Rafael Devers ha sabido dar la cara por Boston hasta ahora

Por El Nuevo Diario lunes 14 de agosto, 2017

EL NUEVO DIARIO.- Rafael Devers, quien hizo su debut de Grandes Ligas el 25 de julio, llegó a la acción del lunes con promedio de .328, cuatro cuadrangulares y 10 remolcadas en 15 juegos y 58 turnos al bate por los Medias Rojas. El oriundo de Sánchez Ramírez se creció en el triunfo de Boston por 3-2 sobre los Yankees en 10 innings el domingo, al conectar un jonrón solitario en el noveno episodio contra al zurdo cubano Aroldis Chapman para igualar la pizarra a dos carrera.

Dicho batazo convirtió a Devers en apenas el segundo bateador zurdo que le ha conectado cuadrangular a Chapman en su carrera. Además, la bola que sacó fue una recta de 102.8 millas por hora – el pitcheo más rápido que ha salido de jonrón desde que MLB comenzó a llevar cuenta de las velocidades de los pitcheos de manera oficial en el 2008.

Devers, quien entró al juego del domingo como corredor emergente en el sexto inning, se fue de 11-4 con tres remolcadas en los tres compromisos en el Bronx para ayudar a los Patirrojos a llevarse la serie dos juegos a uno y a regresar a casa con ventaja de 5.5 partidos sobre Nueva York en el Este de la Liga Americana.

“No se achica ante el momento”, dijo el capataz de los Medias Rojas, John Farrell, acerca de Devers. “Se metió en esta rivalidad sin titubeos y más oportuno no pudo ser”.

La aparente facilidad con la que Devers ha hecho la transición a Grandes Ligas es más impresionante aun cuando se toma en cuenta que el quisqueyano prácticamente dio un salto de Doble-A al equipo grande. Devers fue ascendido a Triple-A Pawtucket por primera vez el 24 de julio tras batear .300 con 18 bambinazos y 56 carreras producidas en 77 partidos por Doble-A Portland. Por Pawtucket, registró promedio de .400 en 38 visitas al plato.

“Es la misma pelota”, dijo Devers al respecto. “Siempre vengo jugando fuerte y haciendo lo mismo. No he tratado de cambiar nada”.

En el ascenso de Devers incidió la llamativa falta de producción que había tenido Boston de parte de sus antesalistas esta temporada. Pese a su enorme contrato, el venezolano Pablo Sandoval fue dejado en libertad el 19 de julio tras batear .212 en 32 juegos por los Medias Rojas este año, mientras que Deven Marrero tuvo promedio de apenas .247 en 45 encuentros en la esquina caliente.

A sus 20 años de edad, Devers se encuentra ahora en medio de la lucha por la postemporada y en uno de los mercados más exigentes en Grandes Ligas. Farrell lo elogia por la manera en que ha dado la cara.

“Se le ha cargado mucho en poco tiempo”, dijo Farrell acerca de Devers. “Ha manejado la experiencia y los diferentes tipos de pitcheos que ha se la pedido que enfrente con éxito. Y se ha visto bien en cuanto a la defensa se refiere”.

De su parte, Devers no se inmuta ante la atención y las grandes concurrencias. Al contrario.

“Lo que más [me motiva] es toda la gente que viene a ver los juegos”, dijo el quisqueyano. “Siempre me ha gustado jugar con muchos fanáticos”.

Hasta hace poco, la tercera base era una de las principales interrogantes que enfrentaban los Medias Rojas. Pero en lugar de agregar a un antesalista establecido en un canje, el presidente de operaciones de béisbol de Boston, Dave Dombrowski, depositó su fe en el novato dominicano Rafael Devers, quien había disputado apenas nueve juegos en Triple-A antes de ser convocado al equipo grande.

La muestra es pequeña, pero todo luce indicar que fue una decisión acertada.

 

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