Receta para que esta semana aguante a los políticos desesperados

Por Humberto Salazar lunes 3 de abril, 2017

Lo cierto es que cualquiera enloquece y se va directo a lanzarse del puente si le hace caso a la cantidad de tonterías que vemos diariamente en las denominadas ¨redes sociales¨, que se han convertido en el espacio virtual donde viven los idiotas que alimentan a base de consignas a los políticos desesperados.

Esta semana que inicia decídase a ser mas analítico, piense un poco lo que lee, no se deje llevar de las locuras de los que escriben, dicen, narran o comparten todo tipo de videos difundiendo tonterías, trate de hacer su vida lo mas normal que pueda y prepárese que ya llega la Semana Santa.

Cuando leemos y vemos a una cantidad de actores añejos, apropiándose de ser voceros de eso que llaman eufemísticamente ¨pueblo¨, pensamos que algunos al parecer deliran, cual si tuvieran fiebre alta, porque al parecer se nos quiere imponer un nuevo método de representación popular llamado ¨voz de la calle¨ que no tiene que pasar por el tamiz del conteo, necesario en toda democracia.

Así vemos que desde los medios de comunicación tradicional, algunas megadivas añejas, después de disfrutar de los bienes bien o mal habidos de ex maridos ya desaparecidos, se visten de verde para convertirse en voceras nocturnas de una crisis económica y moral que parecen consecuencia de un partido y un gobierno, sin tener en cuenta que este es un fenómeno adherido a esta era post-moderna que nos ha tocado vivir.

Pero también observamos asombrados como uno que otro político, miembro de esa fauna de dinosaurios que tanto abunda en la selva en que se ha convertido esa actividad en el país, se acercan a ser interrogados sobre sus actuaciones como presidente del Senado en una época que casi ya ni nos acordamos.

Al salir, con la cara fresca que Dios les dio, dan declaraciones pontificando de la pulcritud de sus actuaciones y la limpieza de sus manos, solo que le olvidó de la existencia de un expediente dormido en el eterno ¨baúl de los recuerdos¨, sobre la falsificación de la Ley de Comunicaciones a su cargo, situación que nunca fue y no será aclarada, pero pesa como un baldón en sus hechos mas que en sus palabras.

Esta semana, vacúnese contra los delirantes, desde los que no entienden su resultado electoral en las pasadas elecciones, porque nunca se dieron cuenta que su ¨liderazgo¨ era fruto de simpatías traspasadas desde el PLD a su caudal de votos, hasta los que abandonaron el barco oficial, bajo promesas de reparto desde una oposición que creían en auge, y hoy sus figuras se pasean vestidas de presidiarios en las ¨marchas verdes¨ que en un principio apoyaron.

No le haga caso a esos delirantes que vocean y escriben en ese espacio para la idiotez en que se han convertido las redes sociales, ahí abundan los ¨sociolistos¨ que apoyan las locuras de Maduro y su golpe de estado fallido, los que embadurnan las líneas con quejas desesperadas desde los teléfonos inteligentes cuyo costo desmiente sus crisis existenciales, hasta lo que llaman a la subversión contra el orden constitucional en uno de los países mas estables de Latinoamérica.

No se desespere ni se indigne si escucha hablar de carencias a las mismas voces que no dijeron nada, cuando hace pocos años 1 millón y medio de nuestros ciudadanos fueron lanzados a vivir por debajo de la línea de pobreza, por ellos mismos, que participaron en el festín de la locura en el poder que arropó a la República Dominicana, hace tan pocos años que aún consideramos un peligro el derecho a olvidar.

Y a propósito de esto, si es usted de los ¨indignados¨ que se pone de mojiganga a firmas libros y andar con camisetas verdes, dese una vuelta por Estados Unidos y España, dos países donde este tipo de movimiento se hizo popular a ver que pasó con ellos.

En el primero, el país del norte, ¨todo se derrumbó¨ como dice la canción, desapareciendo entre los acontecimientos de la cotidianidad y en el segundo, la Madre Patria, tuvo que convertirse en un partido político, representado por el de la cola Pablo Iglesias, que por mas imagen de antisistema que venda, al final ha tenido que plegarse al sistema para poder sobrevivir como agrupación política.

Por esto es que decimos que la vida de los ¨verdes¨ en la República Dominicana será corta, tan corta como deban plantearse la forma en que seguirán formulando sus demandas, o lo hacen desde la calle en base a un plan insurreccional que los lleve a una confrontación violenta, que suponemos no quiere casi nadie en la República Dominicana, no solo por las consecuencias económicas, sino porque la época de ese tipo de revoluciones está mandada a guardar.

Y la segunda forma de dar continuidad a su movimiento sería convertirlo en un partido político, ya que en nuestro modelo de gobierno solamente desde los espacios de poder ganados con los votos populares puede alguien llegar a ejercer el poder, y en este caso, cuando decidan cambiar lo que llaman movimiento cívico a una fuerza política, ahí mismo se armará la de Troya, se ¨rompe la baraja y cada uno para su casa¨.

Así que para que desesperarse, tome las cosas con calma, que ahora es que falta tiempo para que haya un decisión sobre quien o quienes nos van a gobernar en el 2020, es mas, hasta escribirlo nos parece muy largo, ademas por las cosas que faltan por hacer en una República Dominicana, que quiéralo usted o no se dirige hacia el porvenir y El Progreso.

 

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