¡Qué “refranazo”, siempre comprobable!

Por Rolando Fernández miércoles 3 de junio, 2020

“Perro huevero, aunque le quemen el hocico siempre come huevos”. Qué gran refrán, producto de las vivencias y sabiduría pueblerina de la gente, El mismo siempre se reporta de acierto comprobado, sin importar situaciones prevalecientes. ¡No importa cuanto pueda ocurrir!

La clase política latinoamericana, principalmente, no levanta cabeza, a pesar de que procuren enjuiciar a muchos de sus componentes, y que tengan algunos que abandonar los cargos públicos que ocupen. Se reportan como “perros hueveros”, y continúan con las hazañas desfalcadoras en contra de los pueblos a que pertenecen.

Según algunos reportajes periodísticos que han trascendido, la grave crisis sanitaria por la que viene atravesando la sociedad mundial  – pandemia del Covid-19 –, y cuyos manejos estatales particularizados en el área,  constituyen  excelentes muestras demostrativas de lo expresado, (“Varios funcionarios públicos se han visto obligados a renunciar por varios casos”. Periódico “HOY”, del 28-5-20), las ejecutorias referentes desaprensivas, se han puesto más que de manifiesto.

Ese brote viral, tan letal para la humanidad, no ha sido óbice para que todos estos políticos ladrones y corruptos de nuevo cuño, principalmente, que le regentean, hayan tratado de “hacer su agosto en diciembre”, como se dice., realizando, al igual que justificando, compras de utensilios y medicamentos, no todos realmente necesarios, requeridos para el combate del mal, según los intentos que se hacen. Se las están buscando, aun sea en detrimento de las diversas poblaciones que resulten afectadas.

Se adquiere lo que sea, como a precios sobrevaluados cualesquiera: mascarillas, guantes, ventiladores mecánicos, mobiliarios para hospitales, desinfectantes, medicamentos (sin efectividad comprobada todavía), etc. El asunto destacable, son los negocios, las comisiones, y las reciprocidades con los grupos patrocinadores de campañas electorales, pecándose en rio revuelto.

Bastante edificante, e importante a la vez, resulta un trabajo relativo procedente de Miami, que aparece publicado en el medio “HOY”, edición de fecha 28-5-20, página 4B, intitulado “Pandemia del COVID-19 impulsa la corrupción en Latinoamérica”, donde aparecen informaciones que se deben conocer, por las revelaciones importantes que envuelven.

Qué “barbarazos” que son, estos políticos ladrones y corruptos de nuevo cuño, en su mayoría. Consideran esos trúhanes, qué la parte más ancha de la copa siempre debe ser para ellos, y los demás, qué recojan los sobrantes. Para esos estimados tontos útiles, votantes, es lo mejor. ¡Así lo creen!

Posiblemente, no hay ningún país de América Latina que esté libre de pecado, en el tenor de lo que se trata. La corruptela campea por sus fueros, y sin que se adviertan luces al final del túnel, para su combate real.

Los políticos en esta, son cada vez más avaros y desaprensivos. Y claro, en Dominicana, específicamente, se respiran casi los mismos aires. El considerado mínimo enfrentamiento local al coronavirus (Covid-19), así lo ha puesto en evidencia; en cuyo tránsito de la pandemia, lo que más se ha podido saber es sobre los jugosos actos de corrupción de muchos actores participantes, según las informaciones llevadas hasta la opinión pública.

Licitaciones, y compras de todo tipo, se han tenido a granel en esta República, esgrimiéndose cada vez la crisis sanitaria; y, con el agravante concurso que siempre ofrecen los poderosos empresarios del patio, como de fuera, con su respectiva derivación hacia los comerciantes inescrupulosos de abajo que se gasta el país.

Qué no se duerman en sus laureles esos turpenes, como en los brazos de la impunidad que les viene acariciando desde hace tiempo. Deben recordar que también pueden ser ellos, tocados por las manos, a veces “áridas” y pesadas de la Madre Naturaleza, punitiva de las malas acciones de los hombres; y, qué aplica la Ley de Causa y Efecto de manera inexorable, en los momentos menos esperados.

Qué puede sobrevenir un rebrote significativo del “Covid-19”; o, cuando no, uno nuevo, “Covid-20”, que haga acto de presencia en el planeta Tierra, dirigido especialmente hacia los políticos corruptos y ladrones, que se han venido burlando de la humanidad por décadas; de forma tal, “que se acabe con el perro y la rabia”, de una vez por todas.

 

Autor: Rolando Fernández

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