Ramfis aún tiene oportunidad

Por Rolando Robles sábado 17 de agosto, 2019

Yo no quiero decir, ni siquiera sugerir, que el nieto del Jefe haya perdido la vigencia y presencia mediática que ha logrado en estos años de abierta campaña electoral, especialmente en el Exterior. Tampoco cuestiono la legitimidad de su proyecto, porque creo que una ley como la 5880, firmada por Rafael Bonnelly en mayo de 1962, fue concebida para justificar el robo de las propiedades que los Trujillo no se pudieron llevar al exilio; pero, que legalmente, pertenecían al pueblo dominicano.

La oligarquía dominicana trató y consiguió, silenciar las voces libertarias surgidas en el combate de los remanentes de la tiranía, diseñando una estratagema engañosa que simulaba evitar el “retorno al trujillismo”, pero que, en realidad, dicha ley sólo procuraba montar el escenario que poder justificar, el “gran reparto” de la fortuna trujillista que quedaba en la isla, o sea, robársela, como en efecto hicieron.

Pero, por demás, mal pudiera yo, pretender justificar una ley que prohíbe el “trujillismo”, no porque ser trujillista sea bueno o malo sino, porque no hay forma legal ni ética de “formatear” el cerebro de la gente. “Pensar” es un derecho inalienable del ser humano. Por eso, yo no soy “anti ramfista por principio”. Pero usted puede ser lo que usted quiera ser.

Es así como medio siglo después, surge este “chapulín colorado” que, con un discurso tan agresivo como superficial, cautiva millares de ciudadanos. La mayoría de ellos, perteneciente al quintil mas pasivo de una sociedad que, abrumada por la degradación social y la inseguridad ciudadana, busca en el sueño de la herencia genética del Jefe, la reencarnación de la “mano dura” que solucione todos los males que nos agobian.

El caso es que Ramfis, parece haber tocado su techo de crecimiento, a juzgar por lo que sucede en Nueva York, que es donde concitó mas apoyo político, o mas bien, emocional y económico. El vigoroso “Sector Externo” que lo respaldaba con sólidas contribuciones económicas, luce extenuado y hasta ha entregado el local donde funcionaba su oficina de trabajo.

Aunque hice ingentes esfuerzos por lograr una reacción oficial al aparente silencio que se nota por todo Nueva York, no conseguí que uno solo de los empresarios que antes mostraban orondos su simpatía por el carismático y elocuente joven, nacido precisamente en Nueva York, contestara una de mis llamadas telefónicas.

Ante ese intento de “tapar el sol con un dedo” de los ramfistas de NYC y convencido de que ellos privilegian la lealtad, guardando silencio para no hacer daño, me voy a tomar la libertad de hacer una recomendación a Ramfis Domínguez Trujillo, para que no deje hundir ese barco que, aun y cuando, no tiene un puerto seguro donde anclar, es perentorio mantenerlo a flote, a fin de poder navegar en el futuro, cuando él (Ramfis) pase el examen de “capitán”, si es que lo pasa.

Visto que ya casi se cumplen los plazos para inscribir su candidatura a la presidencia y todavía no se ha resuelto el enigma de su renuncia a la ciudadanía de nacimiento, no estaría mal que se pensara en algo mas factible, que no presente conflicto con la Carta Magna dominicana.

Por ejemplo, la candidatura a Diputado del Exterior por la circunscripción #2. La Florida es su habitad natural, donde reside, tiene su cuartel general, es donde ha hecho mas vida social y donde tiene mas presencia política; y, además, las leyes dominicanas se lo permiten.

Conviene que los amigos de Ramfis les hagan saber la realidad en que se encuentra su proyecto al día de hoy; y que detengan esas decepcionantes demostraciones de frustración y amargura, que se respira en las redes. Los miembros del otrora Sector Externo, deben hacer un esfuerzo y en lugar de silencio, hablar claro con el candidato y respaldarlo a la diputación   por la circunscripción #2.

Si Ramfis Domínguez Trujillo persiste en seguir siendo un “candidato” a la presidencia, con aires de “redentor”, pero inorgánico, por ser americano de nacimiento y no tener partido; y sin renunciar a la ciudadanía americana, diez años antes de presentar su candidatura, como ordena la Constitución dominicana, yo voy a creer -como mucha gente cree- que él solamente quiere recaudar el dinero de los incautos, vendiendo un sueño imposible.

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

Por ROLANDO ROBLES

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