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¿Quién mató a John Percival? La justicia dominicana

Por David R. Lorenzo Jueves 5 de Enero, 2017

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David R. Lorenzo David R. Lorenzo

A John Emilio Percival Matos, a quien se le imputa una serie de hechos delictivos, no lo mató la Policía, como realmente pasó, sino la justicia dominicana.

Su fallecimiento guarda similitud con el relato titulado: “La muerte del padre Canales”, del escritor costumbrista César Nicolás Penson, en su libro Cosas Añejas, publicado en 1891, constituyendo una crítica a la justicia permisiva de la época, que continua hasta la fecha.

El protagonista del relato es un matón y sanguinario llamado Juan Rincón, quien asesinó a su mujer embarazada, crimen por el que no fue condenado, debido a la debilidad de la justicia y la influencia que ejercía su tío Deán.

Luego intentó matar a su segunda esposa, y posteriormente hizo una larga lista de posibles víctimas, entre las que estaban integrantes de varias familias y los sacerdotes Palomino y Canales.

El padre Canales estaba en su habitación, y fue sorprendido por Rincón, quien con una espada le dio tajos mortales y le destruyó el cráneo. Fue apresado y cuando fue llevado ante el juez, éste le preguntó: “diga usted ¿Quién mató al Padre Canales? La justicia de Santo Domingo, respondió D. Juan Rincón, impasible y con tono fiero”.

Penson dice en su obra: “jamás inculpación más grave ni más sangrienta se arrojó a la faz de los hombres de la ley. Era un cargo que contra sí Rincón hacía, pero con el fin de apostrofar a la justicia humana por su culpable lenidad dejando impune un crimen atroz por atender a mezquinas consideraciones sociales y a influencias malsanas de valedores poderosos, que lograron hacer irrisoriamente nula la acción de la Ley”.

Finalmente, el criminal fue condenado a la horca, a ser descuartizado y frito en alquitrán, conforme a la usanza de la época.

126 años después, la debilidad de justicia es la misma. El 24 de junio de 2011, Percival Matos fue sometido a la justicia acusado junto a otras personas del robo de un avión ejecutivo del Aeropuerto Internacional Joaquín Balaguer, conocido como “El Higuero”, por el que debió estar preso, quizás regenerándose, y teniendo una segunda oportunidad.

Pero, el viernes 1 de marzo de 2013, el Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia de la provincia Santo Domingo liberó no sólo a Percival Matos de esa acusación, sino también a su esposa Ginsselly Halversoni Vásquez Amparo y a los pilotos Ramón de los Santos Hernández y el venezolano Pedro Geraldo Gutiérrez.

 

En la sentencia, los jueces José Aníbal Madera, Eudelina Salvador y Eduardo de los Santos, liberaron a los acusados por falta de pruebas, pese a ser uno de los casos más escandalosos, sin que otras autoridades, como el Ministerio Público, actuaran con presteza, para revertir el dictamen.

 

En los últimos 5 meses de este año 2016, el ex militar participó o estuvo involucrado, junto a Brayan Felix Paulino y otras personas, en 3 espectaculares asaltos a bancos y plazas comerciales, con un saldo de un muerto y varios heridos, un récord, difícil de romper para cualquier otro desadaptado social, que lo quiera imitar.

Entonces, en realidad ¿quién mató a John Emilio Percival Matos? El propio Percival Matos respondería, desde el más allá: “la justicia dominicana”.

¿Quién hirió a las personas del asalto a la Plaza La Sirena? Los tres jueces que liberaron a Percival Matos y los deficientes fiscales que actuaron en el caso, diría cualquiera.

¿Quién mató al seguridad Bienvenido García, en la Plaza Bella Vista Mall? La justicia Dominicana, respondería cualquier dominicano, con tono fiero.

¿Quién hirió a los vigilantes Jesús Reinoso y German Merán, en el asalto a Plaza Lama? La justicia dominicana, respondería cualquier persona, presa de pánico, que hubiese estado expuesta a perder la vida, por estar donde ocurrieron los hechos, justicia a la que probablemente, para que sea nueva y justa, habrá que ponerle un dogal en el cuello, condenarla a la horca, descuartizada y freirla en alquitrán, agregaría.