¿Qué podría pasar en 2024?

Por Luis Columna Solano

Aunque para las próximas elecciones dominicanas faltan dos años y siete meses,  desde ya se realizan análisis y prospectivas electorales de lo qué podría suceder, en un futuro mediano y largo plazo, partiendo de la actualidad.

Al momento República Dominicana está dirigida por un presidente con buenas perspectivas electorales de cara a la cita arriba mencionada, ya  qué una parte importante del pueblo, percibe en él, un jefe de Estado entrego a la causa y comprometido con los intereses del país.

No obstante a ello, el presidente Abinader,  en su rol de jefe de la Administración Pública y cabeza del gobierno, está como todos sus antecesores, sometido al peligro de terminar mal, dependiendo de su grado de permisividad y tolerancia a inevitables comportamientos inadecuados de funcionarios del Ejecutivo Central. Eso siempre pasa y está pasando.

Un ejemplo clásico, son las cautelares

suspensiones que por decreto, el señor presidente viene realizando sobre aquellos funcionarios que han sido arrestados y posteriormente sometido a la justicia por el Ministerio Público, quien a pesar de su independencia funcional, sigue siendo parte del Poder Ejecutivo por mandato constitucional, tal y como ocurre en todos los países del mundo.

 Cuando  el presidente Abinader emite un decreto para suspender a un funcionario en esa delicadasituaciónpenal, supongo comete sin querer un gran error político, aunque normas del Derecho Administrativo y la Ley de FunciónPública lo establezca. Error político porqué en caso sonoros y escandalosos socialmente como los ocurridos en la Lotería Nacional, en Instituto Agrario Dominicano, en el Ministerio de la Juventud y ahora, en  la Dirección General de Comunidad Digna, lo que procede es, la emisión de un decreto de sustitución. Una vez completado el debido proceso judicial, si aquel ex funcionario o  ex funcionaria demostraré su inocencia, el pueblo entendería su regreso a la administración pública.

Ya es costumbre leer o escuchar en la primera etapa de los distintos gobiernos, que este presidente es el mejor de toda la historia del país. Qué está por las nubes en popularidad y que su reelección,  es una hecho consumado. Sin embargo la realidad objetiva nos ha demostrado lo contrario y es qué los gobiernos, no se evalúan al principio ni durante, sino cuando han concluido.

Por dicha razón, algunos presidentes han perdido su aura  e incluso, experimentaron el terrible síndrome de “soledad del poder”, convertidos  en fracasos electorales y por consecuencia, han arrastrando consigo a la organización o partido político que lo sustentó en el poder.

Por otro lado, tenemos a la oposición política visiblemente capitaneada por el ex presidente Leonel Fernández, a quien se le observa muy activo en todo el país.

Asimismo se observa al también ex presidente Hipólito Mejia, quien al parecer ya no tiene la intención de presentarse nuevamente como candidato presidencial tras cuatro intentos fallidos, incluida su reelección en 2004. Mejia conserva una cuota importante de poder en el presente gobierno, pero su alianza táctica con el anterior presidente Danilo Medina, hace que ciertos sectores del entorno presidencial, lo vean con cautela.

En cambio, el también ex mandatario Danilo Medina  decidió después de muchos años asumir la presidencia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cargo que bien pudo desempeñar décadas atrás. Está constitucionalmente inhabilitado para aspirar a la presidencia de la República, de acuerdo a la modificación constitucional que él mismo promulgó en el 2015 y que luego intentó arreglar en el 2020.

Aparentemente el escenario político electoral 2024 no viene nada fácil, pues ganaría las elecciones, aquel candidato(a) con el partido que sea, pero qué sepa mover y jugar bien las estrategias, dado qué se aprecian varios pesos pesados en la arena y uno que otros emergentes, reclaman un espacio y asoman la cabeza en busca de la nominación presidencial en sus respectivos partidos, siendo los más notorios, los del PLD.

Se estima que estos últimos, no estarían dispuestos a ser nuevamente burlados. Ellos esperan que esta vez prime su dirección y liderazgo, la institucionalidad democrática y no un empecinamiento personal en cerrarle el paso al ex presidente Leonel Fernández en su pretenciones de regresar al poder.

Dicho esto, se puede afirmar qué para el 2024, podrían pasar acontecimientos muy interesantes y hasta sorprendentes.

Por Lic. Luis Columna Solano

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