son cuadros políticos ¡se embromaron! , porque están fuera de todo, de las candidaturas, ya que son en su mayoría para comerciantes, lavadores y riferos, de todas las instituciones u organismos constitucionales, tampoco pueden ser miembros de las Altas Cortes, ni del Ministerio Público ni Defensor del Pueblo, quedando fuera de la mayoría de los cargos, porque los inversionistas electorales, los amigos y los representantes de la oligarquía, como verán estamos los “políticos de oficio” fuera de todo, y el nombrar a un político es una ignominia, porque al parecer son lo peor y más deshonesto, pese a ser los que arman los gobierno, los que trabajan siempre no solo en campaña y los que se sacrifican cuando inician los proyectos.

La asociación de cubiados’ es una lista tan larga que llega al cielo, y los cubeadores son tan apretados que dizque aspiran contando no sé con quién, porque a los que no cumplan, no les hagan ni un día de campaña, a los que no cumplan no los promocionen, a los que no cumplan no le sumen ni un voto, no le inviertan ni un peso, ni le dediquen ni una hora de su tiempo, a los de ayer y a los de hoy que han engañado a sus seguidores dejen que los lleven al Palacio Nacional sus familias, sus amigos, sus compadres, los inversionistas electorales, los oportunistas, la sociedad civil, las novias , los popis y la oligarquía.

 

Dedíquenle su tiempo a su familia, esposa, proyectos personales, estudios, y aunque sientan “el cosquilleo del interés electoral” solo cumplan con el deber ciudadano y voten por el candidato de su elección, sé qué hay líderes y dirigentes que somos serios al compromiso contraído, que todavía podemos salir con autoridad moral para pedirle que trabajen a los cuadros políticos, porque no los engañaríamos, sé que quedamos pocos y permítanme el atrevimiento de incluirme, ya que la escuela donde aprendí este oficio fue la del cumplimiento, mientras, cumplo con aconsejar a los auténticos dirigentes y militantes, a que no les trabajen a crédito a esos timadores profesionales y mucho menos a los que son parte de la corte en calidad de beneficiados del “Reinado del cubo”.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar