¿Quién es la persona más indicada para dirigir la Cámara de Cuentas?

Por Matías Vizcaíno jueves 4 de marzo, 2021

La semana pasada me deleité observando la cadena de entrevistas que hizo la Comisión Permanente de la Cámara de Cuentas a profesionales que esbozaron sus principales habilidades humanas, técnicas y conceptuales o de diseños con la noble finalidad de ponerlas al servicio del país a través del órgano extra poder.

Durante el interviú se manifestaron algunas técnicas  que utiliza gestión humana para la escogencia de personal calificado. Por eso es importante sugerirle también a dicha comisión para que no haya dudas, cuando llegue el momento de evaluar el perfil de los candidatos a miembros de CCRD, lo hagan mediante la aplicación del método de curva de experiencia consistente en la orientación hacia el enfoque, el olfato y el tacto del gestor.

La mayoría de la sociedad civil coincide en que la Ley 10-04 de Cámara de Cuentas es robusta y no amerita, por el momento, reforma alguna. Solo es calibrar la praxis de la gestión responsable y transparente con la función que dicta la propia ley.

Brevemente, quién presida el órgano controlador debe ser un gerente especializado, con experiencia, que sepa interpretar razonablemente la ejecución del control y delimitaciones en los cuidados del riesgo; y sobre todo que tenga carácter.

Así cómo saber aplicar el sentido de responsabilidad, de la investigación especializada a requerimiento de una o ambas cámaras legislativas. Practicar auditoría externa financiera, de gestión a los organismos, entidades, personas físicas y jurídicas públicos o privados, sujetos a esta Ley’.

Entonces puedo concluir, según el nivel crítico de la escala de desempeño a 16 años de su promulgación, que el flaco servicio que le ha brindado a la patria la mayoría de los miembros que dirigen dicho órgano desde 2004 al 2021 ha sido por una mala escogencia en el perfil de sus ejecutivos.

En ese sentido, la razón constriñe a esta honorable comisión a priorizar elegir un equipo que sepan trazar las líneas estratégicas del “dónde”, el “cómo” y el “cuándo” saber echarle mano a papel y tijera.

Siendo la urgencia una necesidad inequívoca de la comisión lograr, a partir de ahora, que las instituciones públicas forjen cadencia de rendición de cuentas sostenible, consistente y confiable.

En mi opinión, quién puede encabezar ese equipo capaz de dispensar técnicas de cómo alcanzar metas cruciales, estrategias, tipos de logística y otras disciplinas de la ejecución, es el señor Francisco Faña.

Porque él no es sólo un profesional que sabe esbozar teorías de riesgos, o su formación se encarga de obtener resultados eficientes y a tiempo en la ejecución de cada proceso; sino también promete algo más que eso, más que simple destreza, pericia y bagaje, ofrece las vías de control. Estableciendo más niveles al muro contra la corrupción; y en su defecto, construye nuevos caminos de dirección de cómo llegar a la aplicación de consecuencias jurídicas a lesionadora al poner los hallazgos a disposición de la justicia después de haber desatado nudos, trampas, entramados, madejas y otras colas y enredaderas usadas en perjuicio del erario.

Por Mathias R. Vizcaíno

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