Rafael (Toni) Badía

Por Ramón Saba

Nació el 6 de enero de 1967 en San Francisco de Macorís, como regalo de Reyes a sus padres; pero reside desde hace algún tiempo en Estados Unidos de América. Su nombre completo es Rafael Antonio Badia Castaños, cariñosamente Toni.

 Poeta, narrador y economista. Se graduó de licenciado en Economía en la Universidad Tecnológica (Intec), luego completó una maestría en Alta Gerencia y finalmente obtuvo una certificación en World Trade Culture 2000 por Pace University. Ha laborado en el departamento de crédito del consorcio Fihogar/Fimotor, del que fui su agente publicitario hace muchos años; también fue gerente de operaciones de Cemprisa, asistente técnico del departamento de formulación y evaluación de proyectos de Proinversión, S. A. y además representante de ventas de Atlantic Plywood Inc.

En el haber bibliográfico de Rafael (Toni) Badía se encuentran los títulos Nostanza Poemas Cotidianos y Silencio Diario, ambos poemarios. Ha figurado en varias antologías de importancia como la denominada Pléyade 2018 y en la colección poética Lacuhe 2021. Ha participado como conferencista en muchas actividades de prestigio, tales como “Voces de la Diáspora Dominicana” en Queens, New York, auspiciada por el Centro Cultural Hispano/Latino de esa gran urbe; en “Tardes Literarias”, patrocinada por la Biblioteca Pública de esa misma comunidad; en “Utopía Poética Universal – Poesía Latinoamericana” y en el “VI Festival Internacional Arte Ahora”, en homenaje al insigne poeta español Gustavo Adolfo Bécquer, por mencionar sólo algunas.

Rafael (Toni) Badía ha sido miembro de los grupos literarios “Bordando poemas con hilos de amor”, “Círculo de Lectura Lacuhe”, “Revista poética Azahar”, “Del Jaya al Hudson” (miembro fundador de este grupo literario, que procura promover a los poetas y narradores oriundos de San Francisco de Macorís que residan en República Dominicana o en la ciudad de New York), “Equipo NY Poetry Review”, “Agenda Cultural Dominicana” y del “Club de Lectura del Comisionado de Cultura” en New York.

Su camino literario ha sido coronado con varios galardones tales como reconocimiento por su participación en la coordinación de la 1ra. Feria Cultural y XII del libro en New York, auspiciada por el Comisionado Dominicano de Cultura; así también por su participación en el Festival Grito de Mujer, organizado por el gremio de escritores de New Jersey; además por su participación en la XIV y XV feria del libro Hispana/Latina en La Gran Manzana y por su participación en la Conferencia sobre Femenicidios, realizada por el Círculo Literario Lacuhe.

El escritor salvadoreño Óscar M. Rivas estima que Rafael (Toni) Badía es un poeta dominicano con una vena poética muy imaginativa, que toma cualquier momento cotidiano y lo convierte en algo singular, con un léxico poético accesible, pero con imágenes que expresan una gran creatividad que enamora y que, como todo buen vino, siempre deja un exquisito sabor de boca. Su obra Nostanza es una recopilación de poemas que lleva al lector a través de varios estilos representativos de su poesía hasta llegar al surrealismo y es una excelente adición a toda colección personal.

El escritor mejicano Francisco Trejo considera qué, refiriéndose al libro Silencio Diario de Rafael (Toni) Badía, hay un silencio que nace de las palabras, un silencio importante que mora en ellas para siempre, todo poema debería darnos algún indicio de esta naturaleza de la que Rafael (Toni) Badía parece ocuparse en su discurso. Cuando el sujeto tiene conciencia del silencio y de sus dimensiones, es capaz de reconocerlo como cualidad intrínseca de su realidad. De modo que la filosofía y la poesía, disciplinas basadas en el lenguaje, estarán encadenadas a este silencio, como Prometeo a la roca.

Y trayendo al caso a Prometeo, las palabras, que son fuego, estarán inmersas en el misterio de la flama, mientras que su silencio será la sombra del humo en una pared. Lo que hay en esa sombra danzante, acaso, es lo que podríamos llamar poesía. La voz lírica de este libro de poemas; una voz que, en el movimiento cotidiano, medita acerca de la vida, desde diferentes espacios que van de lo cerrado a lo abierto, alrededor de temas como la migración, el amor, la amistad, la memoria, entre otros. Este autor dominicano fabrica una especie de silenciador, con el que es posible trazar, en un verso los puentes que asocian la materia, ante la frecuente imposibilidad de decir. Después de todo, siguiendo a Osvaldo Bossi, la poesía es “Lenguaje íntimo. Lenguaje callado. Cuando aparece, el mundo hace silencio”.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento de un poema de Rafael (Toni) Badía):

 DIÁSPORA 

 Hoy 

sigo siendo

 el gentilicio de mi cédula. 

Claudiqué a mis aspiraciones del partido

 a la asistencia puntual 

a la medida de los ojos.

¿De ciruela o mantecado? 

melancolía de siestas

de camisas planchadas de otras manos

del patronato de los clubes

el fin de mes. 


He perdido y he ganado un mundo. 


El nombre de mi viejo

no resuena en la memoria 

de los de mi pueblo

de los del parque Duarte

ni en los de la costa. 

Se ha borrado del sur profundo 

y en las trincheras de Ciudad Nueva. 

Soy 

un sueño 

entre calles y avenidas cruzadas 

un punto abrazado en lo disperso

nostanza de fiestas patronales.

Por Ramón Saba

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