Redoblar esfuerzos para administrar la crisis

Por Ramón Cabral jueves 25 de febrero, 2021

Hemos dicho que en el mundo en general, y nuestro país en particular, está atravesando por una situación sumamente compleja y delicada por la crisis económica y social que veníamos arrastrando desde hace mucho, algo que de por sí ya tomaba ribete de crisis social y económica, pero que lamentablemente hoy por hoy se ha acentuado aún más debido a la aparición de una pandemia llamada coronavirus, que nos mantiene en casi jaque mate.

Decimos casi  jaque mate, porque todavía a pesar de esta enorme crisis que nos sacude existen muchas posibilidades de superarla.

El casi jaque mate no es, en modo alguno, mate. El que es entendido en ajedrez, sabe que jaque mate es la finalización de la partida, pero es por eso que hemos dicho “casi jaque mate”, queriendo señalar y dejar entendido de que todavía no estamos mate, porque tenemos muchos rejuegos que agotar para poder sobre vivir cuando la presente pandemia haya cedido.

Nadie puede en estos momentos de enorme crisis meter la cabeza en la arena, al contrario, lo que si debemos hacer es dar la cara con entereza y con responsabilidad a esta cruda realidad y superarla a como de lugar.

Claro está, para poder superar con éxito la presente situación por lo que todos atravesamos, se hace necesario no redoblar los esfuerzos, si no mas bien, triplicarlos o cuadruplicarlos, porque de lo contrario podríamos sucumbir.

No basta con sentarnos tranquilo a reflexionar sobre lo que está sucediendo, ya que con tal proceder no lograríamos absolutamente nada.

Tampoco no podemos dejar que sean otros los que asuman el papel protagónico o el rol exclusivo de la búsqueda de las soluciones de todos los problemas que estamos atravesando, ya que es a todos que nos concierne esta lamentable situación y es por tanto a nosotros que nos compete la responsabilidad de también participar en dicha búsqueda.

El mandato de la hora es la lucha sin tregua, la que no nos permite, bajo ninguna circunstancia, adoptar el papel parasitario que asumen los impotentes y los incapaces que no aportan nada, porque entonces las soluciones serían mucho más difíciles, por no decir imposible.

Este es el caso de aquellos que se atrincheraron y se atrincheran para dispararle al gobierno cuando apenas tenía 45 días de existencia, con la clara finalidad de buscar el olvido de la opinión pública del desorden y la catástrofe económica, social y financiera dejada por el desgobierno que encabezó el señor Danilo Medina.

Desde la misma campaña todos sabíamos que el candidato presidencial Luis Abinader llegaría a la presidencia, no para realizar su obra de gobierno y la obra de gobierno que necesitaba y deseaba la nación, sino para administrar precisamente la enorme crisis que encontró a su llegada al Palacio Nacional y la que esta administrando de la mejor manera posible, de la mejor manera que les permitan las circunstancias coyunturales negativas, en modo alguno halagüeñas.

El gobierno que encabeza Luis Abinader también ha tenido que encarar la presión incluso de muchos de los hombres y mujeres de su propio Partido Revolucionario Moderno por el tema del empleo, presión que de una u otra forma ha distraído las propias acciones del gobierno.

El gobierno de Luis Abinader, además de lo anterior, ha recibido la presión proveniente de la clase media dominicana que exige el sometimiento a la justicia de los ex funcionarios señalados en actos de corrupción.

Sin embargo, hay algo muy poderoso a favor del presidente Luis Abinader y es evitar que desde el gobierno se repitan las malas prácticas que se cometían en la pasada administración gubernamental en lo que respecta al uso de los recursos y fondos públicos que, como es bien sabido, no eran administrado de acuerdo a las reglas, a los procedimientos y a las leyes, pues la mayoría de los fondos públicos terminaban engrosando los bolsillos de los ex funcionarios y de los altos dirigentes del Partido de la Liquidación Dominicana

Como ciudadanos conscientes debemos estar claro que desde el gobierno se actúa con la responsabilidad y la seriedad que demandan las actuales circunstancias, porque el Presidente y todos los funcionarios están conscientes de la gravedad de la situación por la que estamos pasando y están trabajando duro y con ahínco para buscar las soluciones que sean necesarias para no dejar que nuestra nación sucumba.

A pesar de la delicadeza de la presente situación, algunas encuestas nos han dicho que la ciudadanía apoya la mayoría de los pasos dado por el Presidente, pero nos toca a todos los dominicanos redoblar los esfuerzos para coadyubar en la correcta administración de la presente crisis que nos agobia.

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